La Operación Fuego continúa en Cádiz con nuevos arrestos a trabajadores del sector del metal que participaron en la huelga de este verano. Según informan los compañeros de la CTM, la Policía Nacional ya ha detenido a 25 personas en registros domiciliarios, en un dispositivo que trata a los huelguistas como si fueran terroristas.
La huelga del metal en Cádiz, iniciada el 18 de junio de 2025, afectó a cerca de 30.000 trabajadores y más de 5.000 empresas del sector. La protesta se convirtió en huelga indefinida a partir del 23 de junio, después de que no prosperaran las negociaciones iniciales entre sindicatos y patronal.
Las principales reivindicaciones incluían la subida salarial ligada al IPC real, la regulación de los contratos fijos discontinuos y mejoras en las condiciones de las bajas laborales. También se reclamaba el fin de la doble escala salarial y mejores compensaciones en transporte y dietas.
El conflicto estuvo marcado por varios ataques de la policía en manifestaciones pacíficas, a los vecinos y manifestantes. Durante los primeros días ya se habían registrado más de 20 detenciones, incluyendo un menor de edad.
El 27 de junio se alcanzó un preacuerdo entre UGT-FICA y la patronal FEMCA, que incluyó una subida del 3 % para 2024, del 2,8 % para 2025 y una cláusula de revisión salarial ligada al IPC real a partir de 2026. Sin embargo, CCOO y otros sindicatos como CGT y CTM rechazaron el pacto, calificándolo de insuficiente y denunciando que mantenía aspectos negativos del convenio anterior.
Ahora, con la continuación de la Operación Fuego, las consecuencias del conflicto trascienden lo laboral y abren un debate sobre la criminalización de la protesta en España.








