Mi amigo Adolf

0

La madurez de una sociedad puede medirse en la capacidad que tiene de reírse hasta de lo más atroz. En estos momentos en que lo políticamente correcto impera y la denuncia está a la vuelta de la esquina, si tu humor roza el negro, pero se puede difamar impunemente desde panfletos y programas de tv, tenemos que reivindicar el derecho a la mofa, la parodia y a desmontar mitos. Por eso vamos hoy con una película que llega a cumplir su cometido, si bien está siendo sobrevalorada en ciertos aspectos. Vamos con Jojo Rabbit.

Basada en el libro Caging Skies de Christine Leunens, guionada y dirigida por el neozelandés Taika Waititi, producida por Fox Pictures, Piki films y Defender films. Con un elenco maravilloso del que luego haré referencias y un presupuesto modesto (14 millones de dólares, que hoy día es menos que el de un solo capítulo de muchas series  modernas).

Ambientada en la Segunda Guerra Mundial, cuyo protagonista es un niño alemán, solitario y ultranacionalista, descubre que su madre esconde en casa a una judía y debe enfrentarse a su condición, acompañado de su amigo imaginario, Adolf Hitler. La película nos transmite el espíritu infantil de su protagonista, con sus miedos y su fuerza, de una forma tierna y muy cuidada. Un niño que apoyándose en su amigo Adolf, intenta superar los vericuetos de su vida, que de un día para otro, cambia radicalmente, iniciando un viaje que (aún siendo bastante predecible) cautiva al espectador.

El niño actor, Román Griffin David, está muy bien en su debut como protagonista, logrando llevar el peso de un papel nada fácil, con una madurez asombrosa. Thomasie McKencie, en el papel de la niña judía, es también destacable  y creo que veremos a esta joven de nuevo muy pronto, pues apunta maneras. Sam Rockwell (el eterno asesino, altamente odiable, de La milla verde) y Stephen Merchant (actorazo de comedia y brillante guionista y director), están sublimes en sus respectivos papeles. El propio Waititi, interpreta a uno de los Hitler más delirantes de la pantalla, de forma encomiable. Y la nominada Scarlett Johansson, es la guinda del pastel de este elenco (que si bien tiene otras apariciones reseñables, no puedo con tantas), en el papel de una madre con una doble vida, que debe criar sola a un hijo nazi, ahí es nada, en la última etapa del conflicto bélico más grande, jamás vivido. Una película muy a lo Mel Brooks, del que su director es declarado fan, con unas ocurrencias brillantes, como el “amigo gordito” del protagonista, que a veces echas de menos que tenga más apariciones, porque cada vez que sale es sinónimo de comedia absurda. La fotografía y la ambientación están muy logradas, así como el vestuario y el maquillaje, realmente conseguidos.

Lo mejor, es el tipo de parodias que a mí me encantan y rebosa de ternura, con multitud de guiños. Con un humor lúcido y una consecución interpretativa excelente. Muy recomendable.

Lo peor, tiene algunas cosas que me sacan sobremanera, algunas expresiones demasiado estadounidenses para la ambientación e incluso licencias temporales que, aunque en el humor no hay reglas, me terminan de abstraer y luego me cuesta volver a entrar.

La película en sí está muy bien según mi opinión, pero tampoco exageremos, porque hay gente comparándola con El gran dictador, por meter a un Hitler ridiculizado, que está muy bien, pero ni por asomo se acerca al gran Chaplin. Y otros la están comparando a La vida es bella y eso sí que no; la película está muy alejada tanto en su visión como en sus aspiraciones de la obra maestra de Roberto Benigni. Así que no flipemos por encima de las posibilidades de la película.

Como reflexión final (que me encantan), solo puedo decir que, si bien la crítica al totalitarismo nazi está ahí y es palpable en la película, que guarda paralelismos con la situación actual y el auge de la ultra derecha, se queda un poco corta y podría haber arriesgado más. Porque al fin y al cabo, el riesgo, es lo que marca una creación artística. Sin riesgo no hay gloria, que es lo que le pasa a este film, que por no ofender a algunos, ha quedado en el “está muy bien, pero guarda los cohetes”.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.