Graban a Trump intentando falsificar los resultados electorales

0

El diario The Washington Post ha desvelado la grabación de una llamada telefónica del aún presidente de EE.UU. en funciones, Donald Trump, en la que presiona al secretario de Estado de Georgia, Brad Raffensperger, para que cambie el sentido de miles de votos de las pasadas elecciones y se revierta así el resultado electoral que de manera muy ajustada significó su derrota ante el presidente electo Joe Biden.

La llamada del mandatario norteamericano es de una hora de duración y en ella Donald Trump intenta coaccionar al secretario de Estado, compañero de partido, para que se una a la especulación de que hubo fraude electoral en el estado de Georgia -decisivo para el resultado final- y al mismo tiempo manipule un total de 11.780 votos de modo que el recuento cuadre a su favor.

En la conversación, Raffensperger se resiste a admitir las suposiciones de su dirigente, pese a que Trump le conmina a aceptar dada su condición de republicano. «Deberías querer tener una elección precisa. Y eres republicano», presiona Trump en un momento de la grabación, a lo que el secretario responde: «Creemos que tenemos una elección precisa». El presidente en funciones llega a exigir a su subordinado: «Mira. Todo lo que quiero hacer es esto. Solo quiero encontrar 11.780 votos, que es uno más de los que tenemos. Porque ganamos el estado». Se da la circunstancia de que el intento de amaño no significaría finalmente la vitoria electoral.

La conversación fue grabada por funcionarios del departamento del propio Raffensperger. quien al parecer ha debido filtrar la grabación al mencionado periódico, tras un cruce de acusaciones desde las respectivas cuentas oficiales de los dos mandatarios en Twitter, horas después de que se produjese la llamada.

Se trata de la segunda grabación en la que se evidencian los intentos de manipulación electoral de los pasados comicios norteamericanos. La primera salió a la luz hace unos meses y en ella Trump presionaba al presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, a que abriera una investigación contra el hijo de Joe Biden a cambio de la entrega de material militar.

Queda de este modo muy cuestionada la supuesta integridad del sistema electoral de Estados Unidos, uno de los países considerados con mayor plenitud democrática, según los índices de instituciones afines, que consideran al país americano como la mayor democracia del mundo.

Resulta irónico que hace apenas unos meses la Organización de Estados Americanos (OEA) denunciara manipulación dolosa por parte de Evo Morales en las elecciones de Bolivia de finales del año pasado. Las acusaciones arrojadas por la OEA provocaron que en Bolivia se sublevara de parte del Ejército contra el presidente Evo Morales y se viera obligado a abandonar el país. También es habitual el intento por parte de EE.UU. de desestabilizar al legítimo gobierno de Venezuela mediante la divulgación de conjeturas infundadas de fraude en las elecciones.

Queda así en sospecha, ahora con nuevas pruebas, la legitimidad del sistema electoral de Estados Unidos, pese a que mediáticamente se procurará presentar como una cuestión personificada en las malas prácticas del señor Trump, mostrado como un malcriado millonario incapaz de aceptar el resultado, cuando la realidad es que tras las campañas electorales se esconden intereses comerciales capaces de poner o quitar gobiernos en países no desarrollados pero con recursos naturales lucrativos, o de desestabilizar estados legítimos simplemente por no alinearse con los intereses multinacionales de las grandes empresas norteamericanas.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.