El pasado día 11, un joven de 19 años, Joan Marc Masip Moreira, falleció tras sufrir un golpe en la cabeza causado por la puerta de un remolque mientras trabajaba en una empresa ubicada en el municipio de Rosselló, en la provincia de Lleida. El accidente ocurrió alrededor de las 17:15 horas en el camino de Benavent, en Segrià, y a pesar de los esfuerzos de los servicios de emergencia, no pudieron salvar la vida del trabajador.
Los Mossos d’Esquadra, junto con los Bomberos de la Generalitat y el Sistema de Emergencias Médicas (SEM), se desplazaron al lugar del accidente. Tras la intervención de los equipos de emergencia, se confirmó el fallecimiento del joven. Los Mossos d’Esquadra informaron de los hechos al juzgado de instrucción de Lleida y al Departamento de Empresa y Trabajo, siguiendo el protocolo habitual en accidentes laborales con víctimas mortales.
Este suceso es el tercero en lo que va de 2025 en las comarcas de Lleida. El primer accidente fatal tuvo lugar el 13 de enero en Vallfogona de Balaguer, donde un operario de 52 años murió tras quedar atrapado en maquinaria en una empresa de prefabricados de hormigón. El segundo ocurrió el 27 de enero, cuando un hombre de 41 años falleció electrocutado mientras trabajaba en una finca en Alpicat.
En cuanto a la víctima del accidente de Rosselló, el ayuntamiento del municipio decretó tres días de luto, hasta el 13 de febrero, en señal de respeto por el fallecimiento de Joan Marc. La noticia ha causado consternación en la localidad, donde era conocido, especialmente en el Club de Fútbol Rosselló, al que estaba muy vinculado.
Este trágico suceso es un recordatorio de la importancia de mantener y reforzar las medidas de seguridad en los lugares de trabajo, en especial en aquellos sectores donde las condiciones laborales pueden implicar riesgos significativos.








