Fuimos y somos la mirada crítica y la voz disidente

0

Los antecedentes históricos para la elección del 8 de Marzo como el Día Internacional de la Mujer no son muy claros. Se atribuyen dos hechos importantes para escoger esa fecha, ambos ocurridos en la ciudad de Nueva York, supuestamente alrededor del 8 de marzo. El primero fue una gran marcha de trabajadoras de la industria textil en el año 1857. Miles de mujeres marcharon sobre los barrios adinerados de Nueva York en protesta por las miserables condiciones de las trabajadoras. El segundo ocurrió en 1908. Ese año, 40,000 costureras industriales de grandes fábricas se declararon en huelga, demandando el derecho de unirse a los sindicatos, mejores salarios, una jornada de trabajo menos larga y el rechazo al trabajo infantil. Durante la huelga, brutalmente reprimida por la policía, más de 100 trabajadoras murieron quemadas en un incendio en la Fábrica «Textil Cotton».

Veamos de 1857 a hoy cómo siguen las condiciones laborales de las mujeres trabajadoras en la industria textil.

  • ”La industria textil se sirve de la semiesclavitud para hacer negocio”(10-9-2016).El incendio en una fábrica de textiles en Bangladesh este sábado, que ha causado de momento más de una veintena de muertos, ha vuelto a poner el foco en las condiciones prácticamente de esclavitud en las que trabajan los empleados, la mayoría mujeres, de este tipo de instalaciones en todo el mundo. Al mismo tiempo, ha traído a la memoria la mayor catástrofe de la historia de este sector, la del complejo Rana Plaza, en las afueras de la ciudad bangladeshí de Dacca, que se derrumbó en abril de 2013 acabando con la vida de más de 1.130 personas e hiriendo de diversa consideración a otras 2.500, la mayoría mujeres. En India, un informe del Centre for Research on Multinational Corporations documentaba hace unos años cómo niñas y adolescentes trabajaban sin contrato más de 72 horas a la semana con un salario de 0,88 euros al día. Para colmo, sólo podrían disponer del dinero ganado una vez transcurridos entre tres y cinco años y lo emplearían en la dote matrimonial.

http://www.publico.es/internacional/bangladesh-industria-textil-ropa-esclavitud.html

  • ”¿Cuánto vale una camiseta?” (27-11-2018). La mayor parte de la ropa que llevamos la cosen millones de mujeres asiáticas en condiciones extremas. La fábrica que venimos a visitar se encuentra en el extrarradio de Nom Pen, la capital de Camboya. Sobre cada puesto de costura hay una especie de semáforo. Si está en verde la trabajadora va cumpliendo con el ritmo previsto. Si se ilumina el naranja, significa que va por detrás y que tendrá que apretar. Las mujeres trabajan de 8 a 10 horas diarias, seis días a la semana. Si su rendimiento es bueno ganan en torno a un euro a la hora, un salario de miseria incluso para Camboya.
  • ”Mueren 28 trabajadoras en una fábrica textil en Tánger: la cara B de la “Marca España” (10-2-2021). Hasta ahora se contabilizan 28 muertes en la fábrica clandestina de Tánger, 18 de ellas mujeres y varias de las víctimas eran de la misma familia. La industria textil es la primera fuente de empleo de Marruecos, con más de 190.000 puestos de trabajo, la mayoría mujeres. En una situación de desempleo y miseria se encuentran atrapadas en la explotación laboral, con jornadas de trabajo que pueden llegar a las 11 y 12 horas diarias, más de 70 semanales, y salarios de miseria que apenas superan los 200 euros.

http://www.laizquierdadiario.com/Mueren-28-trabajadoras-en-una-fabrica-textil-en-Tanger-la-cara-B-de-la-Marca-Espana-187390

Y desde mediados del XIX hasta inicios del siglo XXI, ¿qué podemos observar? Pues que la feminización de la pobreza lleva entre nosotras/os mucho tiempo, demasiado. Busqué información en la página del Observatorio de Igualdad y Empleo y encontré lo siguiente:

  • ”Tanto en países desarrollados como no desarrollados, o en vías de desarrollo, la pobreza tiene rostro de mujer. La feminización de la pobreza se refiere a aquellos mecanismos y barreras sociales, económicas, judiciales y culturales que generan que las mujeres y otras identidades feminizadas se encuentren más expuestas al empobrecimiento en nuestra calidad de vida.

Esta realidad proviene desde hace décadas e incluye además trabajo doméstico no asalariado, trabajo en el mercado informal, brecha salarial en relación a los hombres, distinta remuneración por la misma tarea laboral, y flexibilización laboral, entre otras. Por su parte, la prevalencia de este fenómeno tiene que ver con la falta de políticas públicas por parte de los gobiernos que se encuentran vinculadas de forma trasversal a la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres, leyes que aseguren cupos, políticas de la mejora en redistribución de la riqueza, políticas que obliguen a incluir la perspectiva de género en los ámbitos empresariales, control sobre los contratos de trabajo para evitar precarización e informalidades, subsidios en hogares monoparentales, entre otras”.

¿Y por qué hay mecanismos y barreras sociales, económicas, judiciales y culturales que dejan a las mujeres y a su correlato “femenino” más expuestas al empobrecimiento? ¿ Y por qué la creación de un modelo de sociedad alternativo, basado en la justicia social y asentado en la Igualdad real y efectiva entre mujeres y hombres, es una vindicación que sólamente hace el Movimiento Feminista?

Buceemos en los orígenes de la creación de las estructuras sociales:

  • En textos catalogados como protoindoeuropeo ya se habla de un Dios Padre celestial relacionado con el sol, hace unos 7.500 años.
  • Posteriormente, alrededor de hace unos 5.000 años, encontramos en textos sumerios referencias al Dios Padre del cielo más antiguo.
  • Y es hace unos 4.000 años cuando zoroastrismo y judaísmo, claramente monoteístas, establecen un único Dios, Padre y Creador.
  • (Génesis 1:26-27) Y dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y ejerza dominio sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo, sobre los ganados, sobre toda la tierra, y sobre todo reptil que se arrastra sobre la tierra. (27) Creó, pues, Dios al hombre a imagen suya, a imagen de Dios lo creó; (Génesis 2:21-23) Entonces el SEÑOR Dios hizo caer un sueño profundo sobre el hombre, y éste se durmió; y Dios tomó una de sus costillas, y cerró la carne en ese lugar. (22) Y de la costilla que el SEÑOR Dios había tomado del hombre, formó una mujer y la trajo al hombre. (23) Y el hombre dijo: Esta es ahora hueso de mis huesos, y carne de mi carne; ella será llamada mujer, porque del hombre fue tomada.

Así que aquí se nos explica que Dios concedió la posesión de todo lo que había creado al hombre, incluída la mujer, que no aparece con entidad propia sino subordinada, y cuyo estatus se configurará en relación a lo que convenga al varón, quedando así establecido en el Derecho Consuetudinario, que deviene del Derecho Natural:

  • En Roma, como en la India, la mujer, el hijo, la esclava no poseen nada por sí mismos. Cuanto puedan adquirir es propiedad de aquel de quien dependen. Esto viene a demostrar la influencia oriental en la organización civil Romana. La mujer tiene un papel secundario, dogma de la antigua moral romana, su puesto estaba en la casa, no pudiendo participar en la vida pública, hallándose excluida de los Comicios, Senado y Magistratura. Era ante el Derecho inferior al varón. Las concepciones sociales y las normas jurídicas, consideraron a la mujer destinada al matrimonio y al hogar. La vida pública era campo propio del officium del varón.
  • “La mujer reviste en el matrimonio todos los dotes personales de su marido, no es nada de por sí, su único deber es honrar a su esposo”.
  • ”En el espacio público, al igual que en el privado con la patria potestas, la mujer también se encontraba tutelada por un hombre, esto era conocido como la tutela mulierum. Debido a esto, las mujeres siempre se encontraban tuteladas por un hombre que podía ser de su familia o no y que éstas en ocasiones podían elegir. De esta manera, aunque el pater familias muera, siempre estará subordinada a un hombre fuese cual fuese su edad. La tutela mulerium se llevaba a cabo ya que la mujer era considerada inferior por naturaleza y no poseía autocontrol, denominadas frecuentemente en las fuentes como imbecillitas sexus, su propia naturaleza establecía su necesidad de ser guiada por un varón que le diera el consentimiento necesario para las acciones en las que consideraban que no estaban capacitadas, especialmente en el ámbito de lo público. Estaban consideradas en el mismo nivel que los niños, los extranjeros, o los locos.”
  • ”En el antiguo Derecho romano la inferioridad de la mujer respecto del varón es patente, y no sólo en el ámbito del Derecho público, sino también en la esfera del Derecho privado. A diferencia del varón, la mujer púber y sui iuris necesitaba siempre y necesariamente la auctoritas de un tutor para realizar actos que crearan, modificaran o extinguieran relaciones jurídicas. La tutela de la mujer era tradicionalmente justificada en base a su presunta inferioridad natural (levitas animi, sexus imbecillitas, impotentia muliebris)”.

http://www.derechoromano.es/2013/03/tutela-de-la-mujer-derecho-romano.html

¿Cómo se ha llegado a este modelo socioeconómico cuya base se asienta en la desigualdad estructural entre mujeres y hombres? ¿A esta brecha ontológica, en la que se asientan todas las demás brechas, techos de cristal y suelos pegajosos?

Mi valoración es que a través del abuso de poder, articulado en la imposición de la normativa genérica: existen dos sexos y para cada uno de ellos se diseñó un listado de comportamientos, a los que se adjudicó una valoración social muy diferente, y en base a ésto quedó fijada su posición jerárquica. Sobre una evidencia biológica y fisiológica se superpone un estructura normativa que diseña una serie de actitudes y aptitudes determinadas para cada sexo, fijadas por el grupo que ostenta el poder, los varones, y que establece que las mujeres son de una determinada manera y los hombres son de otra determinada manera, es decir, que a las mujeres les corresponden una serie de pensamientos, emociones y conductas porque eso configura la esencialidad de la mujer, y es lo que se espera, se desea y se persigue que ocurra; y a los hombres les corresponden otra serie de pensamientos, emociones y conductas porque eso configura la esencialidad del hombre, y es lo que se espera, se desea y se persigue que ocurra.

Por tanto tenemos comportamientos masculinos y femeninos construidos en función de un modelo concreto de estructura socioeconómica, que establece una jerarquía distinta para mujeres y hombres, donde el estatus social de las mujeres siempre está subordinado al de los hombres, porque está marcado por la subsidiariedad: las mujeres serán lo que a los varones les convenga que sean. Y el género es la herramienta usada para el adoctrinamiento y normalización de este diseño, elaborado desde presupuestos ajenos a la racionalidad y excluyentes de la complejidad humana, que no debería ser reivindicado nunca como emblema de progreso o de derechos.

Me apropio de la siguiente frase de Descartes para aplicarla al género: “Del pasado no hay nada que aprender sin revisión, porque todo lo que nos haya llegado del pasado puede ser, o una estulticia, o una práctica mal llevada acarreada durante siglos”. Y éste es el esquema de pensamiento del que surge la Teoría ética y Política Feminista y sus vindicaciones: los patrones de género, es decir, las normas que regulan el comportamiento de mujeres y hombres, están diseñados siguiendo esquemas ajenos a la realidad humana y son el aval que sostiene la desigualdad estructural de un sistema socioeconómico, que ha institucionalizado el abuso de poder. Necesitamos desmontar los patrones de género y diseñar un nuevo modelo socioeconómico asentado en la Igualdad entre mujeres y hombres, porque es la única manera efectiva de combatir la institucionalización del abuso de poder que, por ejemplo, considera trabajo adecuado para mujeres unas condiciones de explotación y de inseguridad laboral como las descritas en la industria textil, o que una actividad que impide el derecho a la preservación de la integridad física y de la salud integral para las mujeres, como es la prostitución, se normalice como “trabajo sexual”. La diversidad y la inclusión no cuestionan el abuso de poder que es posible gracias a un diseño socioeconómico estructuralmente desigual, amparado por los patrones de género. La reivindicación de la Igualdad de Derechos, Oportunidades y Responsabilidades entre mujeres y hombres sí lo hace, porque aunque en el marco jurídico esté reconocida la Igualdad de Derechos entre mujeres y hombres, sin un desarrollo normativo y un modelo coeducativo que aplique y fomente entre mujeres y hombres esa Igualdad de Oportunidades y Responsabilidades, esa convivencia basada en el Buen Trato no será posible: los asesinatos machistas, el maltrato sexista en la pareja, los abusos y agresiones sexuales, el consumo de pornografía, la demanda de prostitución, el alquiler de úteros, la brecha salarial y de cuidados, la imposición de custodias compartidas…, ¿qué conecta todos estos hechos? La vivencia e interiorización del poder, del poder sobre las mujeres, porque es una de las principales atribuciones que el género otorga a los varones: ellos son  poseedores universales y receptores de las cualidades humanas más valiosas, y es imperativo que su legado se perpetúe.

Frente a esto, la teoría ética y Política Feminista busca desde sus orígenes una sociedad igualitaria y socialmente justa:

  • ”El hombre esclavo ha redoblado sus fuerzas y ha necesitado apelar a las tuyas para romper sus cadenas. Pero una vez en libertad, ha sido injusto con su compañera. ¡Oh, mujeres! ¡Mujeres! ¿Cuándo dejaréis de estar ciegas? ¿Qué ventajas habéis obtenido de la Revolución? Un desprecio más marcado, un desdén más visible… ¿Qué os queda entonces? La convicción de las injusticias del hombre.(…)” (Olympe de Gouges, 1748-1793).
  • “Las desigualdades entre los hombres y las mujeres son tan arbitrarias como las referidas al rango, la clase o los privilegios; todas aquellas que el racionalismo ilustrado había criticado e identificado” (Mary Wollstonecraft, 1759-1797).
  • “La prostitución es la más horrible de las aflicciones producidas por la distribución desigual de los bienes del mundo.” (Flora Tristán, 1803-1844).
  • ”Lo que hizo el trabajo de la mujer especialmente atractivo para los capitalistas no sólo era su precio más bajo, sino también la mayor sumisión de la mujer” (Clara Zetkin, 1857-1933).
  • ”Los hombres hacen el código moral y esperan que las mujeres lo acepten. Han decidido que es correcto y apropiado que los hombres luchen por sus libertades y sus derechos, pero que no es correcto ni apropiado que las mujeres luchen por las suyas”. “Mis padres, especialmente mi padre, discutieron la cuestión de la educación de mis hermanos como una cuestión de verdadera importancia. Mi educación y la de mi hermana apenas fueron discutidas” Emmeline Pankhust, 1858-1928).
  • ”Por un mundo donde seamos socialmente iguales, humanamente diferentes y totalmente libres” (Rosa  Luxemburgo, 1871-1919).
  • ”El confortable campo de concentración en el que se han metido las mujeres estadounidenses, o en el que otros las han hecho meterse, es un marco de referencia que niega la identidad humana adulta de la mujer. Al adaptarse a él, una mujer mutila su inteligencia para convertirse en un ser infantil, se aparta de la identidad individual para convertirse en un robot biológico anónimo dentro de una dócil masa”. «Una mujer está en desventaja por su sexo, y los obstáculos de la sociedad, tanto si cumple servilmente el patrón masculino en el ámbito profesional, como si se niega a competir con el hombre» (Betty Friedman, 1921-2006).
  • ”La ignorancia de su misma historia de luchas y logros ha sido una de las principales formas de mantener a las mujeres subordinadas» (Gerda Lerner, 1920-2013).
  • «No desmontaremos la casa del amo con las herramientas del amo» (Audre Lorde, 1934-1992)
  • ”Todas las formas de desigualdad humana brotaron de la supremacía masculina y de la subordinación de la mujer, es decir, de la política sexual, que cabe considerar como la base histórica de todas las estructuras sociales”. “El dominio sexual es tal vez la ideología más profundamente arraigada en nuestra cultura, por cristalizar en ella el concepto más elemental de poder” (Kate Millet, 1934-2017).
  • ​»La construcción patriarcal de la diferencia entre la masculinidad y la feminidad es la diferencia política entre la libertad y el sometimiento» (Carol Pateman, nacida en 1940).
  • ”Yo creo que si un grupo humano puede ejercer dominio sobre otro, lo ejerce. Los varones, hasta ahora, han podido hacerlo; un grupo humano puede dominar, sobre todo, si tiene la ventaja de actuar reunido y formando pactos. Los varones, en función de la división sexual del trabajo, han ocupado espacios donde por mucho tiempo han estado separados de las mujeres y se han constituido en grupos tramados en función de pactos muy sólidos… Las mujeres, por el contrario, han estado atomizadas, para que no construyamos grupos sólidos entre nosotras”. “Los feminicidios espantosos en Ciudad Juárez y en Guatemala, esos crímenes horrendos que no se investigan… Esa violencia patriarcal, cometida por quienes creen tener el poder sobre la vida o sobre la muerte. Tan difícil de erradicar porque tiene unas raíces profundas en el sentimiento del poder”. (Celia Amorós, nacida en 1944).
  • «Lo poco que puede llegar a valer una vida humana en cualquier punto de la Tierra tiene una medida exacta: es lo que valga una vida humana femenina» (Amelia Valcárcel, nacida en 1959).

Retomando a Olympe de Gouges, de lo que tenemos clara conciencia es de las injusticias de los hombres sobre las mujeres, que han sido posibles, como acertadamente exponía Celia Amorós, bajo el aval que proporcionó el diseño y la implantación del género, articulados en torno a la diferenciación del estatus que ocupaban y siguen ocupando mujeres y hombres, y en virtud del cual estuvimos y seguimos estando  expuestas a diferentes formas de abuso de poder.

Fuimos y somos la mirada crítica y la voz disidente, por eso siempre se intenta silenciar nuestra voz. Pero estuvimos y estaremos en la vindicación, nunca en la acomodación, porque otro sistema es posible y necesario, y vendrá de la mano de la Igualdad de Derechos, Oportunidades y Responsabilidades.

Artículo anteriorEmpoderar a las mujeres palestinas es un requisito fundamental en la batalla por la liberación nacional
Artículo siguienteLa situación de la mujer norcoreana
Purificación Liétor González. Licenciada en Psicología, siendo su área de formación y actividad profesional la Psicología Sanitaria. Nació en 1968 y eso le permitió conocer de primera mano la militancia política en clandestinidad en la figura de su padre y en su carnet del PCE. Es la nieta mayor de dos abuelas analfabetas cuyos maridos sí sabían leer y escribir, es más, su abuelo paterno llego a ser Secretario General del PSOE durante la República en su pueblecito de Jaén. Pasó de feminista anónima a activista feminista cuando conoció la primera sentencia de La Manada de Pamplona de la Audiencia de Navarra, y pasó de votante a militante de Podemos cuando en su Municipio se quedaron a un puñado de votos para tener un concejal mientras que VOX conseguía dos.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.