La asistenta, Carver, Houellebecq y otras cosas

La asistenta, la serie que puede verse en Netflix en estos meses, es una producción de lo más reveladora. Por encima de otras obras recientes, realizadas desde una perspectiva crítica y progresista (No mires arriba, Adam McKay), La asistenta ofrece un relato descarnado de lo que está pasando. Un relato de las condiciones de vida de muchos trabajadores precarios en EEUU y también en Europa.

Margaret Qualley interpreta a una madre trabajadora en una interminable lucha por la supervivencia, sola ante un escenario siempre marcado por la precariedad. Por su vida pasan compañeras de trabajo, funcionarias, víctimas de la violencia machista, su ex, antiguos amigos… Personajes que nos muestran de qué está hecha la verdadera América, como si hubieran sido sacados de un cuento de Raymond Carver. Pero en este cuento sí que ocurren cosas y Molly Smith Metzler, su directora y guionista, nos lo cuenta a la manera del realismo que sale de la vida cotidiana de la gente normal.

A lo largo de los capítulos de la serie, está presente Andie MacDowell, madre de la protagonista tanto en la realidad como en la ficción. Treinta años después de Cuatro bodas y un funeral, MacDowell interpreta el papel de una abuela hippy, extravagante y desubicada, que todavía sueña con llegar a ser una gran artista. Es lo que queda de los años sesenta, incrustado en un presente tan hostil como funcional, en el que abuela, madre e hija tienen que salir adelante. Andie MacDowell representa un personaje cualquiera de las novelas de Michel Houellebecq, el polémico escritor francés que, desde su óptica tradicionalista, nos propone en cada obra un agudo e inmisericorde diagnóstico de una sociedad que ha dejado de comportarse como tal.

Las carreras de la gran Margaret Qualley, de las casas que tiene que limpiar a la guardería de su hija, y de allí a un cuchitril lleno de humedades, en este drama rural que es La asistenta, los matrimonios de Carver, que no saben cómo romper el silencio en el salón de una casa, mientras se abstraen contemplando sus bebidas del aperitivo, la clase media retratada por Houellebecq, perdida en su propia angustia después de haberlo probado todo… Son maneras de explicar que algo no funciona. Unas desigualdades que continúan aumentando, una protesta sin militancia y una sociedad cada vez más individualista, tres procesos que se han retroalimentado durante el último medio siglo y que tienen las mismas causas.

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Javier Flores Fernández-Viagas (1979). Profesor de Geografía e Historia y escritor. Autor de publicaciones como La izquierda: utopía, praxis y colapso. Historia y evolución y Diez razones para ser de izquierdas… a pesar de la izquierda, ambos libros recientemente publicados por Almuzara. Ha militado en distintas organizaciones, como el Sindicato de Estudiantes, Izquierda Unida y CCOO, donde tuvo responsabilidades de carácter orgánico.

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