No habrá Paz para los Malvados, porque no se la merecen (Parte IV)

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En mi último artículo afirmaba que era importante analizar la figura de Dolores Juliano, y lo sigo creyendo por dos motivos: su peso en el Institut Català d’Antropología, en concreto en el equipo de Investigación en Antropología y Sociología de los Procesos Identitarios (ERAPI), y su labor docente en la Universidad de Barcelona, de la que es Doctora y profesora emérita de Antropología; el otro motivo es que fue la inspiradora y presidenta honoraria de LICIT (Línia d’Investigació amb Immigrants i Treballadores Sexuals).

¿Por qué es importante LICIT?. Dolores Juliano explica en su libro “Excluidas y Marginales” en 2004 qué objetivo tenía el grupo de trabajo que ella organizó.: “Cuando a principios del año 2000 nos organizamos ocho mujeres (cinco antropólogas, una socióloga, una psicóloga social y una educadora social) como grupo de investigación y cooperación para trabajar con inmigrantes trabajadoras sexuales (en una entrevista concedida a dos miembros del Equipo ERAPI en 2003, incluía en ese grupo a dos trabajadoras sexuales, pero aquí no las menciona), no podíamos imaginar hasta qué punto este trabajo iba a enriquecer nuestra experiencia profesional. Lo que delimitaba nuestro campo de estudio no era el análisis de un modo de relación particular, porque la compra y venta de servicios es también una práctica común, valorada e incluso en incremento (Este es el objetivo real de Dolores Juliano y de LICIT, prestigiar académicamente el lema neoliberal “Saca partido a tu capital erótico”, dejaron de ser investigadoras y pasaron a ser vendedoras, sus “estudios” son marketing del “trabajo sexual”, y esto tuvo un enorme respaldo académico, político  y económico, porque para muchos seres vivos sin escrúpulos, el lema oficial del neoliberalismo económico “Si da dinero me vale”, está llenando de ceros sus cuentas corrientes, donde quiera que las tengan). Lo que hacía especial el mundo en que entrábamos era la estigmatización  que lo acompañaba. Esto es tan definitorio del trabajo sexual, que algunas investigadoras, como Gayl Pheterson, han llegado a la conclusión de que si se elimina el estigma el problema desaparece. (…) El trabajo de campo mediante la observación participante es siempre una “experiencia total” que cuestiona nuestros estereotipos previos, pero esto resulta aún más significativo cuando el eje de nuestra atención se centra en un colectivo caracterizado por altos niveles de estigmatización y segregación social. Así adentrarse en un mundo tan connotado negativamente y considerado vedado para las mujeres no prostitutas implicaba un desafío profesional y personal”.

La señora Dolores Juliano “olvida” que desde 1989 la asociación APRAMP contacta a diario con mujeres en situación de prostitución, al igual que lo hacen profesionales sanitarios y voluntarios desde Médicos del Mundo y Cruz Roja, pero que nunca hablan de trabajo sexual ni de trabajadoras sexuales, porque lo que comprueban a diario son las consecuencias que tienen en la salud integral de las mujeres prostituidas, los contactos sexuales recurrentes y continuados que no son elegidos, ni deseados ni controlados. Puro marketing lo suyo, señora Dolores Juliano y demás integrantes de LICIT, porque el mismo año en que publica estos elogios sobre el “trabajo sexual” SOS RACISMO también publica su informe de 2004:

1.- Madrid, abril.Un nuevo tipo de esclavitud. Malka Marcovich, fundadora del Movimiento por la abolición de la Prostitución y la Pornografía (MAPP), aseguró en Madrid que las mafias albanesas trabajan en colaboración con bandas italianas, francesas, belgas y españolas. Los delincuentes convencen a las chicas de que emigrar a uno de estos países es la única forma de escapar de la pobreza, ellas acceden a casarse por razones económicas luego son obligadas a prostituirse.

2.- Barcelona, octubre. El Consulado colombiano atiende casos de chicas que enloquecen tras prostituirse. La cónsul, María Jimena Duzón, afirma que por lo menos una vez al mes, el consulado atiende casos de chicas jóvenes, menores en algunos casos, que enloquecen tras ser reclutadas en su país para prostituirse en bares de alterne españoles.

En este informe de SOS Racismo hay otras noticias similares sobre prostitución ubicadas, nuevamente en Madrid y en Barcelona, en León, en Valencia, y en Ceuta.

Volviendo al libro publicado por Dolores Juliano, editado por la Universitat de València en 2004, encontramos que en él también cuenta que la Fundación Bofill se interesa por el grupo de investigación LICIT y lo apoya económicamente, lo que posibilita que presenten un informe al Instituto de Estudios Mediterráneos en 2001, titulado “Primeras conclusiones de un trabajo de campo con inmigrantes trabajadoras sexuales”. (He descubierto que no es la única ocasión en que la Fundación Bofill apoya un proyecto que equipara prostitución con trabajo sexual).

La Fundación Bofill se define como una fundación totalmente al margen de las  instituciones y partidos políticos, confesiones religiosas y grupos económicos, fundada en 1969, cuya misión principal es favorecer el conocimiento crítico de nuestra sociedad para contribuir a su transformación, hasta lograr una sociedad más justa, donde las desigualdades hayan sido erradicadas. (Desde luego los miembros de la Fundación Bofill que concedieron este apoyo económico no buscaban una tranformación estructural del modelo socioeconómico patriarcal, y me pregunto qué entenderán por sociedad más justa).

Aquí hay que aclarar conceptos. En Sociología estigma es una condición, atributo, rasgo o comportamiento que hace que la persona portadora sea incluida en una categoría social hacia cuyos miembros se genera una respuesta negativa y se les ve como inaceptables o inferiores; una persona con estigma social pertenece a un grupo social menospreciado.

Dolores Juliano sostiene que la prostitución es trabajo y que hay trabajadoras sexuales, ha comprobado que la mayoría son inmigrantes, y afirma que la sociedad las castiga por ganarse la vida prostituyéndose, las estigmatizamos porque nos da repelús llamar trabajo a la prostitución.

Lo único cierto de todo esto es la constatación de que mayoritariamente son inmigrantes las mujeres en situación de prostitución, pero discrepo profundamente con el resto de sus afirmaciones, porque no hay estigmatización sobre ellas sino depredación por parte de proxenetas y prostituidores. Hablar de estigmatización de las mujeres en situación de prostitución es una falacia, usada para disfrazar que estamos hablando de una actividad que se sustenta por la imposición de la respuesta sexual masculina sobre la femenina, ancestralmente se ha institucionalizado la existencia de un grupo de mujeres que materialicen el privilegio de la hegemonía sexual fálica, que explicó con mucha claridad Otto Weininger, en su libro “Sexo y carácter” publicado en 1903, en el que afirma: “Las mujeres son la sexualidad misma, no tienen sexo porque son esencia sexual, son las que hacen que exista el falo, sin ellas no existiría”; esta conceptualización de la sexualidad también está presente en los escritos de  Schopenhauer y Nietzsche, y responden a recreaciones de la mítica religiosa, todo repetitivo y tradicionalista hasta la náusea. La subordinación femenina crea dependencia y hace posible la segregación de mujeres que satisfagan “necesidades masculinas” de índole variada. La prostitución existe porque se segrega a un grupo de mujeres sobre las que recae la función de estar siempre disponibles para satisfacer las apetencias sexuales masculinas, sin infringir normas sociales y sin responsabilidad sobre las consecuencias que esto tiene para la seguridad y la salud de las mujeres prostituidas, ni sobre los hijos que pudieran engendrarse, porque les proporcionan ingresos que no consiguen obtener de otra manera. Desde este planteamiento no hay que denunciar la explotación sexual sino desentendernos de ella, porque es una manera segura de conseguir ingresos sabiendo como es “el comportamiento sexual masculino”, que se rige por el lema “nosotros siempre queremos y ellas siempre pueden, por las buenas o por las malas”, porque la señora Dolores Juliano, sus opiniones, sus libros, su grupo “de investigación” y los planteamientos regulacionistas que en conjunto han sostenido y expandido, nunca han sido feministas, han sido tan tradicionalistas como el Consultorio de la falsa Elena Francis, porque lo contrario del Feminismo no es el machismo, es el Tradicionalismo asentado en el modelo socioeconómico patriarcal, que tiene como plasmación comportamental el machismo y como plasmación normativa y consuetudinaria el sexismo. El Feminismo desde sus orígenes ha criticado el modelo de socialización que, asumiendo el modelo socioeconómico patriarcal divide a los seres humanos según su potencial productivo: las mujeres cuidan y procrean y los hombres defienden y proveen, y a través de la invención del instrumento de control del género crean las normas sociales y diseñan e imponen unos comportamientos genéricos que respondan al modelo productivo y social que quieren, es un modelo de explotación que se sostiene dividiendo a los seres humanos, porque crea desigualdad donde no la había para privilegiar a los hombres y subordinar y excluir a las mujeres. Y el Tradicionalismo es transversal a la ideología, porque hay tradicionalismo en la izquierda y en la derecha ( Rousseau era el progresista mayor del reino de puertas para fuera, porque de puertas para  adentro… fue un gran ser vivo: “La educación de las mujeres siempre debe ser relativa a los hombres: agrados, sernos de utilidad, hacernos amarlas y estimarlas, educarnos cuando somos jóvenes y cuidarnos cuando somos adultos, consolarnos, hacer nuestras vidas fáciles y agradables”, “Cuando dejes de ser la amante de Emilio seguirás siendo su esposa y su amiga, porque serás la madre de sus hijos”; Marx denunció la opresión de clase pero no la de género, y sus compañeras teóricas marxistas, que eran abolicionistas, lo criticaron duramente, Alexandra Kollontai o Lidia Falcón son claros ejemplos)  y también es transversal a la biología,porque hay hombres y mujeres tradicionalistas. Por eso se ha perpetuado el patriarcado a lo largo de los siglos, porque como los virus, va mutando para mantenerse vivo, dañando pero sin llegar al exterminio, dejando cadáveres y secuelas en los supervivientes, pero dejando indemnes a muchos.

Y ahora lo explico con ejemplos.

– en textos catalogados como protoindoeuropeo ya se habla de un Dios Padre Celestial relacionado con el sol, hace unos 7.500 años.

el Dios Padre del cielo más antiguo aparece en la religión sumeria hace unos 5.000 años.

– zoroastrismo y judaísmo, ya claramente monoteístas, afirman hace 4.000 años que sólo hay un único Dios, que es Padre, Creador y Dador de VIDA, Omnipotente, Omnipresente y Master del Universo. ¿Y qué resulta ser su gran obra, la que está hecha a su imagen y semejanza?. El hombre, al que otorga poder sobre todas las cosas y seres, y que también posee la potestad de crear VIDA derramando su semillita; claro, esto no hay mujer que lo iguale contando con los conocimientos de la época, porque gestar, parir y amamantar siempre tienen una importancia secundaria frente al poder sagrado de generar vida, y así la subordinación de las mujeres deriva de su designación como receptáculos de la vida que depositan en ellas los hombres por designio divino. Esta semillita que es fuente de vida hay que cuidarla, porque Dios se enfada horrores si cuando sale no hay donde plantarla, así que nada de jueguecitos impuros porque hay que crecer y multiplicarse para, entre otras cosas, guerrear con los vecinos y someterlos, así que, se desaconseja la autosatisfacción sexual y las relaciones sexuales entre iguales, y se institucionalizan las relaciones sexuales heterosexuales en las que, como no, se impone la respuesta sexual masculina sobre la femenina.  Pero para evitar disputas entre los hombres del mismo clan y asegurar la filiación había que respetar unas normas, y por eso no se desea a la mujer del prójimo, pero a las mujeres de otros grupos sí se las puede desear, y pueden violarse, robarse, comprarse o compartirse, que es el caso concreto de la prostitución. Ninguna de estas cuatro conductas ha desaparecido del repertorio conductual masculino y todas responden al mismo patrón: un hombre busca satisfacer su apetencia sexual imponiendo su modelo de respuesta sexual sobre el de la mujer, porque en todos los casos es privilegio del hombre desear, y elegir quién, cómo, cuándo y dónde, es decir, el hombre desea, elige, controla e impone, porque el poder, la autoridad, el conocimiento, los medios de producción, la sexualidad reproductiva y lúdica, la filiación, la sucesión y la transmisión de bienes y oficios es masculina o potestad masculina, “lo otro” es femenino y está subordinado a las necesidades del hombre.

Ocurría hace miles de años y ocurre ahora, porque mantenemos la misma estructura socioeconómica basada en el pensamiento androcéntrico donde la mujer está subordinada al varón, porque “la mujer no nace, se hace”, en función de lo que necesiten los hombres. La prostitución responde a la “necesidad masculina” de contar siempre con mujeres que satisfagan sus apetencias sexuales, pero sin saltarse mandatos o normas sociales y sin incomodar a otros hombres:

– Schopenhauer: “El hombre tiende por naturaleza a la inconstancia en el amor y la mujer a la fidelidad. El hombre puede engendrar más de cien hijos en un año, la mujer sólo uno. Por eso el hombre busca otras mujeres y las mujeres son fieles a un solo hombre que debe alimentar y proteger a la familia (….). De aquí resulta que la fidelidad en el matrimonio es artificial para el hombre  y natural en la mujer y, por consiguiente, el adulterio en la mujer es mucho menos perdonable que el del hombre”.

Al aceptar la “promiscuidad natural del hombre” se institucionaliza la segregación de un grupo de mujeres que pierden su adscripción con un familiar o tutor masculino (en la actuaildad que se encuentren en desamparo socioeconómico), y pueden ser compartidas promiscuamente por un grupo de hombres sin contravenir normas o mandatos sociales, ya que pagan y les aseguran el sustento ( y que resulta muy cómodo para las instituciones públicas que se desentienden de una buena parte de mujeres en situación de exclusión social). Son mujeres para uso y disfrute, que subordinan su sexualidad para satisfacer la sexualidad masculina, y tienen que anular la suya porque son mantenidas entre todos para eso: “Sin sí es NO, el silencio también es NO… a no ser que haya un pago”, “Sólo Sí es SÍ… a no ser que haya un pago”. El impacto que todo esto tenía sobre la salud integral de las mujeres era devastador, y en la actualidad lo sigue siendo. Los profesionales sanitarios de Médicos del Mundo y Cruz Roja también se lo habrían dicho a Dolores Juliano y a todo su grupito, pero cuando alguien tiene una visión tradicionalista y neoliberal de la prostitución, y defiende que la obtención de ingresos está por encima del derecho a la seguridad y a la salud integral, porque es mucho más cómodo acomodarse en el sistema que denunciar los abusos que conlleva la anulación del derecho a la salud sexual, que es la base en la que se sustenta la prostitución, entiendo que no lo hicieran.

Y no debemos olvidar que el modelo de socialización que concede la potestad a los hombres para crear vida también les concede la potestad de aniquilarla, y todos los hombres que han asesinado a su pareja, expareja y/o hijas/os lo hacen porque han interiorizado que son suyos, porque hace 4.000 años, a los poderes fácticos de la época, les convenía que fuera así, y no hemos cambiado el sustrato androcéntrico que tiene nuestro modelo de socialización. Por eso en España hasta 1963 no desaparece del Código Penal el derecho del marido a matar a su mujer adúltera, y es en 1970 cuando desaparece del Código Civil el derecho del padre a dar en adopción a sus hijos sin el consentimiento de la madre.

A los cambios en el Código Penal y en el Código Civil en 1963 y 1970, se suman en 1978 la despenalización del adulterio y la de la venta, divulgación y uso de los anticonceptivos, el cambio en 1980 que posibilitó que los hijos concebidos fuera del matrimonio dejaran de considerarse ilegítimos, y las madres solteras empezaran a dejar de ser rechazadas socialmente; en 1981 se aprueba la Ley del divorcio, y en 1985 se despenaliza el aborto en base a tres supuestos. Menos en el caso de los anticonceptivos, porque ni la ciencia ni la industria estaban tan avanzadas en la época, el Código Penal y el Código Civil durante el gobierno del Frente Popular en la Segunda República ya contaban con estos cambios, fruto de las reivindicaciones y la lucha del Movimiento Feminista, y contaban con tres más, el derecho al voto de la mujer, la Abolición de la prostitución, y el acceso a la educación, porque la República tenía obligación de facilitar el acceso a todos los grados de enseñanza a los/as españoles/as sin posibilidades económicas.Todos estos cambios, sumados al diseño de nuevas políticas económicas, estaban orientados a la consecución de una España igualitaria y socialmente justa, que no se conseguiría de la noche a la mañana, pero que ya suponían una ruptura con el tradicional papel de subordinación  y dependencia matrimonial, prostitucional y eclesial.

Pero por la fuerza de las armas se impuso un modelo totalitario, fascista, asesino, represor  y muy tradicionalista, que, entre otras medidas sexistas, reabrió los burdeles.

En 1995 Felipe González, apoyado por dos partidos eminentemente conservadores y tradicionalistas (CiU y PNV), traiciona uno de los principios que guiaban el ideario republicano de gobierno del Frente Popular, del que el PSOE  formaba parte, que buscaban una sociedad igualitaria y socialmente justa, y despenaliza la Tercería Locativa. Unos meses después, esos mismos partidos retiran su apoyo y un oscuro hombrecillo, claro representante del homo antecessor voxiano, apellidado Aznar, gana las elecciones y demuestra su doblez manejando dos slogans: con la incauta ciudadanía “España va bien”, con los compinches “Si da dinero nos vale”, y empiezan las concesiones de Utilidad Pública a asociaciones que reivindican la regulación del “trabajo sexual”, y la concesión de importantes subvenciones a ellas y a numerosos colectivos y asociaciones que reivindican lo mismo.

Y aquí vuelvo a retomar a Dolores Juliano, que en 2002 publica “La prostitución: El espejo oscuro” (Institut Català d’Antropología), donde empieza a hacer marketing del “trabajo sexual”, y publica cosas como estas:

“La prostitución no es sólo una opción laboral entre otras posibles, sino que es un ámbito de máxima estigmatización. Quizá el principal problema que plantea no se refiera a qué hacen, o por qué lo hacen las prostitutas, sino por qué existe tal nivel de rechazo social hacia esa actividad. Y aquí resulta forzoso recurrir a las construcciones sociales de género. Este es el tema central de este trabajo: analizar desde una perspectiva feminista, la construcción de la estigmatización”.

“La prostitución no es un fenómeno aislado, sino un síntoma visible de la situación general de la mujer dentro de una sociedad , o de la situación de ciertos colectivos de mujeres dentro de la sociedad global. Así la creciente visibilidad en nuestras calles y en los anuncios de prensa de prostitutas inmigrantes que van reemplazando lentamente a las autóctonas, nos habla de una situación social mejor de las mujeres de la sociedad de acogida y de las trabas y los prejuicios que obstaculizan una inserción laboral y social favorable de las mujeres del Tercer Mundo. (…) Se ha pasado de la ilegalización de la prostitución a la ilegalización de las inmigrantes, con los mismos efectos perniciosos”.

– ”Podemos preguntarnos si las fobias sociales contra la prostitución no enmascaran el temor que la sociedad patriarcal siente ante estas mujeres fuera de la norma. Las teme como modelo que pueda ser seguido por otras mujeres y también como poseedoras de cierto conocimiento sobre las debilidades del sexo fuerte. Este es un tema que hay que analizar teniendo en cuenta las opiniones de las mismas trabajadoras sexuales, y utilizando al respecto la teoría feminista”.

En el libro publicado en 2004, “Excluidas y marginales”, Instituto de la Mujer de Valencia, Universidad de València, afirma:

– ”Desde la perspectiva de género se puede constatar que las barreras sociales que la estigmatización  levanta entre dos categorías de mujeres, las buenas y las malas, además de configurar una imagen caricaturesca de las trabajadoras sexuales, tiene como consecuencia quebrar la solidaridad entre mujeres, y se transforma en una estrategia social para el control de todas las mujeres”.

– ”A partir de investigaciones previas podíamos desechar como principales problemas del sector el económico y el sanitario. Las prostitutas tienen un nivel de ingresos medio superior al salario mínimo, y no son un colectivo especialmente afectado por problemas de salud”.

En una entrevista concedida en 2003 a dos miembros del Equipo de Iinvestigación en Antropología y Sociología de los procesos Identitarios (ERAPI), del Institut Català d’Antropología, a la que ella también pertenecía, siguiendo su política de marketing del “trabajo sexual”, explica lo siguiente:

– ”Las mujeres inmigrantes heredan el mercado laboral que la sociedad española tenía tradicionalmente reservado a sus propias mujeres. El conjunto de trabajos considerados femeninos se caracteriza por su condición de desregularización, con su escasa protección legal y la falta de contratos, los sueldos escasos y su poca consideración social. Así, las opciones que se ofrecen a las mujeres inmigrantes, sea cual fuere su nivel de formación teórica o su experiencia laboral previa, no suelen salir del círculo de los cuidados. En este contexto la prostitución es una de las opciones posibles, tan carente de protección legal y de estabilidad de residencia como los demás, ya que la legislación hace muy difícil que personas particulares cumplan los requisitos y tramitaciones necesarias para contratar, por lo que la mayoría de las trabajadoras tiene difícil esa vía de acceso al permiso de residencia. Pese a ese ámbito común, el trabajo sexual tiene las circunstancias diferenciales de estar peor visto y mejor pagado que otras tareas asignadas a las mujeres. Mi última investigación interpreta el trabajo sexual desde una perspectiva feminista, y en ella subrayo que es la estigmatización lo que realmente caracteriza esta tarea y el principal obstáculo que encuentran las mujeres que se ganan la vida y mantienen a sus familias por este medio (esta mentira gorda no la puedo dejar pasar, porque aún siguen enterradas en cunetas españolas cientos de maestras republicanas, asesinadas porque su perspectiva feminista contribuyó a la adopción de un modelo educativo, que buscaba formar a las niñas, y a la sociedad en su conjunto, para que llegaran a ser ciudadanas libres e iguales en derechos, obligaciones y oportunidades que los hombres, y eliminar la dependencia marital, prostitucional y eclesial tradicionalista y retrógrada, lo que tuvo un peso decisivo en la Abolición de la prostitución, conseguida durante el gobierno del Frente Popular en la Segunda República. Y esto lo ha olvidado una parte de la izquierda y del feminismo que ha perdido el norte y comparte el tradicionalismo de la ultraderecha neoliberal).

Si vemos que es el estigma y el rechazo social el principal problema de las trabajadoras sexuales, (los profesionales sanitarios que las atienden saben que esto es una peligrosa y dañina mentira, que blanquea comportamientos delictivos de proxenetas y prostituidores, que las mujeres no denuncian por la situación de vulnerabilidad socioeconómica en que están), y recordamos que es también el principal obstáculo con que se encuentra la migración (es el abuso de poder ejercido por personas sin escrúpulos que depredan sobre su vulnerabilidad), podemos entender que la unión de ambos rechazos tiene un efecto multiplicador que neutraliza cualquier intento de solidaridad (la solidaridad debe ser sonreír a las mujeres en situación de prostitución y agradecer, a proxenetas y prostituidores, su acertado abuso de poder sobre ellas, porque esto las convierte a ellas en trabajadoras con ingresos, y a ellos en hombres más ricos, más violentos y más machistas; de paso también libera a la Administración Pública de sus responsabilidades de acogida y atención a colectivos desfavorecidos socioeconómicamente. ¡Pero si esto es el ideario de VOX!. A principios del 2000 está claro que nos colaron postulados tradicionalistas y neoliberales como feministas y progresistas; la campaña de ocultación de información, manipulación y desinformación a la ciudadanía parece que lleva algunos años).

Así, aunque las asociaciones de derechos humanos, y en general los sindicatos progresistas y las ONG, suelen movilizarse en defensa de los derechos de los inmigrantes, o protestar cuando son expulsados, mantienen silencio ante situaciones semejantes que afectan a las mujeres inmigrantes, por temor a encontrarse defendiendo a personas que ejercen el trabajo sexual. Desde hace más de dos años formo parte de LICIT. Nos aproximamos a las trabajadoras sexuales a partir de la estrategia de trabajo de campo, con informes de las entrevistas realizadas, pero creemos que lo más importante de nuestra tarea es concienciar a la opinión pública y a los partidos políticos de la necesidad de tenerlas en cuenta como interlocutoras válidas para el diseño de la legislación que las afecte. Creemos que la tarea que venimos realizando y que compartimos con HETAIRA, ÀMBIT DONA o LAS OBLATAS, y que incluso ha logrado cierto apoyo institucional a través de la Regiduría de Drets Civils del Ajuntament de Barcelona, ya se está reflejando en los medios en un tratamiento más respetuoso del tema”.

Y no exageraba Dolores Juliano cuando se refería al apoyo institucional recibido, porque voy a transcribir la información que aparece sobre LICIT en dos manuales en los que continuamente se equipara prostitución y trabajo sexual, publicados en 2006 y 2010:

[2006]-”Entre l’impacte i la pèrdua d’autonomia: estratègies dels moviments socials”, Institut de Govern i Polítique Públiques, Universitat de Barcelona, publicado por la Fundación Jaume Bofill:

– ”LICIT, aunque se constituyó como una entidad eminentemente política, había intervenido en la gestión de determinados servicios de salud y soporte jurídico y social para trabajadoras sexuales, por las cuales recibían subvenciones y tenían personal contratado. Llegó un momento sin embargo en que se consideró que esta situación podía limitar la autonomía política de la entidad. Por esta razón, desde LICIT se argumentó en abril de 2006, que se optaba por traspasar a una asociación independiente, GENERA, la parte de gestión de servicios, junto con sus recursos económicos, materiales y humanos.” ( Será pura coincidencia, pero en febrero de 2006 la Comisión Mixta de los Derechos de la Mujer en el Congreso de los Diputados recibe el encargo de elaborar el famoso Informe sobre la situación de la prostitución en España, y Dolores Juliano en representación de LICIT e invitada por ERC, expone sus planteamientos regulacionistas en el Senado y en el Congreso el 19-04-06).

– ”Agenda política de LICIT: 1) Primero contactos con el Ayto de Barcelona, donde, a partir del 2001, LICIT forma parte de la Plataforma por el Trabajo Sexual y la Convivencia, conformada por diferentes entidades con el objetivo de establecer procesos de mediación en relación a la prostitución en la calle en Ciutat Vella. Después de un intenso trabajo por parte de las militantes de la asociación, al final del verano de 2005 el proyecto de mediación se abandonó abruptamente y se sustituyó por el proyecto de Ordenanza de medidas para fomentar y garantizar la convivencia, cuyas líneas iban en dirección contraria a los planteamientos de LICIT, ya que entrañaba la posibilidad de expulsar a la trabajadoras sexuales de la calle.

LICIT presentó alegaciones al texto de la Ordenanza y tuvo un papel activo en las múltiples movilizaciones que hubo en la ciudad en otoño de 2005. Finalmente, la aprobación de la Ordenanza supuso la retirada de la asociación de cualquier interlocución con el Ayto, renunciando así a participar en el Desarrollo del Plan Integral para el Trabajo Sexual. Desde entonces, desde LICIT se ha criticado con contundencia a la responsable de El Instituto Catalán de la Mujer (presidido en 2006 por Sara Berbel Sánchez, Doctora en Psicología Social y Feminista Abolicionista), al Ayto. de Barcelona (alcalde Pascual Maragall) y a las mujeres de ERC, por no haber actuado en defensa de las trabajadoras sexuales, tal y como les habían prometido”. (La información contenida en los paréntesis es añadido mío).

2) ”La agenda política de LICIT también les lleva a contactar con el Departamento de Interior, en relación al proceso de elaboración de un Borrador de Ley para regular el trabajo sexual. El proceso va a ser intenso y lleno de desacuerdos y posiciones irreconciliables. Hubo una primera reunión en 2003, y en 2006, y con el Borrador en la mano, se celebraron dos reuniones entre responsables del Departamento de Interior, LICIT y otras entidades como el Colectivo de Transexuales de Catalunya. Estas reuniones no dieron frutos debido a las discrepancias con los principios básicos de la regulación que se proponía desde interior. Las discrepancias, sumadas a las que se produjeron dentro del mismo PSC, retrasó el proceso, que se vio paralizado por la anticipación de las elecciones catalanas de 2006”.

[2010]-”Sabers i Pràctiques feministes: Una aproximació al Moviment Feminista de Catalunya”, coordinación y búsqueda de información llevada a cabo por ACSUR (Asociación para la Cooperación con el Sur)-Las Segovias (en la página Web de esta asociación afirman que promueven la defensa de los derechos humanos de las mujeres, el principio de equidad en el desarrollo, así como la lucha contra los valores y estereotipos sexistas. De ahí la decisión de integrar un área de género y desarrollo, como parte específica de la estructura de la asociación. En su coordinación y búsqueda de información equiparan prostitución y trabajo sexual, ¿pero qué idea tienen en esta asociación de los estereotipos sexistas?), y financiada por la Agencia Catalana de Cooperació al Desenvolupament (organismo de la Generalitat de Catalunya responsable de gestionar las políticas de cooperación al desarrollo, construcción de paz, acción humanitaria y derechos humanos, por contribuir a la erradicación de la pobreza y favorecer el desarrollo humano sostenible. Una de sus políticas debe ser promover la normalización de la equiparación de prostitución con trabajo sexual). El objetivo del estudio de este manual es promover la comprensión del movimiento feminista catalán, porque ha desarrollado saberes y experiencias feministas transformadoras que se ponen como ejemplo para entidades sin ánimo de lucro, para redirigir la cooperación hacia ámbitos más transformadores. Hay siete páginas Web con información sobre este manual, la que tiene una fecha más cercana a la actualidad es de marzo de 2017 y regalaban cinco libros sobre feminismo aplicado a diversos ámbitos, y el primero de la lista era este manual:

– ”Las trabajadoras sexuales ponen en marcha importantes procesos de articulación y movilización. El 2001 nace en Barcelona LICIT, dedicada a la promoción de los derechos de las trabajadoras sexuales. El 2003 convoca una manifestación conjunta con Hetaira. Ese año se crea el colectivo GENERA, especializado en la defensa de los derechos de las trabajadoras sexuales frente a los abusos policiales e institucionales, y se realiza en Barcelona un seminario donde participan activistas históricas por los derechos de las trabajadoras sexuales como Carla Corso, fundadora del Comité por los Derechos Civiles de las prostitutas en Italia. Diversas entidades de apoyo a las trabajadoras sexuales crean la Plataforma Trabajo Sexual y Convivencia para interactuar con la Administración frente a la imposición de medidas como la Ordenanza Municipal de Medidas para Fomentar y Garantizar la Convivencia de 2006, que persigue la oferta y la demanda de servicios sexuales en las calles de Barcelona. En abril de 2012 se lanza la campaña Prostitutas Indignadas, contra el endurecimiento de la Ordenanza de 2006 y contra la persecución de las trabajadoras sexuales en las carreteras amparada por la Ley Omnibus de junio de 2011”.

La influencia de LICIT y Dolores Juliano en ámbitos académicos, políticos y en entidades sociales no acaba en 2006, pero este artículo sí. En el siguiente seguiré aportando datos y denunciando cómo, planteamientos tradicionalistas y reaccionarios, han sido maquillados como feminismo, transgresión y progresismo, y respaldados académica y económicamente. Quizás alguien pudiera pensar que, a lo mejor, esto obedece a intereses espurios. Por mi parte, no habrá paz para los malvados porque no se la merecen.

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Purificación Liétor González. Licenciada en Psicología, siendo su área de formación y actividad profesional la Psicología Sanitaria. Nació en 1968 y eso le permitió conocer de primera mano la militancia política en clandestinidad en la figura de su padre y en su carnet del PCE. Es la nieta mayor de dos abuelas analfabetas cuyos maridos sí sabían leer y escribir, es más, su abuelo paterno llego a ser Secretario General del PSOE durante la República en su pueblecito de Jaén. Pasó de feminista anónima a activista feminista cuando conoció la primera sentencia de La Manada de Pamplona de la Audiencia de Navarra, y pasó de votante a militante de Podemos cuando en su Municipio se quedaron a un puñado de votos para tener un concejal mientras que VOX conseguía dos.

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