El árbol, por enorme que sea, no nos debe impedir ver el bosque

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Por Pilar Aguilar Carrasco

El jueves, 4 de septiembre, el Congreso ha acogido una jornada de Vox titulada “Ideología de género y denuncias falsas España/Argentina”.

Ante esta burla cruel sobre la violencia que sufren las mujeres, el feminismo ha reaccionado con contundencia.

No es objetivo de este artículo recordar los datos de violencia. Solo evoco dos: 1. En lo que va del año, el terrorismo machista ya ha asesinado a 53 mujeres, dos niñas y un niño. 2. El Ministerio del Interior recoge que, en 2024, se denunciaron 14 violaciones y 55 agresiones sexuales cada día en España. Y, ojo, todos los estudios sobre violencia misógina señalan que los casos conocidos solo son la punta del iceberg ya que mayoría de las agresiones no se denuncian por sentimiento de impotencia y de culpa de las víctimas, miedo a no ser creídas, miedo al agresor que, a menudo, pertenece al ámbito familiar (sí, son los casos más numerosos).

Cierto, el cinismo de VOX y sus compinches es repugnante, pero nuestra indignación ha de dirigirse ante todo contra los perversos mecanismos, las carencias, la dejadez institucional que hacen posible que se celebren tales eventos.  

En efecto, la misoginia no está tipificada como delito de odio.Por lo tanto,cualquier discípulo de VOX puede -públicamente y donde le dé la gana- negar y alentar la violencia misógina sin impedimento legal. Y, por supuesto, sin levantar oleadas de indignación. Desgraciadamente es lo que señala el Informe Juventud en España 2024: el 23 % de los hombres jóvenes y el 13,2 % de las mujeres de entre 15 y 29 años afirmen que la violencia de género es un “invento ideológico”. Esas cifras duplican las registradas en 2019 (11,9 % y 5,7 %, respectivamente). Dan escalofríos.

Pero ¿qué ocurre? Pues que estamos recogiendo los frutos de “la gran labor de los gobiernos progresistas”. Gobiernos que, el siete años (siete años), no han impulsado la educación feminista, sino todo lo contrario: han destruido lo poco que había y han sustituido la igualdad por la diversidad. Gobiernos que no han hecho ninguna campaña seria y persistente de información ciudadana ¿Alguien piensa que la mayoría de la población conoce los datos reales de violencia? Pues no, claro. Solo le llegan las prédicas de VOX. 

Recordemos que la llamada Ley de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género fue promulgada en 2004 y sí, en su época fue pionera, pero 21 años más tarde necesita una revisión urgente que la mejore y complemente en base a la experiencia acumulada y a los cambios sociales.

Es, por ejemplo, absolutamente necesario optimizar las medidas de protección, ya que está claro que no protegen. Así, las dos últimas víctimas de este verano (la mujer asesinada en Motril y la acuchillada en Manresa) habían denunciado pero el sistema no fue capaz de protegerlas. No es, pues, de extrañar que solo el 20% de las víctimas denuncie. Tienen miedo, no confían en la justicia y lo peor es que no les falta razón.

Tampoco estos gobiernos “progresistas” han legislado para atajar las prédicas misóginas y la violencia desbocada en redes, ni el boom de la pornografía, ni la incitación a la prostitución en las plataformas tipo Onlyfans…  

Las dos sucesivas ministras de Igualdad se han dedicado en cuerpo, alma, fondos y poder a promocionar el transactivismo mientras que, ante los casos de violencia machista, se han limitado a publicar notas de pésame. 

Así, hoy en día, en cualquier centro escolar, el machito de turno (profesor o alumno) puede manifestar con total impunidad que tal alumna o profesora es “un poco -o un mucho- putilla” o que “está buenísima y va pidiendo a gritos que la violen” o que a tal otra “solo la podrían violar tapándose los ojos” … 

Pero, por el contrario ¡ay de la profesora que se atreva a opinar que los protocolos trans empujan a las adolescentes que rechazan la “normatividad femenina” a declararse varones! Según la ley, esa profesora puede ser gravemente sancionada.

En conclusión: sí, la jornada convocada por VOX en el Congreso es absolutamente repugnante, pero no podemos escandalizarnos sin analizar la dejadez, el pasotismo patriarcal, la incuria institucional que la alimenta y hace posible.
VOX, como buen partido fascistoide y descaradamente machista que es, va a lo suyo. Lógico. 

Pero lo realmente vergonzoso e indignante, lo que no se puede admitir, lo que de verdad las feministas hemos de denunciar con el máximo ahínco es que los partidos que se autodenominan de izquierdas no actúen, no legislen, no eduquen. 

Los árboles venenosos crecen porque el bosque les es propicio. Y por lo tanto, los árboles venenosos, por inmundos que sean, no deben impedirnos ver el bosque porque es en el bosque donde tenemos que centrar nuestras reclamaciones. 

1 COMENTARIO

  1. Pilar Aguilar es contundente: hay que actuar ya contra el negacionismo de Vox y sus consecuencias en la educacion, y también contra la inoperancia de la Ministra de Igualdad.da -si- pero también hay que hacer una llamada a las compas socialistas para que se unan a las denuncias de esta situación. Desde LA TERTULIA DE LA FEMISTAT un grupo de 20 feministas radicales las hemos invitado en ese sentido y nuestra petición ya ha recibido unas 1.200 firmas de apoyo. No sabemos a que esperan….

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