Si todos los muertos que han sido vivos
Se levantaran ahora al unísono
A preguntarnos qué le hemos hecho al mundo
En su ausencia
Nos mirarían como se mira a los asesinos
Pedirían sin más una explicación
Se revolverían de tumba en tumba
Diciendo: —¿Pero has visto lo que han hecho?—
—Qué soberana vergüenza—
—Qué testaruda rebeldía del corazón—
Qué triste contundencia
En sus palabras
Pues uno por uno
Generación a generación
Se dirían lo mismo
Y es que en verdad no nos gusta lo que somos
Una raza de psicópatas que disfrutan
Con el sufrimiento ajeno
Pero en esta bárbara costumbre humana
¿De verdad creemos que cualquier tiempo pasado
Fue mejor?
No es que se cante desde aquí a los conformistas
Ni que se esté justificando la condena que merecemos
Sino que somos humanos
Y nadie estará jamás contento con lo que ha hecho
Por muy épico y rebelde que se sienta
La vida es una marea
Un vértigo profundo
Y todo el que juega pierde
Y todo el que apuesta se deja la vida en el intento.








