Hoy, 7 de agosto de 2025, un trabajador de 61 años ha fallecido tras caer aproximadamente cinco metros desde una azotea en la calle Castilla de Gines, Sevilla.
El suceso ha sido calificado por CCOO como un “fallo preventivo evitable”, en el que la responsabilidad recae directamente sobre la empresa por no garantizar las condiciones mínimas de seguridad.
Este fatal desenlace eleva a 27 el número de muertes laborales en la provincia de Sevilla durante lo que va del año.
—Andalucía: alarmante realidad laboral en 2025
Según estimaciones de los sindicatos, hasta mayo se habían contabilizado ya 59 muertes laborales, cifra superior a los 50 recogidos en los registros oficiales hasta ese mes. En el primer semestre de 2025, se estiman 53 muertes, de las cuales 12 ocurrieron “in itinere” (durante el trayecto). Datos oficiales registrados hasta marzo indican 37 fallecidos, incluyendo la provincia de Sevilla, donde se han dado casos recientes con tractores, derrumbes y otros siniestros evitables.
—Terrorismo patronal en el contexto actual de Andalucía
El incumplimiento sistemático de la normativa de prevención de riesgos laborales por parte de las empresas causa la mayoría de estas muertes; de ellos se derivan de fallos en formación, planificación, supervisión o infrafinanciación de medidas protectoras. Esta negligencia —lamentablemente frecuente— representa una forma de violencia institucionalizada: vidas que se pierden porque la prioridad empresarial es reducir costes al límite.
Este derrumbe más en una azotea no es un accidente aislado, sino el resultado de una cadena de irresponsabilidades empresariales. Mientras la siniestralidad laboral siga siendo tratada como coste inevitable, seguiremos hablando de “terrorismo patronal”.








