Crónica de una criminalidad anunciada

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El año pasado se celebraron una Jornadas en Santa Coloma de Gramanet, los días 4-5 de octubre, bajo el título “Ni putas ni princesas, mujeres libres”, y el subtítulo Retos y Alianzas por la Abolición de la prostitución y la explotación sexual. Entre otras magníficas  participantes, voy a centrarme en la exposición que hizo Amelia Tiganus, que es una superviviente de la Trata con fines de explotación sexual (este tipo de Trata “sigue siendo la preponderante en España tanto en el número de investigaciones como en el número de calificaciones y sentencias”, según declaraciones de Beatriz Sánchez, Fiscal adscrita al Fiscal de Sala de la Unidad de Extranjería, el 30-07-20), y activista Abolicionista precisamente por ello.

Voy a centrarme en la intervención de Amelia Tiganus porque además de acreditada, clarificadora y contundente, es una voz que el discurso regulacionista intenta silenciar recurriendo al insulto, la calumnia, la descalificación y la amenaza, pero por lo que a mí respecta, al Colectivo del que soy integrante y al Front Abolicionista-PV que nos acoge y representa, no va a pasar.

Yo sólo voy a reproducir una parte de su extraordinaria intervención en estas Jornadas, que como ya dije tuvieron lugar hace un año, y tras el relato y la denuncia que hizo Amelia, yo aportaré datos de lo que ha estado pasando en este prostituyente país desde Enero hasta hoy, y que justifica nuestra exigencia de una Ley Abolicionista YA, porque en el Front Abolicionista- PV tenemos muy claro que “Trata y Prostitución lo mismo son”:

“De no haber sido por las grandes mujeres que han estudiado la prostitución de una manera multidisciplinar, yo, aún estando dentro, sólo habría percibido una parte muy pequeña de lo que representa la prostitución. Mi conocimiento de la Teoría y el Movimiento Feminista consiguió que me liberara de la culpa, de la vergüenza y del miedo, porque otras mujeres pudieron conceptualizar aquello que yo no era capaz de ver, porque el sistema patriarcal y sus adeptos no me dejaron ser más que un cuerpo, un objeto de ocio y diversión para los hombres de los países del, supuestamente, primer mundo. Y precisamente cuando empiezo a explicar esto, a manifestarme en contra de la prostitución y a exigir su Abolición, mi voz ya no vale, porque las prostitutas pueden hablar y se las escucha sólo si aceptan el sistema prostitucional”.

“Y al hablar del sistema prostitucional tenemos que mirar en primer lugar a los Estados (gracias Rosa Cobo por tu análisis tan certero), que ponen el paraguas para que esto sea posible. Soy rumana, Rumanía se ha convertido en el mayor exportador de la materia prima del negocio de la explotación sexual en Europa: mujeres vulnerables y empobrecidas; y es fácil porque nuestros derechos son vulnerados constantemente y además no se invierte nada en medidas que posibilitaran la convivencia en Igualdad entre mujeres y hombres, o que garantizaran el buen trato. Por eso somos importadas por países como España, Italia y Alemania, donde somos tratadas como mercancía explotable, y sus legislaciones lo permiten porque no se persiguen todas las formas de proxenetismo (esta grave responsabilidad, por acción y omisión, recae sobre los partidos que han estado gobernando hasta ahora en España; y estas no son palabras que pronunció Amelia, son mías). Por eso los proxenetas son considerados empresarios, aunque últimamente son llamados “patronos”, para intentar que cuele con más facilidad que no debemos hablar de explotación sexual sino “laboral”. Aunque los más invisibilizados hasta ahora son los puteros, los que hacen sostenible con su dinero este negocio ilícito y criminal”.

“Cuando gracias al conocimiento de la Teoría Feminista y la convivencia con compañeras feministas pude elevar la mirada y descubrir el entramado y la extensión de esta cadena, en la que me habían insertado aprovechándose de mi vulnerabilidad, sentí la obligación ética de actuar, porque no podía disfrutar de mi nueva vida, sabiendo lo difícil que me había resultado, y me sigue resultando, restaurar los destrozos que me produjo la explotación y la violencia sexual sufrida; sabiendo perfectamente la situación por la que estaban pasando miles de mujeres, empobrecidas, importadas y explotadas, en este país; y sabiendo también que, a diario, en algún país del “sur”, hay niñas a las que se les va a impedir desarrollarse como personas porque van a ser cosificadas para poder ser explotadas como objetos sexuales.

El empobrecimiento no sólo tiene que ver con la pobreza económica, también es la falta de autoestima, de oportunidades, de referentes, eso también es pobreza para las mujeres”.

“La violencia sexual sufrida en mi adolescencia anuló de golpe mi proyecto de vida, y tuve que adaptarme a la nuevas circunstancias y aceptarlas, por eso es muy importante que la sociedad tenga claro que el consentimiento de las mujeres no es tal, es resignación o indefensión aprendida. En esa situación de máxima vulnerabilidad mis agresores sexuales me ofrecieron la posibilidad de obtener ingresos traspasando  la única puerta que consiguieron que viera abierta y así entré en la prostitución, porque yo era atractiva y me dijeron que en un par de años conseguiría el dinero suficiente para poder hacer lo que quisiera. Así que me puse en manos de proxenetas y mi único entorno conocido fue la prostitución, porque fuera de ella me hicieron creer que no había lugar para mí. Así que me trasladaron a España, me vendieron a un proxeneta español y pasé a tener que saldar una deuda de 3.000€, el procedimiento era que de todo lo que ganara el 50% era para saldar la deuda y el otro 50% era para mí, pero lo que no me habían contado es que mi 50% iba a quedar en nada, porque me iban a cobrar una fortuna por la habitación en la que dormía hacinada con otras compañera en mi misma situación, y que era la misma en que durante horas había “consentido” la imposición de contactos sexuales que no deseaba; también tenía que pagar los precios que ellos quisieran por la ropa que me vendían y me obligaban a ponerme, lo mismo ocurría con los productos de primera necesidad; por no hablar de la cocaína y el alcohol que necesitaba para aguantar y que me vendían solícitamente para engancharme al consumo, con lo que conseguían  que mi deuda no se redujera, y por eso me inducían a comprarles más para vender a los puteros, pero cuando conseguía reunir un poco de dinero para saldar una parte de la deuda por la compra de la cocaína, con un par de multas se quedaban con mi dinero y volvía a tener la misma deuda, o a veces incluso había aumentado; y así una y otra vez, “consintiendo” para poder escapar lo antes posible de este infierno y comprobando, una y otra vez, que si había puerta para entrar ahora estaba bloqueada para salir.

Cuando pedí ayuda a algún prostituidor para que me llevara a otro club, porque yo no conocía más recursos para obtener ingresos que la prostitución y no tenía más sitio al que acudir que un club, y sobre todo porque al principio pensaba que había tenido mala suerte con los proxenetas que regentaban el club al que me habían llevado, siempre encontré la misma reacción negativa: no, porque no querían meterse en problemas; voy a analizar esto porque a los puteros nunca se les piden cuentas, y si de verdad  yo hubiera estado allí por mi propia voluntad, por libre elección, si ahora yo, también por mi propia voluntad, elegía irme, ¿qué problema podía suponer, entonces, esta otra libre elección para ellos? Vaya, pues parece que va a tener muy poco recorrido la libre elección de las putas, y parece que todo putero tiene claro que de libre elección nada”. (Y son el discurso regulacionista y la inacción, aunque a veces es contemporización, política las que sostienen esta dañina ficción, pero esto tampoco  lo dijo Amelia, lo digo yo).

“Hasta hace cinco años, sin las herramientas de análisis que proporciona la Teoría Feminista, yo no me reconocía como víctima de Trata, y eso es lo que consigue el patriarcado con su discurso de “libre elección”, si no hay víctima tampoco hay victimario, y el Estado no tiene que resarcir ni prevenir nada. Por eso es prioritario que la sociedad entienda que el consentimiento dado por la víctima es irrelevante, que no exime de responsabilidad al explotador que es el proxeneta, y tampoco al agresor sexual que está viciando ese consentimiento con el billete que paga. Hablar del consentimiento es dejar sobre las espaldas de las mujeres más desprotegidas la responsabilidad de todo un sistema criminal”.

Esto sólo es un extracto de la valiosísima y contundente exposición de una mujer superviviente de la criminalidad prostitucional, que desmonta todas las falacias argumentativas que equiparan prostitución y nicho laboral, cuando la equiparación es entre prostitución y nicho criminal. Como ya dije esto  ocurrió hace un año, y yo ahora voy a aportar una serie de noticias publicadas en prensa y en la página oficial de la Policía, ordenadas cronológicamente, de diciembre pasado hasta ahora:

12-12-19 Detenidos en Málaga los líderes de una red lituana de trata y explotación sexual.

17-12-19 La Policía Nacional desmantela una organización que prostituía a transexuales y mujeres en pisos de citas de Valencia y de diferentes ciudades europeas.

26-12-19 Desarticulada una red de trata que operaba entre Rumanía y Barcelona.

07-01-20 La Policía Nacional detiene a seis personas y libera a cinco mujeres prostituidas en un club de alterne de Motril.

14-01-20 La Policía Nacional detiene a ocho personas y desmantela una red de prostitución en Cantabria.

27-01-20 La Policía Nacional detiene a tres personas y libera a cuatro mujeres prostituidas en Baracaldo.

30-01-20 Detenidos seis miembros de una organización dedicada a la explotación sexual de mujeres en la Comunitat.

10-02-20 Cae una red internacional de explotación sexual a mujeres captadas en Rumanía y liberadas 13 víctimas en Málaga.

21-02-20 La Policía Nacional desarticula una organización criminal que habría explotado sexualmente a más de 200 mujeres en la Región de Murcia.

28-02-20 La Policía Nacional libera a cuatro mujeres prostituidas en pisos de San Sebastián.

08-03-20 Golpe a una organización internacional de proxenetas que vendía mujeres a 6.000 euros.

01-04-20 Desarticulada una organización internacional que prostituía a mujeres en pisos en España y Rumanía.

10-04-20 Cae una red internacional que explotaba sexualmente a mujeres captadas en Colombia.

16-04-20 La Policía Nacional detiene a dos personas por explotación sexual gracias a una llamada al teléfono contra la trata.

19-04-20 La Guardia Civil desarticula una organización dedicada a la explotación sexual de mujeres de distintas nacionalidades en las provincias de Toledo y Madrid.

06-05-20 A prisión por explotación sexual a ciudadanas asiáticas.

23-05-20 Desarticulada en Mijas una organización dedicada a la trata de mujeres para su explotación sexual y liberadas 12 víctimas.

16-06-20  Detenido en Almería un hombre acusado de embaucar a cuatro mujeres para que ejercieran la prostitución.

17-06-20 Detenidas 5 personas y liberadas 4 mujeres en una operación contra la trata de seres humanos para explotación sexual.

02-07-20 La Policía Nacional detiene a 11 personas y desmantela una red de trata de seres humanos con fines de explotación sexual.

07-07-20  Desarticulada una red dedicada a la explotación sexual en Burgos.

17-08-20 La Policía Nacional desarticula una red internacional que explotaba sexualmente a mujeres colombianas.

21-08-20 Desarticulada una red criminal dedicada al narcotráfico y la explotación de mujeres en la huerta de Murcia.

02-09-20 La Policía Nacional desmantela una organización dedicada a la explotación sexual de mujeres en clubs de Ourense y Burgos.

07-09-20  La Fiscalía abrió en 2019 un 43% más de diligencias por trata de personas con fines de explotación sexual.

30-09-20 Liberadas diez víctimas de explotación sexual en Granada y detenidas siete mujeres como presuntas responsables.

04-10-20  Liberadas nueve mujeres explotadas sexualmente en tres prostíbulos de Alicante.

09-10-20 Detenido un hombre de 78 años por prostitución de menores en Palma.

El resumen del contenido de estas noticias es el siguiente: mujeres de procedencia mayoritariamente latinoamericana y rumana, en situación socioeconómica muy precaria, con frecuencia con hijos y/o familiares a su cargo; son trasladadas a España en la mayoría de los casos para trabajar, aunque en ocasiones para ejercer la prostitución, pero en cualquier caso, al llegar a España son coaccionadas, amenazadas, se les retira la documentación y son explotadas sexualmente; la mayoría de las noticias habla de disponibilidad 24 horas los 7 días de la semana, y en muchos casos estas mujeres se ven involucradas en el consumo y venta de estupefacientes, para, por un lado, poder soportarlo, y por otro intentar reducir una deuda que las tiene atrapadas y manejan de forma abyecta los proxenetas, que en unos cuantos casos han resultado ser mujeres; incluso en una noticia podemos comprobar que una mujer transexual captaba a mujeres y mujeres transexuales colombianas que carecían de recursos, residían en barrios marginales de extrema violencia o estaban en situación de exclusión social por ser transexuales y las explotaba sexualmente; o el caso de los proxenetas lituanos que, además de captar y traer a España a sus compatriotas para explotarlas sexualmente, coaccionaban a otras aquí, que ejercían “voluntariamente” la prostitución para que lo hicieran bajo el control de su red, sirviéndose de ex presidiarios lituanos que las amenazaban y atemorizaban.

Y toda esta criminalidad, que está expuesta y denunciada en el discurso de Amelia Tiganus en estas Jornadas, y que a su vez está recogida  magníficamente por Rosa Cobo, Beatriz Ranea, Esther Torrado (que ha denunciado ante la Policía las amenazas de que ha sido objeto por investigar y exponer  esta criminalidad, destapando las cloacas de la prostitución en el estudio realizado durante dos años en las Islas Canarias; es una realidad incuestionable que en España hay demasiadas cloacas y en distintos sectores, y la presión para que no se destapen está siendo más que evidente) así como Charo Carracedo, Lluís Rabell, Lourdes Muñoz, repito, toda esta criminalidad que se ceba sobre unas mujeres en situación de desamparo social, ¿por qué se produce de forma continuada y recurrente? La respuesta está en los prostituidores, porque es su comportamiento y su dinero lo que sostiene y alimenta el sistema prostitucional; ocurre que la pornografía lleva años influyendo en sus apetencias sexuales, y la característica común en todas ellas es que se satisfacen a través de un estereotipo sexual femenino: una mujer cuya sexualidad está por completo subordinada a la Respuesta Sexual Masculina, y que se muestra sin opinión propia, ni deseo propio, ni elección propia, sin tan siquiera fisiología propia. Los prostituidores se desprenden de su dinero si, y sólo si, tienen la certidumbre de que existe esa subordinación, y ahí es donde entra la criminalidad del sistema prostitucional, porque esa subordinación hay que construirla despojando a las mujeres captadas, debido a su situación de desamparo y desorientación, de cualquier posibilidad de rechazo al prostituidor, y esto los/as proxenetas lo consiguen a través de una brutalidad inicial (retirada de la documentación, encierro, violencia física y psíquica), para pasar después a controlar su conducta mediante la aplicación de un sistema de premios (drogas, aparente reducción de la deuda) y castigos (multas, coacciones y amenazas hacia ellas y hacia sus familiares). Por eso defino la prostitución como la imposición de contactos sexuales monetizados, porque esa monetización es la garantía del prostituidor de su dominio absoluto sobre el comportamiento de la mujer prostituida, y esto es una agresión sexual, un abuso de poder, y una clara muestra de miseria moral y violencia de género.

Y acabaré con un fragmento de la intervención de la Doctora en Sociología Esther Torrado: “La ausencia de políticas públicas está generando una normalización de la explotación sexual, hay un incremento de los reclutamientos de niñas y mujeres, y sobre todo un incremento de la demanda prostitucional”.

Y un fragmento de la intervención de la Doctora en Sociología Rosa Cobo: “No debemos hablar de la industria del sexo sino del negocio de la explotación sexual, tampoco de turismo sexual sino de turismo de la explotación sexual. Todos aquellos individuos involucrados en este negocio de la explotación sexual están manejando altísimas dosis de criminalidad y deben recibir el mensaje de que están contribuyendo a ello.”

Estas Jornadas tuvieron lugar hace un año, y los 28 titulares de noticias que recoge este artículo son la crónica de una criminalidad anunciada y tristemente comprobada, pero que desde el Front Abolicionista no contribuiremos a normalizar, por eso reclamamos una Ley Abolicionista YA.

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