En la sentencia de 30 de mayo de 2024, el Tribunal Supremo ha abordado un caso de despido objetivo asociado al COVID-19, declarado improcedente por la empresa. Este caso presenta una peculiaridad notable: la misma sala de suplicación había declarado procedente otro despido sustancialmente igual.
En ambos despidos, tanto la sentencia recurrida como la de contraste, se entendió que las causas económicas exigidas por el artículo 52 c) del Estatuto de los Trabajadores (ET), que remite al artículo 51.1 ET, estaban acreditadas. Sin embargo, ante los mismos hechos probados, la sentencia de contraste confirmó la procedencia del despido, mientras que la sentencia recurrida lo calificó de improcedente.
El TS subraya que, por razones de igualdad en la aplicación de la ley, una misma sala de suplicación debe actuar de forma homogénea en casos similares. En este caso, los despidos fueron realizados con solo cuatro días de diferencia por la misma empresa, alegando las mismas causas económicas y productivas. Las sentencias de instancia, dictadas por el mismo juzgado de lo social y con los mismos hechos probados, calificaron de procedentes ambos despidos. Los recursos de suplicación se limitaban a alegar que no se daban las circunstancias del artículo 52 c) ET.
El TS enfatiza que, en situaciones tan similares, es particularmente exigible que la posterior sentencia explique las razones por las que se aparta de lo resuelto anteriormente por la misma sala. No es razonable que, en casos tan iguales, un despido sea calificado de procedente y otro de improcedente sin una justificación clara y detallada.
En su valoración, el TS destaca la importancia del principio de igualdad en la aplicación de la ley.
La resolución establece un precedente sobre la necesidad de que los órganos judiciales actúen de manera equitativa y uniforme, garantizando que no haya disparidad en la aplicación de la ley en circunstancias similares. Esta doctrina ya había sido aplicada en la STS n.º 530/2023, de 19 de julio.
Esta sentencia establece que, cuando se acreditan las causas económicas y productivas, es crucial que la medida adoptada sea proporcional y que la situación empresarial tenga un carácter estructural y no coyuntural, como consecuencia de la pandemia de COVID-19.
En este contexto, la STS n.º 530/2023 subraya la importancia de la coherencia en la aplicación de la ley. El Tribunal Supremo enfatiza que, en situaciones similares, las decisiones judiciales deben ser consistentes para garantizar el principio de igualdad. Esto significa que, ante hechos y circunstancias iguales, las sentencias deben ser homogéneas, evitando disparidades injustificadas.
Esta doctrina es relevante porque refuerza la necesidad de una aplicación justa y uniforme de la ley, asegurando que no haya diferencias arbitrarias en las decisiones judiciales. La STS n.º 530/2023 sirve como un precedente importante para futuros casos, estableciendo que los tribunales deben proporcionar explicaciones claras y detalladas cuando se apartan de decisiones anteriores en situaciones análogas.








