Vecinos de barriadas sevillanas afectadas por los contínuos cortes de suministro eléctrico se concentraron ayer en el centro de salud de Palmete, organizados por la plataforma vecinal Barrios Hartos, y advierten que continurán haciéndolo mientras sigan produciéndose los cortes en sus hogares y mientras no exista otra alternativa ante las elevadas temperaturas que se están alcanzando en la capital sevillana durante estos días.
La movilización vecinal se produce por un doble motivo. Primero por la ineptitud y pasotismo de la empresa encargada del suministro, Endesa, que ya pasa de convertir estos cortes de luz de reincidentes a habituales. En segundo lugar por el cierre de los centros de salud durante las tardes de verano, que se une además al cierre de los centros cívicos, zonas donde los vecinos encuentran su único refugio climático.
Hay que especificar que en estos días se están superando los 40 grados en Sevilla durante el día, con noches que alcanzan los 30 grados y en las que el descanso sin refrigerio es imposible, y que permanecer en los pisos de estas barriadas sin luz supone someterse a un verdadero martirio, sin acceso a la posiblidad de conectar un aire acondicionado o un simple ventilador, y tomando el agua caliente tal como sale de los grifos.
La situación prolonga un largo enfrentamiento de esta plataforma vecinal con las autoridades y los responsables de Endesa. Se da la triste ironía de que en estos días se está celebrando en Sevilla la Conferencia de la ONU sobre Financiación para el Desarrollo Sostenible y la Agenda 2030. La ciudad se encuentra repleta de un despliegue policial sin precedentes, y el Ayuntamiento se ha volcado para acometer el gasto que supone acoger una cumbre de este volumen. Es imposible no resaltar lo lamentable que es hacer una comparación entre la reunión de altos mandatarios para conversar sobre sostenibilidad y desarrollo, mientras a escasos kilómetros vecinos de la ciudad se ven obligados a vivir en condiciones propias de un país subdesarrollado.
Los vecinos se encuentran en una situación desesperada y han advertido que nos se van a conformar con medidas absurdas como abrir durante algunas horas los centros cívicos. Los vecinos exigen que los centros cívicos permanezcan abiertos 24 horas. Además de ello exigen:
1) QUE SE MOVILICEN COMO SEA GENERADORES URGENTES COMO SE DESPLAZAN CUANDO HAY INTERVENCIONES PROGRAMADAS.
2) La extensión urgente de nuevo cableado.
La plataforma Barrios Hartos estima que esta situación era previsible y que si les vuelve a «soprender» es debido a la dejadez que Endesa muestra hacia los vecinos de estos barrios obreros. Simplemente esperan a que la ola de calor pase y no se produzca demasiado ruido.
Se aprecia así que las infraestructuras no están preparadas y que solo funcionan como forma de cobrar facturas a los vecinos, que cumplen religiosamente con los pagos, mientras las empresas energéticas muestran beneficios récord año tras año.
La plataformma hace un LLAMAMIENTO A LA CELEBRACIÓN MASIVA DE ASAMBLEAS EN TODOS LOS BARRIOS. MOVILIZACIÓN EL 8 DE JULIO A LAS 21H DESDE GRAN PLAZA A NERVIÓN DE TODOS LOS BARRIOS AFECTADOS.
MANIFESTACIÓN 8 DE JULIO A LAS 21H EN GRAN PLAZA
UTILIZACIÓN DE ESPACIOS PÚBLICOS COMO MEDIDA DE EMERGENCIA.










