Derrota de Turquía, la UE y la OTAN en el acuerdo de Moscú

0

El acuerdo entre Erdogan y Putin en Moscú del 5 de marzo evidencian la debilidad del régimen turco de los “Hermanos Musulmanes” miembro de la OTAN. Es un asesino “tigre de papel”.

Erdogan no ha conseguido consolidar las posiciones de los terroristas que protege en el “Gran Idlib”(región que incluye territorios de las provincias de Alepo, Hama e Idlib), expulsar al Ejercito Árabe Sirio a la línea de Marat al Numan antes en sus manos, ni mantener cortadas las estratégicas autopistas M-4 y M-5 que enlazan Alepo con Latakia y Damasco, ni perpetuar el hostigamiento contra la ciudad de Alepo, ni recuperar los territorios y poblaciones liberados por el Ejército Árabe Sirio (EAS), ni cuestionar el principio fundamental de la unidad territorial y soberanía de la Republica Árabe Siria ni dar la menor perspectiva de victoria estratégica a las bandas islamo-fascistas a su servicio ni conseguir apoyo eficaz de la UE y de la OTAN.

Erdogan sólo con sus bravatas y sus soldados muertos sin más razón que el sueño malvado e imposible de reconstruir el Imperio otomano, se ha tenido que desplazar a Moscú para recibir los regaños cara a cara del presidente Putin durante 3 horas en solitario. Durante 4 horas más en compañía de sus ministros y los rusos. Putin sin perder la calma ha conseguido una victoria en toda la línea y se reafirma como el aliado fiel de Siria y el hombre fuerte de Oriente Medio.

Las tropas turcas y sus auxiliares terroristas no sólo no han podido recuperar el control de la M5 sino que Erdogan ha debido aceptar liberar la M4 que une Alepo con Latakia que será protegida por patrullas conjuntas ruso-turcas. Es decir, el ejército turco vigilará de cerca a los soldados turcos para que no ataquen el tráfico sirio que empezará a circular reanimando la actividad económica. Es una victoria que Siria consigue sin haber tenido que combatir como lo ha hecho duramente contra turcos y sus lacayos estas últimas semanas.

Hay rumores de que los islamo-fascistas de Hayat Tahrir al Sham (nombre del antiguo Frente Al Nusra afiliado a Al Qaeda) rechazan la tregua. Si cometen el suicidio de atacar Rusia ha conseguido la legitimidad de Erdogan para que los aplaste con su aviación. El Ejercito Árabe Sirio y sus fuerzas aliadas de milicias, Hezbolá y Guardianes de la revolución iraní, advierte que está alerta, pero se prepara para descansar tras semanas de combates muy duros en los que desgraciadamente han perdido oficiales y soldados valiosos.

Erdogan sabe que simplemente ha ganado tiempo para mantener su presencia militar y a sus criminales en suelo sirio. Sabe de la determinación de acero de Rusia de respaldar a Siria en su guerra por recuperar el control pleno de su territorio. Probablemente evalúa planes para retirar a sus mercenarios a Libia, Afganistán o la misma Turquía para evitar su aniquilamiento completo. Los islamo-fascistas saben que se les acabó su emirato idlibí. Ahora es cuestión de tiempo su exterminio, cautiverio o expulsión.

El problema de fondo no es Erdogan sino la necesidad de Turquía de reformularse como un gran país de nuevo tipo abandonando su actual perfil belicista, integrista, dictatorial y expansionista. El pueblo turco tiene que reencontrarse con las fuentes políticas e ideológicas que lo conviertan en un país multiétnico y multiconfesional, amistoso con sus vecinos y constructor de un mundo fuera de la hegemonía imperialista.

La OTAN y la UE que ambicionaban el estallido de un conflicto a gran escala entre Turquía y Rusia han quedado derrotadas y fuera del juego político y militar.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.