Por Pilar Aguilar Carrasco (presidenta del Partido Feministas al Congreso)
Hace unos días, en el diario Publico leí este titular: «El 80% de las trabajadoras sexuales se ven forzadas a realizar prácticas sexuales sin su consentimiento».
Reaccioné indignada en mi muro de Facebook comentando lo siguiente:
“O sea, que al 20% restante eso no les pasa. Los puteros les preguntan cortésmente: «¿Te puedo meter mi polla por aquí y por allá?» «¿Te puedo agarrar del cuello hasta casi ahogarte tal y como veo en las pelis porno?» «¿Te puedo escupir, babear, insultar mientras me la chupas?». Y si la chica -que, por supuesto, está ahí porque es libre- dice que no, que a ella solo le gusta la posición del misionero, pues el tipo, muy educado, se aguanta. Y, claro, el dueño del «ganado» (porque así las llaman y porque, en efecto, son sus dueños) acepta que el «cliente» no sea el rey…
El titular es de Público, ese periódico de progres de m…
Me sospecho, además, que forma parte de una campaña destinada a convencernos de que, si se legalizara la prostitución, también se respetarían los deseos de 80% como ya se respetan los del otro 20%. Y las mujeres trabajarían 40 horas semanales, tendrían vacaciones pagadas, papeles en regla y vivirían, no hacinadas en tugurios sino en sus pisitos con su familia. Solo en que en vez de ir a la oficina 8 horas diarias, irían al prostíbulo.
El único punto conflictivo para negociar tan maravilloso convenio colectivo seria la ley de riesgos laborales porque, si se aplicara, obligaría a los «clientes» a ir con traje de buzo…
Casi todos los días, Público me pide y me lloriquea para que me abone y apoye la prensa «libre y progresista».
Pues nada, si tienen problemas de financiación (y ya no les llega con la pasta que les suelta el lobby transactivista) que el Consejo de administración y el de Redacción hagan horas extras prostituyéndose (digo físicamente, claro, porque ideológicamente, como acabo de decir más arriba, ya están totalmente prostituidos). Yo creo, además, que su director, Manuel Rico, tendría bastante éxito entre los «clientes» homosexuales con instintos sádicos porque tiene pinta de poquita cosa. Es más, yo diría que incluso los no homosexuales pagarían por darle por c… a todo un director de prensa.
¿Que soy muy bruta? Sí, pero soy un alma cándida comparada con estas manadas patriarcales que van de progres y feministas pero que consideran a las mujeres objetos de usar y tirar. Y de usar de las maneras más brutales. Que no tienen ni la más mínima empatía, ni tienen vergüenza”.
Hasta ahí lo que escribí. Bien, pues los progres-guais me denunciaron y, como consecuencia, Facebook eliminó mi texto.
Ante esta censura, me veo obligada a añadir que, en este país,
– circulan abiertamente videos porno donde se supone que el «placer sexual» nace del maltrato e incluso la violencia insoportable hacia las mujeres. Y los menores pueden acceder a ellos sin problemas.
Pero, claro, no se pueden «censurar» porque la censura es pecado.
– circulan webs como Only Fans o Sugar Daddy que promocionan la prostitución incluso de menores.
Pero, claro, no se pueden «censurar» porque la censura es pecado.
– circulan libros, artículos, comentarios en redes negando la violencia machista, a pesar de que los datos policiales sean abrumadores.
Pero, claro, no se pueden «censurar» porque la censura es pecado.
– Se hace propaganda ilimitada para justificar la prostitución.
Pero, claro, no se pueden «censurar» porque la censura es pecado.
Ahora bien: si yo deseo que a esos señores que aprueban con la boca grande o pequeña todo esto, les den propiamente por culo, o los pongan de rodillas a chupar pollas, o las dos cosas al mismo tiempo, eso sí lo censuran. Su criterio resulta un maridaje perfecto entre la ideología woke de Público y la ideología pacata made in USA de Facebook.
Y sí, desde que gobiernan «los nuestros», se persigue y se acosa a las profesoras que no aceptan la doctrina transactivista. Se revientan los actos de presentación de libros que los cuestionan. Atacan brutalmente a las feministas. Borran artículos que defienden a los homosexuales y lesbianas (El Diario, lo hizo hace menos de un mes). Legislan leyes cada vez más represivas contra quien cuestione que una criatura de 14 años debe hormonarse…
Así es que termino interpelando a los mismos que interpelé al final de mi artículo anterior:
Gentes que os consideráis honestos y de izquierdas ¿vais a seguir mirando para otro lado? ¿Vais a aguantar mansamente esta ideología reaccionaria? ¿Vais a seguir pensando que somos nosotras las feministas las intransigentes, las censoras, las odiadoras? ¿Vais a ser cómplices de estos torquemadas? ¿vais a seguir haciendo la vista gorda?
¿Y decís que queréis un mundo más justo? ¿Sí?








