Avancemos de Chomsky a Parenti

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Por Antonio García Jiménez

A principios de este año se dieron a conocer dos noticias relevantes para el movimiento anticapitalista que, en un principio, parecían no tener relación; sin embargo, su proximidad en el tiempo les ha dado una conexión que de otra manera no habrían tenido.

La primera es la muerte, el 24 de enero de 2026, del politólogo y escritor marxista Michael Parenti. Nacido en Nueva York en una familia obrera de origen italiano, fue expulsado de su trabajo como profesor, a pesar de sus reconocidos trabajos, debido a su ideología. Sus libros analizan en profundidad las mentiras de los medios de comunicación masivos y los múltiples fallos de la “democracia” estadounidense, además de defender las experiencias socialistas realmente existentes, exponiendo tanto sus logros como sus fallos. Además, los vídeos de sus conferencias se habían popularizado en internet y llevaban años sirviendo para que miles de personas obtuvieran una versión alternativa a la del discurso dominante acerca de los problemas del capitalismo y de las soluciones que el socialismo ofrece.

La segunda es la nueva información acerca de la relación entre Noam Chomsky y Jeffrey Epstein. Según los documentos filtrados, el famoso lingüista e intelectual habría acudido en varias ocasiones a fiestas organizadas por el magnate financiero y delincuente sexual. Si bien no hay pruebas de que Chomsky participara en los abusos sexuales a menores ni los hubiera presenciado, existe un correo electrónico de 2019, cuando Epstein ya había sido condenado por solicitar sexo a una menor a cambio de dinero y estaban saliendo a la luz las informaciones que ahora conocemos, en el que Chomsky manda ánimos al millonario pederasta y trata el asunto como si se tratase de un episodio más de la cultura de la cancelación y no un grave caso de violaciones y tráfico de personas con fines de explotación sexual. A fecha de escritura de este artículo, no hay declaraciones del reconocido académico acerca del asunto, y su avanzada edad y pésimo estado de salud hacen difícil pensar que vaya a haberlas.

Por este motivo, muchos usuarios en redes sociales han sugerido desalojar a Chomsky de su posición de referente de la izquierda y poner a Parenti en su lugar. Como es lógico, este caso nos enseña a no deificar a nadie, ahora bien, hay motivos de peso para pensar que este último sería un mejor referente para los izquierdistas que el primero.

Lo que a simple vista parece ser la sustitución de un intelectual “cancelado” por otro “no problemático” tiene un trasfondo mucho mayor. Chomsky se ha definido en varias ocasiones como “anarco-sindicalista” y “socialista libertario”, y aunque ha criticado duramente el capitalismo, también ha mostrado críticas idealistas y teóricamente abstractas a los socialismos existentes en Europa del Este durante el siglo XX. De hecho, consideró la caída de la Unión Soviética como algo positivo, ya que liberó al término “socialismo” de ser asociado con la “tiranía soviética”, que, según él, era un estado donde los trabajadores tenían “menos derechos que en Occidente”1 . Naturalmente, esta posición se ha demostrado errónea en todos los sentidos. Desde la caída del Bloque del Este, el nivel de vida de los trabajadores de estos países, así como de los occidentales, ha caído sustancialmente y tampoco se ha implementado su visión ideal del socialismo libertario en ningún país. En su lugar, hemos tenido guerras, crisis financieras, un genocidio televisado en directo y una reacción que crece cada día más.

En cambio, Parenti muestra una crítica materialista, concreta y contextualizada a esos países socialistas. En su obra más famosa, “Camisas negras y rojos”, la cual ha ayudado a formar a numerosos jóvenes socialistas, defiende los avances de la URSS en materias como vivienda, educación, sanidad, pleno empleo o tecnología, a la vez que critica la falta de control obrero y la ineficacia de ciertos aspectos del sistema. Esta postura, que en la actualidad se está volviendo cada vez más popular, no lo era tanto en 1997, año de publicación del libro, lo que muestra la valentía del autor. Muchos se preguntan si este es el motivo por el cual a Chomsky se le ha permitido tener una exitosa carrera en el mundo académico, mientras que Parenti se ha visto excluido del mismo.

Otras personas argumentan que, a pesar de lo injustificable de su defensa de Epstein, las obras de Chomsky contienen ideas y argumentos valiosos para aquellos que queremos superar el capitalismo, siendo el ejemplo más conocido su libro “Los guardianes de la libertad”, en el que se desmonta cómo funcionan los medios de comunicación y su modelo de propaganda. Además, a pesar de su acomodada posición, no ha dejado de involucrarse en causas justas como el movimiento anti- austeridad, el anti-imperialismo y su oposición a la cultura de la cancelación (si bien, en este caso, su amistad le impidió ver que no se trataba de una cancelación, sino de un escandaloso caso de abusos sexuales).

A esto se podría responder resaltando las obras de Parenti que tratan temas similares, como pueden ser “Inventar la realidad” o “Democracia para unos pocos”. Sin embargo, Chomsky es un autor conocido al que muchos van a seguir acudiendo para comprender la realidad, por lo que nuestra tarea no es aleccionarlos por no leer a otro autor mejor, esta es hacerles entender que no pueden quedarse en una crítica infinita a lo existente, sino que deben ir más allá y apostar por el socialismo.

En consecuencia, hay que interpretar el aumento en la popularidad de Parenti como una señal de que la propaganda capitalista ya no es tan eficaz como antes, pues lo insostenible de la situación actual ha hecho que mucha gente le pierda el miedo al socialismo. Ahora nosotros debemos ser capaces de ofrecer una alternativa que supere los errores de experimentos pasados, y las obras de este autor van a ser un aliado indispensable para ello.


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