Antonio Gil
Ares Capital es una empresa del sector del VTC que opera principalmente en Madrid, aglutina a más de 4 mil trabajadores solo en la capital y alrededor de 6500 en total. Forma parte del Grupo Moove, del que a su vez UBER posee un 30% del capital.
Hablamos de una empresa en un sector en que el grado de explotación es muy alto, en el que la flexibilidad laboral da lugar a situaciones de gran precariedad y en el que la organización sindical, al tratarse de un sector joven y aun escasamente regulado, está aún en desarrollo, lo que facilita que la patronal pueda imponer condiciones laborales miserables y unas dinámicas de control y represión de sus plantillas.
El año 2023 comenzó en el sector del VTC en Madrid con la negociación del convenio provincial, proceso que se saldó con la firma, por parte del Sindicato Libre de Transporte (SLT), de un acuerdo no favorable para las trabajadoras y trabajadores del sector, un total de 17.000 personas, que se distribuyen entre 500 empresas diferentes.

A raíz de la firma, la representación legal de la plantilla de Ares Capital, compuesta por delegados de UGT y CCOO, empezó a trabajar en la movilización para la negociación de un convenio de empresa, que mejorase el firmado por SLT. No hubo ni siquiera respuesta de la empresa, pero el pasado agosto, 22 delegadas y delegados recibieron diversas sanciones de empleo y sueldo por realizar una “huelga encubierta”.
La empresa basó esta acusación en el hecho de que por parte de la representación legal de los trabajadores, dentro de sus funciones de prevención, realizaron una campaña de vigilancia y control de las herramientas de trabajo, que consistía en la revisión del estado de los vehículos, que dispusieran de chalecos reflectantes, triángulos o rueda de repuesto, entre otras cuestiones.
Además, el día 12 de noviembre, después de una movilización que tuvo lugar el pasado día 8, la empresa comunicó la apertura de expediente a dos miembros del comité de empresa. Apenas unos días después, el día 29, Juan Fernández, recibe la notificación de su despido en resolución de dicho expediente.
Contra este nuevo caso de represión sindical se ha convocado una concentración, el próximo 3 de diciembre a las 12.00 en la calle Luis I, en el Polígono de Vallecas (Madrid).
Hemos podido entrevistar al compañero despedido, Juan, para que pueda esclarecer lo ocurrido.
-Buenas, Juan. En primer lugar, ¿puedes contarnos algo más sobre el origen del conflicto?
-Hola, buenas; el origen del conflicto es desde el primer minuto que empieza la relación laboral: este tipo de empresas basan su enriquecimiento en la explotación laboral, sino, no serían rentables. Necesitan ajustar al máximo el coste del personal, porque el margen de beneficio que dejan los viajes es mínimo. Por lo que, para conseguir un mayor beneficio en el menor tiempo posible, la única forma que tienen es recortando en los derechos de las personas trabajadoras.
-¿En qué se basa Ares Capital para imponer estas nuevas sanciones?
-No les hace falta muchos motivos, solo les falta sancionar porque respires y pienses. Imponen todo tipo de sanciones, y las van variando según las vamos defendiendo.
Hemos pasado por sanciones por no facturar según la media; por incumplimiento de jornada, basado en un registro de jornada muy manipulable, al antojo de la empresa; por supuestos excesos de velocidad, basados en una herramienta que no está pensada para ello; por tener uno o más accidentes de tráfico, ellos deciden de forma unilateral si eres culpable o no del accidente. Ahora mismo lo que hacen mucho es “robar” de las nóminas: por supuestos absentismos, tanto por días enteros, como por horas, basados en una herramienta de registro de jornada que no funciona. Estos importes llegan a superar en ocasiones los 500 euros. Te quitan 500 euros un mes porque sí.
Si tienes suerte, lo reclamas y te lo devuelven (que no suele pasar)… ni tan mal, sino, lo que te toca es demandar, con lo que ello conlleva, mínimo 1 año de espera para que un juez dictamine.
-Según el resto de sindicatos del sector, el convenio a nivel provincial, que se firmó este año por parte de SLT empeora el anterior, y que sí contó con la firma de los sindicatos representados en Ares Capital. ¿Puedes contarnos en qué ha empeorado?
-No es que empeore en gran medida, lo que pasa es que negociándose un nuevo convenio, lo mínimo que esperas es que se avance, obviamente no se hizo, por eso los representantes por UGT y CCOO no firmamos este nuevo convenio. El primer convenio se firmó por la necesidad de regular el sector y dar un marco jurídico a las personas trabajadoras, de ahí que tuviera una validez de 2 años. La sorpresa (y no tanta) es que SLT, que hace de sindicato amarillo, acabó firmado un convenio que no mejora en nada las condiciones de las personas trabajadoras del sector de la VTC.
-Como hemos dicho antes, el objetivo de la movilización es la negociación de un nuevo convenio de empresa. ¿Qué acciones habéis llevado a cabo hasta ahora y cuáles son las reivindicaciones?
-Mantuvimos unas reuniones con la empresa, en las que le dimos 4 puntos muy básicos de mejora, a los cuales la empresa ni siquiera dio respuesta.
Principalmente lo que se reclamaba era salario, que mínimo fuera de 18.000 euros anuales, subir el valor de la hora extra y compensar con 2 días de descanso los festivos trabajados o compensación económica.
-¿Cómo tenéis pensado continuar con la lucha?
-Cualquiera de las formas que nos hagan avanzar lo más mínimo es válida, pero tenemos un problema muy serio, y es que tenemos una altísima rotación, y eso dificulta mucho la acción sindical y la organización. Luego, es un trabajo muy precario y a la plantilla le cuesta la misma vida llegar al final de mes de forma digna, por lo que la gran mayoría no se puede permitir el “lujo” de ir a una huelga.
-Hoy en día es clara la tendencia al auge de la reacción en todos los frentes y en el movimiento obrero eso se traduce en una mayor represión sindical. Son recientes los casos de las 6 sindicalistas de La Suiza, o de las 3 del SAT. ¿Qué ambiente se palpa entre vuestros compañeros, en la empresa, y en el resto del sector?
-Hay miedo, como ya comenté antes, nuestra empresa ejerce mucha presión con las sanciones, y con las quitas de dinero en las nóminas, ¿qué mayor presión que el hecho de que te quiten parte de tu sustento mensual? Porque sí… Yo mismamente fui despedido el pasado día 29 de noviembre por, entre otras cosas, reivindicar el pago de las nóminas y atrasos que nos deben, y por intentar organizar a la plantilla.
-¿Hay alguna lección aprendida en el desarrollo de este conflicto que te gustaría compartir con quienes nos leen?
-No solo con el conflicto que nos atañe a los trabajadores de la VTC, sino en cualquier sector, es necesaria la organización en sindicatos de clase, sindicalizarse y luchar por lo que mereces, por difícil que te digan que es, o que no tienes posibilidades. Jamás lo sabrás si no lo luchas y lo reivindicas.








