Juan López
La Alta Representante de la UE para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, la estonia Kaja Kallas, “martillo de herejes eslavos, luz de Bruselas y espada de Occidente” [1] ha preparado una iniciativa para hacer creíble el apoyo de la UE a Ucrania y redoblar el trasiego de armamento hacia Kiev, una vez minimizado éste por el impacto del parón de la ayuda estadounidense.
El proyecto ya bautizado como Plan Kallas se vertebra en torno a volver a rascar alegremente los bolsillos de los contribuyentes comunitarios, esta vez sumaría 40.000 millones de euros, un plan basado en una coalición de países voluntarios llamados a proporcionar hasta 40.000 millones de euros en función de su potencial económico.
El plan Kallas ha sido objeto de debate durante varias semanas en Bruselas. Está previsto que se vaya a discutir el lunes 17 durante una reunión de ministros de Asuntos Exteriores, y de nuevo el jueves 20 durante una cumbre de líderes de la UE.
La propuesta está todavía en fase de debate en el seno de los 27, en realidad de los 26 ya que se ha invitado al primer ministro húngaro a abandonar la sala para aprobar decisiones que requerirían unanimidad, y así evitar el bloqueo y el veto de la Hungría de Víktor Orbán que las paralice.
Dentro de la ponderación [2] de votos en el Consejo de la UE, en determinados ámbitos políticos considerados sensibles, los “consensos” siguen la norma aplicable por unanimidad, éstos son:
- la Fiscalidad (recursos propios, marco financiero plurianual)
- La armonización de las legislaciones nacionales en el ámbito de la Seguridad social y la Protección social
- la Adhesión de nuevos Estados miembros de la UE
- la Política exterior y de Seguridad común (PESC) incluida la Política común de seguridad y defensa (PCSD)
- La ciudadanía (concesión de nuevos derechos a los ciudadanos de la UE)
- la cooperación policial operativa entre los Estados miembros.
Hungría ha mantenido un veto sobre 6.600 millones de euros en fondos del FEP (Fondo Europeo para la Paz) destinado a reembolsar parcialmente a los Estados miembros las armas y municiones que envían a Ucrania, ahora Kallas quiere sortear el veto húngaro presentando el plan como una iniciativa voluntaria.
Kallas ha propuesto que una parte de la contribución militar se haga en función del peso económico de cada país. La ministra alemana saliente, Annalena Baerbock, ha apuntado que su país prepara 7.000 millones de euros en apoyo para 2025, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, comprometió el 24 de febrero en su cuarta visita a Kiev en tres años, un nuevo paquete de ayuda militar para 2025 por valor de 1.000 millones de euros, igualando la partida que aportó en 2024 para suministros de armamento que no sometió al Congreso español su entrega.
Más cauto ha sido el italiano, Antonio Tajani que ha pedido tiempo para estudiar la medida de Kallas. «Antes de cualquier decisión debemos saber bien todo, también está el diálogo entre Trump y Putin, está el objetivo del 2% [del PIB] de la OTAN, los planes de seguridad de Ursula von der Leyen [800.000 millones]…. tenemos que estudiar la propuesta«, ha apuntado. A primeros de mes, Noruega por fuera de la UE aumentó su compromiso para 2025 a 8.190 millones de euros.
Otros países también han presionando para obtener respuestas sobre cómo la iniciativa Kallas integrará los 18.000 millones de euros que la UE proporcionará a Kiev como parte de un préstamo extraordinario de 35.000 millones de euros que la UE ha prometido a Ucrania mediante la confiscación de los activos congelados al Banco Central ruso que fueron incautados en los primeros días del conflicto, la gran mayoría (210.000 millones) en territorio de la UE, siendo el Euroclear, Depositario Central de Valores (DCV) con sede en Bruselas, el principal tenedor.
A esto se suma
El debate de las ayudas económicas en el seno de la UE coincide con la presentación este miércoles 19 en Bruselas por parte de la presidenta Von der Leyen del Libro blanco sobre la Defensa Europea, de cuyo borrador se pueden extraer enseñanzas sobre las ideas matrices de la inversión en gasto militar y la visión geoestratégica del bloque económico sobre actores como China y la Federación Rusa.
También 2025 es el año en que se perfilan los nuevos presupuestos, la próxima semana se inicia la Cumbre convocada por el presidente del Consejo Europeo, António Costa, donde se activarán las negociaciones para cerrar el próximo MFP (Marco Financiero Plurianual), el presupuesto de ingresos y gastos a largo plazo para el periodo 2028-2034 de la UE, con el desafío de financiar nuevas prioridades como la defensa y costear el reembolso de la deuda del fondo de recuperación Next Generation. Hacia donde se dirigirá el apoyo económico, teniendo en cuenta el “turbo belicista” con que se desliza la UE bajo las dos presidencias de Von der Leyen, todo indica que parte probablemente se dirigirá al Este europeo.
[1] En alusión a la expresión que aparece en un epílogo de Historia de los heterodoxos españoles de Marcelino Menéndez Pelayo:” martillo de herejes, luz de Trento, espada de Roma….”
[2] Manera de aplicar los principios y de resolver las colisiones que puedan presentarse entre ellos.








