De la lectura del reciente Libro blanco sobre la Defensa Europea podemos extraer las ideas matrices de la inversión en gasto militar y la visión geoestratégica del bloque económico sobre actores como China y la Federación Rusa.
Inversión militar
A petición de los Estados miembros, la Comisión Europea podría actuar como organismo central de compras de armamento, un comprador único europeo para las necesidades de seguridad y defensa como forma más rentable de reconstruir la defensa europea.
Preparar un inventario militar para trabajar con urgencia y prioridad que incluya sistemas de defensa aérea y antimisiles, drones y sistemas antidrones, sistemas de artillería avanzados (incluidos misiles de alta precisión y largo alcance), municiones, sistemas de información e inteligencia artificial, y capacidades de combate terrestre, marítimo y aéreo.
Aplicar el principio básico de la «preferencia europea«, lo que significa centrarse en la producción y adquisición de equipos, productos y tecnologías fabricados en la UE.
A nivel financiero:
-Se mantiene firme el compromiso de proporcionar 150.000 millones de euros en préstamos a los Estados miembros.
-Se han asignado 8.000 millones de euros a actividades de investigación y desarrollo a través del Fondo Europeo de Defensa
-El Instrumento EDIRPA, con un presupuesto total de 310 millones de euro que facilitará el acceso de todos los Estados miembros a la contratación pública conjunta.
Se emplaza a brindar apoyo militar inmediato al régimen de Kiev para las necesidades a corto plazo. En este sentido, se insiste en la necesidad de proporcionar defensa aérea (misiles de alta precisión y drones) y 1,5 millones de proyectiles de gran calibre durante 2025. También se insiste en misiones de entrenamiento para las fuerzas armadas ucranianas.

¿Qué es gasto militar?
Ante las demandas de los Estados miembros, en particular de aquellos más preocupados por la disciplina presupuestaria, el Comisario europeo de Economía, Valdis Dombrovskis, proporcionó la definición de gasto militar según la clasificación COFOG (Classification of the functions of government) sobre funciones gubernamentales y áreas de gasto que atiende a los capítulos de Defensa militar, defensa civil, ayuda militar exterior, investigación y desarrollo relacionados con la defensa, sensores y capacidades de apoyo, la lista de actividades que los gobiernos podrían financiar mediante la flexibilización de las normas presupuestarias
Un fantasma, la inflación en ciernes
Durante su participación en la XXV conferencia sobre «El BCE y sus observadores », organizada por el Goethe Institut en Fráncfort, la presidenta del BCE, Christine Lagarde advierte de los efectos que en un entorno geopolítico volátil las prisas por el rearme de la UE pueden ocasionar: “La fragmentación comercial y un mayor gasto en defensa en un sector con capacidad limitada podrían, en principio, impulsar la inflación”.
Declaró que “las certezas establecidas sobre el orden internacional se han visto trastocadas”. Algunas alianzas se han tensado, mientras que otras se han estrechado. Hemos presenciado decisiones políticas impensables hace tan solo unos meses. En un contexto en el que “los indicadores de riesgo geopolítico se sitúan en niveles no vistos desde la Guerra Fría”
¿Y cuáles serían estos escenarios negativos inminentes? Ella misma los enumera: “Shocks en los precios de la energía e interrupciones en la cadena de suministro o un gran aumento del gasto en defensa o infraestructura”
El Libro Blanco de Defensa identifica a Rusia y China como posibles enemigos de la UE
El documento establece que Moscú sigue siendo una «amenaza existencial«, mientras que Pekín es un actor híbrido que también desafía la seguridad de la UE en el Indo-Pacífico.
Los menciona explícitamente por el papel que desempeñaron y, aún más importante, por el que aún les queda por desempeñar. «Rusia representa una amenaza existencial para la Unión», reza la introducción del documento elaborado en Bruselas. «Dado su historial de invasiones a sus vecinos y sus actuales políticas expansionistas, la necesidad de disuadir la agresión armada rusa persistirá incluso después de un acuerdo de paz justo y duradero en Ucrania». Las opiniones y consideraciones sobre el Kremlin son claras y explican cómo la UE pretende actuar de ahora en adelante, en constante estado de alerta ante una amenaza hipotética que se percibe como persistente, pero no aislada.
La intimidación rusa está estrechamente relacionada con la amenaza china. «Incluso si se acuerda un alto el fuego en Ucrania, Rusia probablemente seguirá intensificando su economía de guerra, con el apoyo de Bielorrusia, China y la República Popular Democrática de Corea» dice el documento. Se trata de un nuevo ataque frontal y más directo de la UE contra la República Popular China, ya criticada por apoyar a Moscú, así lo hizo la Alta Representante de la UE para Política Exterior y de Seguridad, la rusófoba Kaja Kallas en respuesta a una pregunta en el Parlamento europeo: dijo:“China es un facilitador clave en la guerra de Rusia contra Ucrania”. “Sin el apoyo de China, Rusia no podría continuar su agresión militar con la misma fuerza”, y añadió:“China es el mayor proveedor de bienes de doble uso y artículos sensibles que sustentan la base militar-industrial de Rusia y que se encuentran en el campo de batalla en Ucrania”.
Por un lado, «una Rusia revanchista es la amenaza militar inmediata para la UE » y por otro, el gobierno de Pekín «está incrementando constantemente» su capacidad militar, con el resultado de que ahora China «posee una fuerza militar de primer nivel con capacidades marítimas sin precedentes». El resultado de este crecimiento militar chino, reconoce públicamente la Comisión Europea, es que «el equilibrio estratégico en el Indopacífico está bajo presión, lo que afecta a la seguridad europea». En resumen, el Libro Blanco sobre el futuro de la defensa contradice las pueriles expectativas de la presidenta de la Comisión Europea, Úrsula von der Leyen, quien veía a China como una posible alternativa a EEUU bajo el gobierno de Donald Trump. En cambio, a juzgar por el contenido del documento, las esperanzas parecen muertas y enterradas. Sobre todo porque, según el documento, «China se ha convertido en un actor híbrido principal que amenaza a la UE». Esto significa que Pekín desde la perspectiva comunitaria podría atacar a Europa sin mover tropas, utilizando técnicas y métodos diferentes a los militares para debilitar al bloque.








