Tras unos meses de calma después de las huelgas y movilizaciones pasadas en la planta de Palmones, el pasado viernes se hizo efectivo el despido de un trabajador en represalia por la huelga.
La dirección de la empresa había avisado al sindicato ATA de posibles sanciones contra el trabajador. Dado este movimiento, se convocó al comité de empresa de urgencia. Sin embargo, dicha reunión no pudo celebrarse al no alcanzarse quórum necesario.
“UGT, la Coordinadora de Trabajadores del Acero y USO se excusan en no aparecer a la reunión porque ya había habido una reunión de urgencia por el tema de la propuesta de sanción. Nosotros pensamos que ahora no es una propuesta de sanción, es un despido que ya se ha hecho efectivo y hay que tratarlo de urgencia porque para eso estamos los sindicalistas y para eso sirven los sindicatos” ha afirmado el portavoz de ATA, José Antonio Gómez.
En palabras del portavoz, “son unos representantes que no sirven absolutamente para nada, que al final están ahí para hacerse la fotografía y cuando hay un problema grave no dan la cara para defender a los compañeros. Nosotros vamos a intentar que reincorporen otra vez al compañero porque lo vemos injusto”.
Desde este sindicato comunican que anunciarán una reunión para la próxima semana con todos los trabajadores de la fábrica, en la que expondrán las próximas movilizaciones previstas.








