Gracias, pero rechazo esta propuesta

0

Debo agradecer a un montón de personas dentro y fuera de las redes sociales que se hayan preocupado de instruirme y de proporcionarme tareas para el verano. Además esta gente se ha tomado la molestia, se conoce, de observar mis intereses y me ha recomendado lecturas y estudios acordes.

A pesar de haber estudiado historia y de haberme esforzado por leer resulta que hay unos cuantos acontecimientos de los que nunca he oído hablar y hay quien se ha preocupado de abrirme los ojos. Resulta que la gente que me pide mis opiniones históricas o políticas nota en seguida mi desconocimiento de ciertas materias. Y así, un twittero con siete banderitas de España y que escribe con faltas de ortografía me ha informado de lo que fue la matanza de Paracuellos. Yo no tenía ni idea, ¿saben? A pesar de tener una estantería llena de tomos de Ian Gibson, Paul Preston, etc, incluso de Stanley Paine, yo no tenía ni idea de las sacas de prisioneros de las cárceles madrileñas. Otros, más preocupados por la historia universal que por la local, me han informado de lo que fue el Gulag, perdón, los gulags, porque con Doménico Losurdo, Moshe Lewin y Ludo Martens no tengo ni idea de la historia de la URSS y de que el gulag, no los gulags, era un sistema penal para delitos políticos en la URSS. Y tampoco sé quienes fueron Pol Pot, Mao, Georgi Dimitrov, Erich Honecker… Diablos, el trozo de muro de Berlín que tenemos en un parque en Madrid yo creía que era una escultura moderna.

Así que para paliar estas pequeñas lagunas se me ha recomendado últimamente una serie de lecturas apasionantes, de libros que nadie conoce: El Libro negro del Comunismo, por una serie de profesores de historia tan fiables que han usado como fuentes hasta obras de ficción, Archipiélago Gulag, de Solzhenitsyn, la obra completa de Richard Pipes, de quien se ha dicho que no tiene obra histórica sino un empeño personal por demonizar a Lenin… Todo obras malditas e imposibles de encontrar, como ven. Y me dejo la mejor de todas y quizás la que más me han recomendado: ¡Nada menos que el programa electoral de Vox!

Bueno, gente que ha hecho tanto esfuerzo por llenar mi tiempo libre e instruirme creo que por lo menos merece una contestación. Así que tras agradecerles su esfuerzo y sus recomendaciones, permítanme decirles que declino la oferta. Si yo me leería el programa de Vox, de verdad, pero es que he visto a gente que decía habérselo leído negar puntos textuales del mismo. Les he visyo rabiar cuando Yolanda Díaz, entre todos sus desatinos, les leyó citas literales de esa obra tan importante. O sea que si gente que lo encuentra tan genial ha puesto tan poca atención en ello, yo no lo voy a hacer. La vida es muy corta para estar siempre cabreado.

Respecto a Archipiélago Gulag y El Libro Negro, sí les confieso que alguna vez me han dado ganas de leerlos para tener conocimiento de causa al refutar ciertas fuentes, pero, sinceramente, para leer obras de ficción de alcohólicos, la verdad, me atrae más la producción de Edgar Alan Poe, por ejemplo. No quiero decir con esto que no acabe alguna vez por leérmelos, pero, desde luego, ahora mismo, no están los primeros de mi lista. Comprendan que hay muchas obras de ficción mucho más bellas y entretenidas y que el tiempo es escaso. La vida real ya tiene suficientes problemas y momentos duros, muchos de ellos por obra y gracia del capitalismo, como para encima amargarse con invenciones.

Además, por desgracia, soy parte de esa porción nada desdeñable de españoles que no va a poder permitirse unas vacaciones, al menos de momento. Así que después de llegar a casa tras ocho horas de trabajo con el sol veraniego, cada vez más caliente y molesto, una vez más gracias al capitalismo y a la horda de pederastas que ustedes defienden, lo que menos me apetece es leerme una fábula triste de masacres inventadas.

Por último, no sé si la información que he recibido yo es sesgada o inclinada hacia cierto lado del espectro político pero, desde luego, está escrita por historiadores reconocidos y no sigue manteniendo patrañas como la famosa historia del hijo de Moscardó en el Alcázar, que ya Hugh Thomas demostró que era exagerada, si no directamente falsa e inventada, en su libro del la guerra civil citando los hechos y fuentes disponibles. Así que yo les recomiendo que lean algo de los autores que yo he leído para formar mi opinión. Yo lo he hecho. Moshe Lewin, por ejemplo, será lo que sea menos stalinista, como comprobarán leyendo El Siglo Soviético, pero es historiador.

Créanme, la historia a veces puede ser árida, pero uno no puede formarse una opinión respetable sólo a base de ficción. Una ficción, además, tan extendida y difundida que hasta gente como ustedes la conocen. Mirar a la realidad de vez en cuando es necesario. Si ustedes si tienen tiempo y vacaciones ya saben.

Las matanzas de Paracuellos, que yo ignoro, y que según algunas fuentes que me recomendaron llegaron a 12000 víctimas, cifra incluso superior a la totalidad de los presos de las cárceles madrileñas en aquel momento, pero es que los rojos son capaces de todo.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.