Cobardes

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El magnífico acuerdo para conseguir un gobierno progresista ya va dando sus frutos. Ayer, sin ir más lejos, se aprobó la llamada “ley mordaza digital” Un gran avance sin duda en la pérdida de libertades y todo ese rollo que tanto le gusta a la derecha y debe ser una medida de lo más progresista porque su partido de “izquierdas” favorito se ha abstenido en la votación.

Una gran forma de empezar a defraudar al electorado y seguir, si es que aún se puede, perdiendo apoyos sociales y, esto es de agradecer, que no podamos decir que no sabíamos de qué iba el tema. De pillar, vaya.

Porque, ¿alguien me explica cómo se puede participar de un gobierno cuando ya se ha dejado claro que no se va a tocar la reforma laboral? Supongo que el 70% de la militancia de IU que pasó de votar en la consulta sobre el “preacuerdo” tiene alguna respuesta, pero ya pasa hasta de participar en pantomimas.

A mí, personalmente, lo que más me llama la atención es el tostón que se dio, con razones de sobra, con lo de que había que derogar la ley mordaza porque el cambio no sé qué y porque la ilusión no sé cual se haya convertido en un “nos cagamos a la primera de cambio que las facturas no se pagan solas y hay muchos liberados en juego con todo el rollo de los ministerios” En unos años veremos a todos estos lideres de la “izquierda” llevarse las manos a la cabeza por lo que supone este retroceso en la libertad cibernética y lo reaccionaria que es la derecha y blablablá la matraca de siempre.

Porque la izquierda padece de muchas enfermedades, la tenemos moribunda y no buscamos un remedio, esperamos que se cure sola. Son problemas que venimos arrastrando desde hace décadas, que han ido haciendo bola y han convertido al movimiento obrero en un cajón de sastre de reivindicaciones que, muchas veces, poco o nada tienen que ver con las necesidades más básicas de la clase trabajadora en un momento de ofensiva del capital contra los derechos de la clase trabajadora. Todos somos un poco responsables de esta deriva de mierda que ha tomado la que se supone es una ideología para la liberación de la clase trabajadora, claro, de eso no tengo duda. (Nótese como hablo de la izquierda en primera persona)

Igual ha llegado el momento de dejar de señalar lo que va mal en el capitalismo para el grueso de la población como se está haciendo hasta ahora, para empezar a dar una alternativa socialista y sin complejos a esos problemas que son de sobra conocidos por aquellos que hemos trabajado, aunque solo sea una jornada en nuestra vida. El politiqueo de izquierdas no debería ir de mostrar lo listos que somos y la cantidad de palabras raras que sabemos, va de cambiar la economía capitalista por una socialista en la que la clase dominante seamos nosotros (los currelas) y no el parásito burgués. Y eso es un trabajo enorme, un trabajo que no va a hacer nadie con alergia a doblar el lomo.

Voy a ser serio por una vez, Garzón y sus amigos no son el problema, son un síntoma más de que estamos haciendo las cosas de pena si tenemos que estar en manos de gente sin un minuto trabajado fuera del partido y conocedores de todas las malas dinámicas que genera un partido político.

Cobarde no es quién desprecia a una víctima de violencia machista y ni se digna a mirarla a la cara, cobarde es quien pudiendo decir NO a una medida injusta y, que a la larga va a traer aún más represión burguesa, decide mirar para otro lado pensando en una cartera ministerial que enseñar a su familia, que estén orgullosos de hasta dónde has llegado, señor ministro.

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