CGT arrancará este martes, 25 de noviembre, la primera de los siete días de huelga en Iryo, entre las que se incluye el ‘puente de la Constitución’, y con unos servicios mínimos impuestos de un 73%.
El sindicato cuenta con una representación del 37,5% en las delegaciones sindicales de la empresa, al contar con 9 de 24 delegados, según las datos del sindicato.
Los paros tendrán lugar los días 25, 26 y 27 de noviembre, así como el 5, 6, 7 y 8 de diciembre, en pleno puente; desde las 00.00 hasta las 23.00 horas, afectando a los colectivos de Tripulación, Mantenimiento, CEX, Sala de Control y Oficinas en todos los centros de trabajo.
La huelga persigue que se cree el I Convenio Colectivo en la empresa, ya que los salarios están congelados desde 2022 en el colectivo de tripulación, que desarrolla funciones de venta, embarque, servicio a bordo e intervención de manera simultánea.
En el personal de mantenimiento, fuentes sindicales aseguran que las propuestas económicas llegan incluso a estar por debajo de los salarios actuales del propio personal, creando dobles escalas para el mismo puesto.
Por su parte, la empresa ya está informando a los usuarios de las alternativas en los trenes cancelados, ha presentado cuatro propuestas económicas que asegura que incluyen mejoras y supedita el convenio a la evolución de la compañía, proponiendo un convenio temporal a la espera de dicha evolución, algo que no convence para nada a los trabajadores.
A pocas horas de empezar la huelga, además, Iryo ha enviado un correo a sus trabajadores donde específica cuánto dejarán de percibir los trabajadores de cabina que hagan huelga por los días que no trabajen. «Esta respuesta a una de las preguntas, en realidad, es una forma de amedrentar a los trabajadores para que no acudan a la huelga» aseguran fuentes sindicales.








