Opinión

    Los deportes de contacto no son Topuria

    Yo no he visto, o no tengo noción de ello, una campaña de promoción de ningún deportista tan intensa y súbita como ha habido con este georgiano —¡Ay, perdón! Que oficialmente tenemos que hacer como si ya fuera español—.

    ¿Dictadura judicial en España?

    Alberto García, publicado originalmente en Hojas de Debate Gilbert Keith Chesterton: «Los jueces deben prevaricar en secreto, nunca abiertamente». En el año 1984 era detenido en...

    El hombre al que amamos odiar

    El ejército ruso lleva más de un mes haciendo la guerra en Ucrania, con la pretensión de someter a la población, el territorio y...

    Transgenerismo: la ideología que destruye vidas y familias

    DOFEMCO: Docentes feministas por la coeducación, AMANDA: Agrupación de madres de adolescentes y niñas con disforia acelerada. En el #CongresoDofemco2021 titulado: “La ideología de la identidad...

    Podcast: Amnistía por investidura

    Los compañeros de Economía Directa, de Colectivo Burbuja, hablaron en su último podcast sobre la posible amnistía para los políticos catalanes condenados por el...

    ¿A qué se le llama izquierda?

    Lidia Falcón, Presidenta del Partido Feminista de España. Los resultados electorales del 28 de mayo han producido una inundación de comentarios, críticas y diagnósticos de...

    El victimismo israelí de ópera bufa 

    Dentro del largo repertorio del comportamiento humano existen tres actitudes que me indignan sobremanera: el cinismo, la hipocresía y la estupidez. El cinismo es la...

    BlackRock se apodera de Ucrania

    En mayo 2023 el Gobierno de Ucrania y el vicepresidente Philipp Hildebrand de la corporación estadounidense BlackRock Financial Market Advisory firmaron el acuerdo para...

    El Benidorm Fest cotidiano

    Yo, que jamás creí que escribiría sobre música y mucho menos sobre Eurovisión, les dedico este artículo porque creo que en esta ocasión se puede sacar algo bueno de esta rabieta colectiva ante el televisor.

    El villano de Madrid durante el último mes

    Nuestro protagonista se entera de algo que jamás hubiera sospechado: que los ucranianos tenían gatitos monísimos a los que querían mucho hasta que el malvado Putin destruyó su idílico hogar