El pasado 27 de mayo dio inicio una huelga indefinida del sector de educación en Asturias. Los motivos de los paros de actividad se resumen en una burocracia excesiva, falta de personal o los bajos salarios – uno de los más bajos de España. En los tramos de infantil y primaria, en concreto, además se incrementará en una hora la carga lectiva diaria en los meses de junio y septiembre. Este panorama, unido a la desidia y el tono autoritario con el que la Consejería de Educación trata al colectivo docente, ha auspiciado que el desencanto de los profesores y maestros se haya sintetizado en esta huelga.
Según afirman los docentes en lucha, estas condiciones “no son azarosas, si no que forman parte de un plan organizado para deteriorar a propósito la educación pública, dando lugar a un peor servicio al alumnado, además de un evidente empeoramiento de las condiciones laborales de los docentes, lo cual tiene un claro trasfondo político e ideológico”.
Uno de los momentos cúspide de estas movilizaciones se vivió el pasado 1 de junio, cuando se produjo en la ciudad de Oviedo una manifestación en la que participaron más de 30.000 personas. Las dimensiones de esta movilización, junto con el seguimiento de la huelga, ocasionaron la dimisión de la hasta ahora consejera de educación, Lydia Espina. Por su parte, el presidente del Principado, Adrián Barbón, “esquiva responsabilidades escudándose en la dimitida consejera”, afirman los huelguistas.
En las últimas horas, esta lucha docente ha incrementado su intensidad con el encierro de diez representantes de los sindicatos presentes en la huelga en la consejería de educación, con el fin de exigir una negociación real que dé respuesta a las demandas de los docentes y ponga fin a la huelga indefinida. Ante la falta de propuestas del gobierno asturiano, formado por una coalición del PSOE con IU, los representantes sindicales han llamado a imitar la acción en otros centros. Asimismo, han incidido en la necesidad de “aumentar la presión” para hacer ver que las movilizaciones “van en serio”.
Sobre la reunión del miércoles, han señalado que están “totalmente predispuestos” a negociar, pero que precisamente fueron los consejeros quienes “se levantaron de la mesa”. Consideran la postura del gobierno una “maniobra de dilatación” para desgastar a los huelguistas.
El pronóstico de la huelga se decidirá en las próximas horas, si bien las demandas de los docentes son atendidas en la reunión que se celebre este miércoles, o si por el contrario se verán obligados a mantener la movilización.








