El Chiringuito

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La verdad es que no me gusta la idea de «spamear» mucho con lo que hacemos desde la asociación de taxistas a la que pertenezco, Taxi Project pero a veces es necesario explicar muchos de los problemas que sufrimos en general desde el enfoque de como los estamos atajando y el sentido que tienen nuestras acciones para entender lo que está pasando. Acciones que por otra parte, a veces parece que no se entienden o se tergiversan intencionadamente incluso desde el mismo sector del taxi.

Básicamente porque nos boicotean desde dentro o bueno más bien, lo intentan.

Para que os hagáis una idea, si de algo se nos ha acusado desde que Taxi Project comenzó su andadura, es de ser un «chiringuito». Sí, de ser un espacio hecho por y para que la gente que trabajamos en la asociación ganemos dinero a costa de los taxistas, pese a que ningún miembro de la Junta, la cual representa el órgano de responsabilidad máxima de la organización, cobra ningún sueldo ni se lleva ninguna remuneración por el trabajo que desarrolla.

Aparte de esto todos, menos yo, ejercen de taxistas a día de hoy, cosa por la cual también han intentado atacarme.

Y es curioso porque algunos de los mismos que nos han estado acusando, señalando y a la vez han menospreciado nuestro trabajo, ahora pretenden ser parte de lo que hemos construido a base de esfuerzo y de creer en lo que estábamos haciendo pese a que nos han estado lloviendo muchos palos durante años, así sin comerlo ni beberlo. Aunque claro tampoco es lo mismo ser parte del debate principal del evento y voz del sector ante colectivos de toda Europa que venir de oyente…

De hecho también hasta los mismos que acusaban a este medio de ser un «fake» para darnos «autobombo», ahora pretenden que les publiquemos. Y es que también, alguna asociación que a día de hoy sigue contando entre sus filas con miembros de ideologías contrarias a nuestros valores antifascistas, ahora nos mandan sus notas de prensa. La verdad es que no sé que esperan aparte de provocar, como siempre. Un fascista es un fascista se vista como pretenda vestirse. Se le ve venir desde lejos.

Y todo aún sabiendo que yo, que he recibido en varias ocasiones sus insultos, amenazas y desprecios por defender en lo que creo, soy parte del Consejo Editorial de este diario.

Cosa que por una parte me parece lamentable pero que por otra me llena de orgullo y de satisfacción (como diría aquel chorizo real en el exilio), ya que eso demuestra no sólo que estábamos y estamos en lo cierto, sino lo que también es muy importante: que los demás se equivocaban.

«Nunca subestiméis lo predecible que es la estupidez humana» (Tony Dientes de bala)…

Y del mismo modo también refleja que nadie les hace ni puñetero caso y van como pollo sin cabeza. Normal, al fascismo no se le discute, se le destruye.

Porque la realidad es que hemos conseguido nuestros logros gracias al compromiso de nuestros socios que son los que mantienen Taxi Project y que han sufrido estos años aguantando con nosotros y apoyando nuestro proyecto y en gran medida a la única figura que tiene un sueldo en nuestra organización (vaya con el chiringuito), nuestro coordinador «Tito» Álvarez.

Sueldo por otra parte ganado de sobra, trabajando prácticamente 24 horas 7 días a la semana y a las pruebas me remito de que Taxi Project ya es famosa por sus logros en los últimos meses, siendo parte de grupos de colectivos en lucha de todo el mundo y estando reconocida por las instituciones europeas como interlocutor del taxi en la Euro-cámara.

Es que encima los que nos atacan por el sueldo de nuestro coordinador no ponen ni un duro para nuestras acciones que son en beneficio de todo el sector ¿De verdad que es necesario aguantar todo esto?

¿O os creéis que es sencillo tener hilo directo con la mayoría de partidos políticos y transmitirles nuestras quejas y nuestras reivindicaciones? ¿Creéis que es fácil presentarse en Bruselas tres veces en un mes como estamos haciendo con varios expertos en competencia y en economía con multitud de informes debajo del brazo para evitar la presión de los lobbys? ¿Os pensáis que es gratis tener dos equipos jurídicos y personarse en varios procedimientos para defendernos y evitar que caiga el sector del taxi tanto en Madrid, como en Barcelona, como a nivel nacional, como en Europa y a la vez denunciar a empresas como Cabify, Bolt o Uber por explotar a sus conductores o por engañar a los usuarios?

Claro, es que para presentarse ante un ministro con un informe técnico para pedir ayudas para el sector o con una denuncia ante Delitos Económicos por el fraude de millones de euros por parte de Uber, el trabajo sale de la nada.

¿De verdad tenéis la más mínima idea de lo que cuesta ganarse el respeto de las instituciones y de decenas de colectivos en lucha sobre todo contra la uberización para que no sólo cuenten con nosotros para sus acciones, sino para que además nos tengan como el referente gracias a nuestro trabajo?

Y todo esto más las movilizaciones multitudinarias sobretodo en Barcelona gracias al trabajo también de nuestra hermana mayor, Élite Taxi Barcelona.

Espero que no sea así y únicamente sea por cosas tan mundanas como la tirria que nos podáis tener o porque estéis cegados por lo que digan de nosotros los que hablan mucho pero nunca hacen nada y nos odian. Porque si realmente pensáis de nosotros que estamos aquí para llevarnos los bolsillos costa de alguien, os lo tenéis que hacer mirar muy y mucho.

El hecho de perder vuestro tiempo gratis por el sector es admirable, pero sin resultados es inútil, así que no os pretendáis justificar cualquier cagada con eso que os retrata bastante (aunque me da la sensación de que los que critican los sueldos, ya les gustaría tener uno). Por mucho que trabajéis gratis si no llegáis a nada no penséis que os debemos algo. No seáis tan necios, por dios que os está viendo todo el mundo.

Me hace gracia porque además, yo siendo parte también de este «chiringuito» llevo más de seis años trabajando por amor al arte. Porque por encima de todo está el taxi, está poder reflejar la realidad del sector como hacemos en este medio, o defendernos no sólo de los buitres que pretenden acabar con el futuro de miles de trabajadoras y de trabajadores, sino de este sistema neoliberal criminal que nos afecta a todos.

Por encima de todo está transmitir el mensaje de que esto es una lucha de clases y de qué la batalla está contra el que está arriba, no contra el que está al lado, como pretenden hacernos creer y del mismo modo, tenemos que exigir y ser críticos con los que nos prometen una vida mejor y luego se les olvida de dónde vienen, por mucho que nos hayan convencido sus ideas. Y ojalá tuviera más tiempo para poder dedicarme a ello pero por desgracia, este sistema tiene atado, como a otros muchos.

Porque ojalá yo o cualquiera con la capacidad algún día se pudiera dedicar a luchar por el sector del taxi a 100%, con un sueldo que le permitiera vivir de ello dignamente si eso supone ayudar lo máximo posible a todas las trabajadoras y trabajadores del taxi y de cualquier colectivo.

Porque comunismo no es trabajar gratis, como dice tu cuñado de Vox, comunismo es trabajar según tu capacidad, sacando lo mejor de uno mismo en tu propio beneficio y en el de todas y de todos, no para que unos cuantos se enriquezcan a costa de tu esfuerzo, mientras tú y tu clase pasáis necesidades, no os confundáis. Una cosa es tener convicciones y otra es ser idiota y no ser consciente de tu entorno, de cuales son las batallas que hay que luchar, de que herramientas tienes para hacerlo y de qué puedes aportar para cambiarlo y mejorarlo. Y eso incluye trabajar en muchos frentes, como en las ideas, pero no por nada, tiene que haber un objetivo.

Y mientras nos siguen faltando al respeto, nosotros seguimos sacando tiempo de donde no hay, dejando muchas veces las cosas medias para después retomarlas cuando se puede porque no hay tiempo, quitando trabajo a Tito que siempre va hasta arriba, dando guerra en redes o escribiendo en medios militantes como este para hacer ver que hay algo más allá de ese sector el taxi rancio, facha y casposo que pintan los medios propiedad de algunos inversiones de Uber y Cabify para influir de manera negativa en la opinión pública y acabar con nosotros.

Quitando tiempo de nuestra vida y de nuestras familias por creer en lo que hacemos y hacerlo bien para que luego nos insulten.

Así que antes de venirme a hablar de chiringuitos piensa en lo que haces y en si se puede comparar a lo que hacemos nosotros, no sea que luego lo vayas a acabar imitando, haciendo el ridículo y dándonos la razón en que pese a tus ataques y tus insultos, nunca hemos estado equivocados.

Y ojalá hubieran más activistas que pudieran vivir de luchar por los demás antes que los voceros de salón que levantan el puño hasta que llegan al poder sólo para enriquecerse, tendríamos un mundo mejor, os lo puedo asegurar.

Dejad de faltar el respeto al trabajo de los demás y dedicaros a lo vuestro.

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