Comunicado de las abolicionistas de Vigo sobre las agresiones sufridas durante la manifestación del 8 de marzo de 2021

0

Reproducimos a continuación el Comunicado Oficial que nos hace llegar ACAV, la Alianza de Colectivos Abolicionistas de Vigo, respecto a las agresiones que sus simpatizantes sufrieron el pasado 8 de marzo en una convocatoria por el Día de la Mujer que fueron ampliamente difundidas en redes sociales. Desde El Común queremos expresar toda nuestra solidaridad con estas mujeres valientes que no se doblegan a los ataques violentos de quienes pretenden destruir el feminismo.

Comunicado oficial sobre las agresiones sufridas durante la manifestación del 8 de marzo de 2021.

Con motivo de la celebración del Día de la Mujer Trabajadora, unos días antes del 8 de marzo de 2021, el grupo Galegas 8M, formado por varios colectivos feministas y LGTBIQ+, convocó la manifestación que tendría lugar en Vigo.

Desde la Alianza de Colectivos Abolicionistas de Vigo (A.C.A.V.) se procedió a la lectura del manifiesto para la movilización del día 8 de marzo; sin embargo, al no encontrar recogidas nuestras reivindicaciones en el texto, decidimos no sumarnos a la propuesta, pero sí acudir a la manifestación retirándonos antes de la lectura del manifiesto.

Durante esos días previos al 8M, desde ACAV se convocó a todas aquellas mujeres que compartiesen nuestras reivindicaciones a sumarse al Bloque Abolicionista para acudir juntas a la manifestación. Uno de los colectivos que se sumó a esta invitación fue Solidarias e Violetas, que además se encargó de compartir esta información en sus redes sociales.

Esta publicación por parte de Solidarias e Violetas, en la que se invitaba a todas las mujeres a formar parte del Bloque Abolicionista en la manifestación, provocó una respuesta negativa por parte de algunas personas.

Concretamente, el día 6 de marzo, Galegas 8M (las organizadoras de la marcha) recibió un correo electrónico en el que se insistía en que no dejasen participar a “colectivos TERF” en cualquier manifestación, concentración o acto relacionado con el Día de la Mujer Trabajadora, haciendo mención especial mención a Solidarias e Violetas.

A pesar de haber recibido este mail, desde Galegas 8M se prefirió no responder para evitar posibles problemas antes del 8 de marzo. Por otra parte, al tener conocimiento de este email desde A.C.A.V., varias compañeras manifestaron su miedo por lo que pudiese pasar en el día de la manifestación, ya que el correo electrónico suponía una clara amenaza para callar los argumentos del colectivo.

En ese momento, desde Solidarias e Violetas, se envió un comunicado manifestando el rechazo y la indignación ante estos comportamientos que buscaban censurar y obviar al feminismo abolicionista de Vigo bajo cualquier pretexto.

A pesar de todo lo ocurrido, desde el Bloque Abolicionista se acudió a la manifestación para no ceder ante estas intimidaciones y poder salir a la calle para reclamar nuestros espacios. En ese día 8 de marzo, el Bloque Abolicionista se situó a la cola de la manifestación, respetando las normas de seguridad marcadas por la organización.

Una vez iniciada la marcha, las intimidaciones, que antes se habían dado únicamente a través de correo electrónico o por redes sociales, comenzaron a volverse una realidad. El Bloque Obreiro, colocado al margen de la manifestación y sin respetar la distancia de seguridad, permaneció en completo silencio hasta que el Bloque Abolicionista pasó por delante.

Fue entonces cuando comenzaron a gritar, entre otras, las siguientes consignas: “El abolicionismo es fascismo”, “Lo trans es real, la transfobia, machista y patriarcal”, “Nosotras no criminalizamos a las trabajadoras sexuales”, “El abolicionismo no es feminismo”, “Feministas que rugen, abolos que huyen” o «Nosotras no excluimos a las compas trans».

Esta situación, lejos de ser anecdótica, se siguió repitiendo, al menos, en seis ocasiones, convirtiéndose en una persecución y acoso constante contra el Bloque Abolicionista por parte del Bloque Obreiro.

El nivel de violencia fue incrementándose, hasta el punto de encender botes de humo, algunos a escasos centímetros de nuestras caras, dificultándonos respirar. Esto afectó también a los menores que marchaban en compañía de sus familias, que fueron testigos de los cortes de manga e incluso de cómo dos integrantes del Bloque Obreiro se bajaban los pantalones para enseñarnos el culo en plena marcha.

Ante esta situación, decidimos responder con dos lemas: “Sin abolición no hay liberación” y “Abolición de la prostitución”. Al momento, una persona de la organización nos recordó que no se podía gritar consignas debido a las medidas de seguridad sanitaria. Acatamos las normas, pero, aun así, no perdimos la oportunidad de denunciar también el incumplimiento del protocolo por parte del Bloque Obreiro, que no paraba de gritarnos con un megáfono, sin respetar la distancia de seguridad y situándose fuera de la propia manifestación.

Nuestra queja no fue atendida y las responsables de cuidados de la manifestación aludieron a que no tenían ninguna responsabilidad sobre lo sucedido en las actuaciones del Bloque Obreiro, obviando que Galegas 8M, como organizadoras, sí eran responsables del buen orden de la manifestación al amparo de la LO 9/1983, de 15 de julio, reguladora del derecho de reunión.

Al finalizar la manifestación, como Bloque Abolicionista en desacuerdo con el manifiesto, nos alejamos de Plaza América para no tener problemas.

En las horas y días siguientes a la manifestación del 8M, varias mujeres del Bloque Abolicionista contaron, por redes sociales y de manera individual, las agresiones sufridas en la manifestación. Desde colectivos como A.C.A.V. y Solidarias e Violetas únicamente se compartió el apoyo a las denuncias individuales de las compañeras, sin realizar ningún comunicado público oficial.

A pesar de realizar esta denuncia bajo los perfiles personales de cada compañera, prácticamente todas ellas recibieron mensajes amenazantes:

«Para que enseñar el culo si puedes tirarles un ladrillo”.

Nadie os coartó el derecho a manifestaros a pesar de llevar carteles con consignas tránsfobas. Solo se respondió a un desacuerdo con vuestra posición. No debéis estar incluidas si formáis parte del bando opresor.”

A pesar de eso tuvisteis vuestro espacio en la mani, lo que supone enfrentaros a las consecuencias de manifestar vuestras ideologías tránsfobas.”

Pena que no os tirasen un molotov”.

Venís ahora de víctimas cuando el resto del año sois verdugas de las trans. Quieren hacernos desaparecer diciendo que no somos mujeres. Cuando quieres abolir el género sin saber que eso es pegarnos un tiro directamente en la cabeza.”

Lo que buscabais era bronca, bronca que algunas os vamos a dar. No es una amenaza cuando se avisa, sería una amenaza si fuera sorpresa.”

Algunas de estas personas llegaron incluso a cuestionar la veracidad de las agresiones expuestas por las compañeras. En un primer momento, categoricamente: “Definitivamente es una foto manipulada. No hubo ningún calvo. ¡Cuidado!”. Posteriormente, al mostrarse el vídeo que corroboraba los hechos, se excusaron diciendo que “si quieren refrescarse [el culo] no tengo problemas, me da igual”.

Después de esto, Galegas 8M se puso en contacto con las gestoras del Bloque Abolicionista para preguntar sobre lo ocurrido e invitarnos a la asamblea de evaluación del 8M, a la que el Bloque Obreiro también pidió asistir, para conocer las dos versiones. Al parecer, nadie de la organización sabía nada de lo ocurrido, a pesar de que durante la manifestación fuimos testigos de cómo personas de Galegas 8M acompañaban con palmas y bailes los gritos del Bloque Obreiro.

En esos días, el Bloque Obreiro emitió un comunicado en relación con lo sucedido durante la manifestación del 8 de marzo, exponiendo y justificando sus agresiones y dejando claro que sus acciones respondían, literalmente, al “discurso de odio que las abolicionistas defienden”. Entre otras mentiras, y con el único fin de justificar de algún modo sus actos violentos, el Bloque Obreiro declaró que las abolicionistas contaban con un “discurso discriminatorio e incriminatorio”.

Después de estas declaraciones, desde A.C.A.V. se envió un email a Galegas 8M para manifestar lo ocurrido y condenar y expresar nuestro malestar con la agresión, el incumplimiento de los protocolos y la falta de cuidados. El día señalado, acudimos a la asamblea de Galegas 8M con la intención de encontrar un lugar de respeto mutuo, donde se pidieran las disculpas pertinentes, se aceptase la responsabilidad de las convocantes al permitir este tipo de actos y se emitiese un posicionamiento público contrario a cualquier tipo de agresión contra las mujeres.

No obstante, en la asamblea pareció que lo que más había molestado en realidad había sido el email en el que manifestábamos nuestra disconformidad con el manifiesto, al mismo tiempo que se nos acusaba de haber emitido un comunicado de desvinculación con la manifestación. Cabe resaltar que esta cuestión es totalmente falsa, ya que dicho comunicado fue emitido por otra organización diferente a la nuestra.

Además de esto, se nos llamó tránsfobas y se minimizó en todo momento la agresión sufrida por parte del Bloque Obreiro, con frases como “No creo que pasase nada malo”. Por otra parte, se nos llamó también puritanas por expresar nuestro malestar cuando se nos enseñó el culo durante la marcha y se volvió a repetir el discurso de que somos feminismo hegemónico.

También en esta asamblea se nos dijo que fuimos provocando, con frases como: “Si provocas tiene que pasar algo”, “Estas mujeres provocaron en redes”, recalcando también que éramos unas “victimistas”.

Igualmente, se nos hizo luz de gas con otros comentarios como: “Si lo vivisteis de esa manera…” “Si os sentisteis violentadas, no lo percibí”, “Parece que cualquier cosa es violencia; “Debisteis solicitar un grupo de autodefensa”, “Si hay transfobia hay que hacer una acción directa”.

Y, finalmente, se nos acabó por responsabilizar al Bloque Abolicionista de todas las agresiones recibidas por parte del Bloque Obreiro, aludiendo a que “Agredisteis a las trans y no binarias, “El Bloque Obreiro tenía razones para hacerlo”, “No respetáis los derechos humanos”, “Se suicida gente por vuestra culpa”, “Terfas, os meais encima de Galegas 8M, tóxicas, escupitivas, vomitivas y noxentas».

También en esta asamblea se nos acusó falsamente de haber enseñado las caras y los nombres de las personas que nos agredieron, algo, valga la redundancia, categóricamente falso. Ninguna mujer del Bloque Abolicionista pudo identificar a las personas agresoras, ya que iban completamente tapadas, excepto en el momento en el que se bajaron los pantalones. Si alguien conoce su identidad es porque ellas mismas se identificaron en redes sociales.

Después de una reunión infructuosa, en la cual nos vimos totalmente cuestionadas, una compañera se cansó de las faltas de respeto y dijo que todas estas desacreditaciones e insultos tendrían consecuencias. Ante esto, una persona escribe en el chat: “Acabamos de sufrir una clara amenaza. Tenemos que parar esto YA.”

Nosotras no hemos empezado ninguna guerra. Desde la perspectiva feminista, hemos reivindicado siempre nuestra agenda política y nuestros derechos como mujeres, como venimos haciendo durante años.

Nunca quisimos formar parte de esta confrontación, pero tampoco vamos a permitir que se nos agreda impunemente y se descargue un discurso de odio hacia nosotras. Nuestro compromiso estaba, está y estará siempre con el feminismo y con la abolición de todas las formas de explotación de la mujer.

Esperamos que el resto de las compañeras recapaciten y se den cuenta de que, tanto el lobby queer como el proxenetismo, nos están fragmentando.

No le cerraremos la puerta a ninguna mujer que abra los ojos ante esta realidad, a pesar del daño que nos hayan hecho.

No nos cansaremos de repetirlo: NO NOS CALLARÁN.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.