Aportes del Pensamiento de Lenin a la Teoría Marxista (Parte V)

0

5.- Teoría del imperialismo y la revolución en la periferia del capitalismo

La visión clásica de Marx y Engels era que la revolución proletaria triunfante forzosamente tendría que ser en un país de Europa occidental, que era donde el desarrollo del capitalismo se encontraba más avanzado. Este argumento sería usado contra él por el reformismo menchevique ruso, especialmente durante 1917, para evitar la puesta en práctica de medidas revolucionarias y la llegada al poder de los bolcheviques. Lenin expondrá muy acertadamente que esa teoría sólo era válida en épocas anteriores a la fase imperialista del capitalismo.

Cuando llega esta fase, las contradicciones sociales que genera este modo de producción, se atenúan en el centro del sistema, pues las capas populares y proletarias se benefician del expolio imperialista, suavizando los impulsos revolucionarios. Pero por el contrario, estos eran exacerbados en los países dependientes y coloniales del capitalismo, pues sus condiciones sociales empeoraban, con todo lo que ello suponía. Por tanto, lo lógico era que Rusia, país con un fuerte atraso y controlado por el capital extranjero, conociera un proceso revolucionario antes que Alemania o Gran Bretaña. Con ello invalidaba las objeciones de sus oponentes.

Para Lenin, las características del imperialismo eran las siguientes:

  1. Concentración de la producción y del capital en muy pocas manos, apareciendo los monopolios (Sociedades Anónimas, Holdings, etc.)
  2. Fusión del capital bancario con el industrial, apareciendo una oligarquía financiera.
  3. Exportación de capitales a las colonias y países dependientes.
  4. Formación de asociaciones internacionales de capitalistas que se reparten la economía mundial.
  5. Reparto del mundo entre las principales potencias capitalistas.

Para Lenin, el imperialismo, de alguna manera era la antesala de la revolución proletaria, porque incrementaba las contradicciones del capitalismo, y porque, de alguna manera, suponía ya una cierta socialización de los medios de producción, tal como se comprueba en el hecho de que los propietarios de las empresas monopolistas ya no son empresarios individuales, sino juntas de accionistas.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.