“Las guerras han sido la única forma de gasto de préstamos a gran escala que los estadistas han considerado justificable”
J. M.Keynes
Crece el clamor por un mayor gasto militar en el Continente europeo promovido por los esfuerzos de la UE con Úrsula von der Leyen al frente, la próxima reunión de la Comisión Europea el 6 de abril en Bruselas tendrá como fin aprobar nuevas inversiones en defensa que reflejan un retorno a la doctrina falaz del keynesianismo militar.
Marx subrayaba en el Manifiesto comunista que: “La burguesía no puede existir si no es revolucionando incesantemente los instrumentos de la producción, que tanto vale decir el sistema todo de la producción, y con él todo el régimen social”. El corpus de pensamiento dedicado a la idea de promover el gasto militar como un beneficio económico, es una vulgarización interesada del pensamiento de Keynes, significa que cualquier tipo de gasto gubernamental es beneficioso para la economía y, dado que el gasto militar aumenta el poder y el prestigio del país, entonces debería priorizarse. El afán de la formulación del rearmarse europeo que manifiestan las élites de la UE para justificar el desvío de fondos comunitarios se basaría en los efectos positivos sobre los instrumentos de la producción es decir tecnología, la I+D y el empleo.
La definición tradicional de inversión es la de un desembolso que produce un rendimiento financiero. El objetivo de la inversión (formación bruta de capital fijo) es reemplazar o complementar el nivel existente de inversión fija en la economía. Esto representa un aumento de lo que antes se llamaba medios de producción y que ahora llaman “capacidad productiva de la economía”.
La falacia del potencial de prosperidad mediante el gasto militar.
Los beneficios de las categorías de gasto gubernamental que se aplica a una nueva carretera o ferrocarril, o a la última tecnología en las universidades son un beneficio social. Tienen un beneficio monetario para los usuarios y luego para la sociedad en general. Hoy en día las fuerzas productivas se han trastocado en fuerzas de la destrucción, a partir de su contradicción con las relaciones sociales de producción, el desarrollo industrial de un tanque, una bomba o un sistema de misiles qué aportan como beneficio si no es al capitalismo financiero, en el contexto actual, la “nueva era del rearme”, tiene en el militarismo un eje primordial de la acumulación de capital.
¿Es en la actualidad la economía de guerra una palanca del crecimiento económico y del bienestar social?. La guerra es inherente al desarrollo del capitalismo, así como un fenómeno decisivo en la transformación de la historia de la humanidad. Puede afirmarse que las guerras permitieron sentar las bases para la construcción del capitalismo en todo el mundo, porque impulsaron la conformación del mercado mundial sometiendo a todos los pueblos al dictado del ciclo del capital industrial.
El frenesí por aumentar el gasto militar ha generado una enorme cantidad de afirmaciones falsas sobre sus supuestos beneficios económicos a la sociedad. Un trabajo de estudio para el Gobierno escocés publicado en diciembre 2024 sobre lo que se conoce como «efectos multiplicadores del empleo” por sectores económicos demuestra en sus tablas de entrada-salida (Input-Output) que el sector del gasto militar tiene uno de los «multiplicadores de empleo» más bajos de todas las categorías analizadas, ocupando el puesto 70 de 100 en términos de empleo que genera, siendo el primero el sector de la salud que es dos veces y media más «rica en generación de empleos» que la inversión en gasto militar. Aparte del sector sanitario muchos otros sectores tienen un beneficio económico más amplio debido a la inversión, como la construcción, la alimentación y sectores manufactureros.
Al plato y a las tajadas
Los desequilibrios entre los sectores básicos de la reproducción del capital global tienen que ver con el consumismo y el armamentismo, que constituyen la clave del modelo de acumulación hegemónico. Todo el dinero que surge de la recaudación absorbida por el Estado de la economía real es claramente canalizada en la dirección dispuesta por el capital financiero que controla las compañías armamentísticas. Grandes contratistas de Defensa en los Estados Unidos —Lockheed Martin, RTX (Raytheon), Boeing, Northrop Grumman y General Dynamics, “parecían estar preparados antes de que se pusiera en marcha la Operación Militar Especial” incluso adelantaron acontecimientos, en enero 2022, el director ejecutivo de Raytheon, Greg Hayes, declaró que un posible conflicto militar de Ucrania y las tensiones en la región de Asia-Pacífico crean “oportunidades para las ventas internacionales”.
En los mercados financieros el estallido del conflicto militar de Ucrania tuvo un impacto particular. Las principales empresas de la industria de defensa vieron crecer sus beneficios de manera exponencial, se dio paso a un boom en la industria armamentística que disparó la cotización bursátil del sector.
La norteamericana Lockheed Martin, mayor fabricante de armas del mundo, aumentó el valor de sus acciones en un 23 %, por lo que un año después el valor de la empresa ascendió a 24.000 millones más. También Northrop Grumman fabricante de buques de guerra se disparaba en otro 23 % creciendo en 23.000 millones de euros. La firma británica BAE Systems, segundo contratista militar global y fabricante de los famosos tanques Challenger y modelos de cazas como el Eurofighter o el F35 incrementó su valor bursátil en un 49 % se revalorizó en más de 9.000 millones.
Otros ejemplos son Hensoldt, creador alemán de sensores militares y Rheinmetall, fabricante de los conocidos tanques Leopard y cañones de artillería, ambos han visto crecer su cotización en un 127 % y un 151 % desde el estallido del conflicto. Dassault Aviation fabricante francés de aeronaves civiles y militares como el Falcon o el Rafale volaron en bolsa en máximos históricos superando todas sus previsiones y récord de pedidos. Thales creadora de sistemas electrónicos de defensa se disparó en más del 55 % y Safran especializada en equipamiento aeronáutico en cerca del 20 %. Leonardo en Italia, destacada por la construcción de helicópteros, crecía un 45 % y España con Indra, gigante tecnológico creador de sistemas de ciberseguridad y radares de defensa lidera dos años consecutivos en el parqué bursátil del IBEX 35.
El 78% de todo el material de defensa adquirido por los 27 países de la UE procede por fuera del marco europeo con el predominio de EEUU que absorbe el 63% de esas compras totales. Las compras conjuntas intracomunitarias sólo suponen el 18% del total de adquisiciones. Los planes de desarrollo de la UE fueron aprobados en el marco de la PCSD (Política Común de Seguridad y Defensa), está explicitada en el título V del TUE (Tratado de la Unión Europea) de 2009 firmado en Lisboa, a través de la cual los Estados miembros desarrollan los objetivos estratégicos europeos. Los principales estados beneficiarios son Francia, Alemania, Italia y España dado que sus empresas representan prácticamente el 70% de la capacidad industrial del sector a escala comunitaria.
Con el impulso de los países pro-ucranianos de la UE, (los señores de la guerra) tras la Cumbre “Securing our future” de Londres y el esbozo de la “Coalition of the Willing” [1] por parte de Francia y Reino Unido, las acciones de las empresas europeas de defensa subieron con fuerza: las acciones de «BAE Systems», la mayor empresa del Reino Unido y de Europa, subieron un 16%; las acciones de las alemanas «Hensoldt» subió un 20%; Rheinmetall subió un 18%; la italiana Leonardo subió un 18%; las empresas francesas «Thales» y «Dassault Aviation» subieron alrededor de un 16%.
En España, Indra en el acumulado del año, sus acciones bursátiles registran una revalorización de casi un 41 %, el martes 4 de abril lideraban las ganancias del IBEX 35, el principal selectivo español, con una revalorización del 4,43 % y acumulan una revalorización del 28 % en las cuatro últimas sesiones, tras presentar los resultados de 2024 y ante la predisposición de Europa a elevar el gasto en defensa y apoyar la seguridad de Ucrania.

En el resto de Europa las principales empresas del sector de defensa también suben, destaca la francesa Thales, que se revaloriza un 9,35 %, en el índice galo CAC 40, mientras que la italiana Leonardo gana el 1,45 % en el indicador FTSE MIB, y la alemana Rheinmetall, un 0,95 % y en la London Stock Exchange (bolsa de Londres) la compañía británica BAE Systems avanza el 0,93 %.
”Conjunto de contingencias llevadas a cabo por un estado para movilizar su economía con vistas a la producción bélica”
James K. Galbraith, la economía de guerra.
Próxima Cumbre de la Comisión Europea
El 18 de julio de 2024 la belicista Úrsula von der Leyen fue reelegida presidenta de la Comisión Europea, en un discurso previo de una hora con una retórica de libro de autoayuda para la idea de éxito y noción de cambio: “Las decisiones son el eje del destino….” En el apartado de Defensa propuso que la UE se centrará en construir una verdadera unión de defensa europea, para ello:
—Se debería aumentar las inversiones en capacidades militares mediante la creación del Fondo Europeo de Defensa a través de inversiones en tecnologías y capacidades militares avanzadas en las esferas marítima, terrestre, aérea, espacial y cibernética.
—Aseveró que Las inversiones en la seguridad de Ucrania sirven como la mejor contribución en la seguridad de los países de la comunidad: “El apoyo financiero, político y militar de Europa debe mantenerse durante el tiempo que sea necesario».
En 2025, Von der Leyen en su discurso en la Conferencia de Seguridad de Múnich el 14 febrero pasado dió a conocer: ”Puedo anunciar que propondré activar la cláusula de escape para las inversiones en Defensa. Esto permitirá a los Estados miembros aumentar sustancialmente sus gastos de Defensa«. Su propuesta permitiría un mayor gasto en defensa mediante la llamada Cláusula general de escape en las normas de deuda para circunstancias excepcionales consagrada en las normas de deuda de la UE. Ello permitiría a los Estados miembros de la UE desviarse temporalmente de sus requisitos presupuestarios y, por tanto, de los límites de deuda y déficit sin suspender los procedimientos del SGP, Stability and Growth Pact (Pacto de Estabilidad y Crecimiento).
Para la Cumbre urgente de la Comisión Europea el jueves 6 de marzo se propondrán medidas para incrementar la fortaleza militar y reducir la dependencia militar con EEUU. La Comisión Europea plantea movilizar cerca de 800.000 millones de euros para destinarlos al gasto de defensa en la UE en la próxima década.
Tras el enfrentamiento de Trump y Zelenski en la Oficina Oval y que posteriormente Washington suspendiera toda la ayuda militar al régimen de Kiev, Von der Leyen quiere aprovechar esta crisis y avanzó el lunes 3 de marzo en Bruselas un plan de 5 puntos Rearming Europe donde manifiesta “En las distintas reuniones celebradas en las últimas semanas (la más reciente, hace dos días, en Londres), la respuesta de las capitales europeas ha sido tan rotunda como clara: nos encontramos en una era de rearme y Europa está dispuesta a aumentar enormemente su gasto en defensa, tanto para responder a la urgencia a corto plazo de actuar y apoyar a Ucrania como para abordar la necesidad a largo plazo de asumir una responsabilidad mucho mayor por nuestra propia seguridad europea”
Uno de los puntos es la decisión para suspender las estrictas reglas presupuestarias y permitir que los estados miembros aumenten «sus gastos de defensa sin activar el procedimiento de déficit excesivo«, dijo Von der Leyen, en referencia al mecanismo diseñado para garantizar la estabilidad de las finanzas públicas, ya que obliga a los gobiernos a reducir los niveles de déficit si se supera el umbral del 3% del PIB.
Como parte del plan, incluye 150.000 millones en préstamos que la Comisión Europea proporcionaría a los países miembros de la UE a través de un nuevo instrumento financiero. Esto incluye la compra de sistemas de defensa antiaérea, misiles, drones y sistemas antidrones. Si se permite a los Estados miembros aumentaran su gasto de defensa en un 1,5% del PIB en promedio se «podría crear un espacio fiscal de cerca de 650.000 millones de euros en un periodo de cuatro años» flexibilizando las reglas fiscales que impone Europa. De este modo el aumento del gasto en defensa en los presupuestos nacionales no computarían en las cifras de déficit y deuda.
En la rueda de prensa también destacó la necesidad de mejorar el equipamiento militar, que incluye la defensa aérea y de misiles, sistemas de artillería, misiles y municiones, drones y sistemas antidrones y preparación cibernética. Lo que mantuvo oculto sin definirse es si debería ser financiado mediante deuda común de la UE, un tema que genera divisiones y oposición entre algunos Estados miembros.
Según informa Politico las tensiones en torno al gasto de defensa ocuparán un lugar central durante una reunión de emergencia de los líderes de la UE, teniendo en cuenta la fama de Von der Leyen en su gestión que se ha vuelto cada vez más centralizada, con un control absoluto sobre la toma de decisiones y una supervisión estricta de las comunicaciones dentro de la Unión Europea, la posibilidad de que su poder se amplíe de manera aún más notable ha generado preocupación entre los países del bloque. El ministro de Asuntos Exteriores italiano, Antonio Tajani en enero 2024 expresó:«Si queremos ser pacificadores en el mundo, necesitamos un ejército europeo. Y esa es una condición fundamental para poder tener una política exterior europea eficaz» pero la UE continúa siendo la suma de varios Estados con intereses estratégicos diferentes y capacidades presupuestarias distintas.Como señaló en su día Josep Borrell sobre las dependencias de la UE—energéticamente de Rusia, industrialmente de China y militarmente de EEUU— son por definición una debilidad indeseable que reflejan las inconsistencias actuales de la UE como actor en el esce
[1] Coalición de los Dispuestos








