Miles de trabajadores y trabajadoras del metal de la provincia de Pontevedra protagonizaron este jueves una nueva jornada de huelga y movilización convocada por la CIG junto a otras centrales sindicales, en respuesta al bloqueo de la negociación del convenio colectivo por parte de la patronal del sector. Las marchas, que recorrieron Vigo desde primera hora de la mañana, evidenciaron el creciente malestar de una plantilla que denuncia años de pérdida de poder adquisitivo, precariedad y deterioro de las condiciones laborales.
La huelga afecta a cerca de 33.000 trabajadores y trabajadoras del metal, un sector estratégico para la economía gallega y especialmente para las comarcas industriales vinculadas a la automoción y la industria naval. Tras más de una decena de reuniones sin acuerdo, la patronal continúa negándose a asumir reivindicaciones fundamentales planteadas por la parte social, como una cláusula de revisión salarial real ligada al IPC, mejoras en la jornada laboral, regulación de las condiciones de los fijos discontinuos o medidas frente al estrés térmico y la siniestralidad laboral.
Desde la CIG denuncian la “nula voluntad negociadora” de las organizaciones empresariales y acusan a la patronal de intentar perpetuar un modelo basado en la precarización y en el abaratamiento de la fuerza de trabajo. El sindicato recuerda además que el metal gallego continúa generando importantes beneficios empresariales mientras las plantillas sufren salarios insuficientes y ritmos de trabajo cada vez más intensos.
Las movilizaciones continuarán los próximos días 13, 14, 19, 20 y 21 de mayo, coincidiendo con la celebración de la feria naval Navalia en Vigo, en una clara demostración de fuerza del movimiento obrero gallego frente a los intentos de la patronal de desactivar las protestas.
La huelga del metal vuelve a poner sobre la mesa una realidad que atraviesa a amplios sectores de la clase trabajadora: mientras aumentan los beneficios empresariales y el coste de la vida no deja de subir, los convenios colectivos se convierten en un campo de batalla decisivo para defender salarios dignos, estabilidad y derechos laborales.
Galicia, una vez más, demuestra que solo la organización y la lucha obrera son capaces de arrancar conquistas frente a la ofensiva patronal.









«movilización convocada por la CIG junto a otras centrales sindicales»
¿qué otras centrales sindicales?