Comunicado del Partido Feministas al Congreso

0

El Partido Feministas al Congreso ha visto, con profundo pesar, los enormes daños que ha causado el fenómeno de la DANA en la población valenciana, con la pérdida terrible e irrecuperable de cientos de vidas humanas.

A esa inmensa desgracia, se unen ahora unas instituciones, no solo impotentes para poner orden en el caos, sino incapaces de suministrar los elementos básicos para su subsistencia y medicacióEln imprescindibles a las personas afectadas por las inundaciones, impidiendo con su clamorosa omisión de ayuda, que estas puedan reiniciar la penosa reconstrucción de su vida y reponer todo lo que han perdido.

Ante estas gravísimas carencias institucionales, el pueblo valenciano y el pueblo español han dado muestras de su empatía y generosidad hacia las personas afectadas. Pero es evidente que el enorme daño causado no puede ser asumido -ni exclusiva, ni principalmente- por el voluntarismo de la gente. Es imprescindible que las instituciones, de una vez, tomen las riendas de esta crisis y aborden con urgencia todas las medidas que neutralicen el daño o lo minimicen. 

A este efecto, y PARA TODAS LAS POBLACIONES AFECTADAS SIN EXCEPCIONES, consideramos imprescindible:

  • Poner a su servicio la maquinaria pesada y los recursos humanos necesarios para localizar cadáveres y retirarlos con seguridad y respeto; así como reponer los suministros básicos y reparar o reponer todas las infraestructuras dañadas con toda urgencia, sin más dilaciones, reforzando la limpieza y evacuación de residuos.
  • Montar un gabinete de crisis en cada Ayuntamiento para escuchar a toda la ciudadanía de su ámbito y canalizar las necesidades que presenten a los ámbitos con competencia para solucionar los mismos.
  • Disponer en los Ayuntamientos de un censo de personas mayores y de familias con bebés o con mayores, para que se garantice el contacto adecuado con todas ellas, evacuando a zonas seguras a quienes así lo precisen o lo deseen, dado que las condiciones actuales no garantizan en lo absoluto las medidas de salubridad imprescindibles que requieren mayores y menores.
  • Disponer de un censo, con la colaboración de los centros de salud, de personas enfermas o con discapacidades, garantizando la atención a sus especiales necesidades.
  • Disponer de un censo, en colaboración con juzgados y policía, de mujeres víctimas de violencia de género, e indagar su situación y necesidades con el fin de atenderlas. Cuidando especialmente de su seguridad frente a los maltratadores, para evitar que estos, en la situación caótica actual, puedan actuar con impunidad.
  • Así mismo, investigar viviendas o clubes de alterne donde existan mujeres en situación de prostitución, para indagar sus necesidades con el objetivo de atenderlas y proporcionar una renta básica de inserción de duración suficiente hasta que superen el trauma vivido y puedan realizar una inserción laboral exitosa.
  • Instalar centros médicos de emergencia en todas las poblaciones afectadas, para atender las necesidades sanitarias de la población, con unidades móviles que puedan desplazarse en caso de urgencia o necesidad.
  • Instalar almacenes de suministros gratuitos de todo tipo (uno o varios, según el tamaño de cada población y las dificultades de acceso según estado de las calles) para coordinar y canalizar la entrega gratuita de alimentos, bebidas, productos de higiene, alimentación de personas mayores, niñas y niños y bebés, procedente de donaciones, pero, sobre todo, de la GVA.  Coordinarse, a estos efectos, con las ONGs involucradas en la gestión de esta crisis.
  • Disponer de vehículos lanzadera gratuitos que permitan la conexión con otros núcleos de población. Especialmente, para mantener la escolarización de las criaturas en otros colegios y escuelas infantiles hasta que puedan retornar a sus centros escolares.
  • Reclamar de las compañías de seguros o del Consorcio de Compensación de seguros, la inmediata atención a los daños de las viviendas aseguradas. Y generar una generosa cobertura de ayudas a quienes, por sus escasos medios, no hayan podido contratar un seguro y ahora lo han perdido todo. Atención inmediata a la limpieza de viviendas y suministro de mobiliario básico.
  • Construcción inmediata de viviendas de protección oficial para su asignación entre quienes se han quedado sin casa, priorizando las rentas más bajas, a personas de edad, a familias con hijas e hijos (especialmente monoparentales). Y, mientras tanto, disponer de casas prefabricadas para quienes no tienen condiciones de salubridad mínimas en sus viviendas habituales, especialmente dado que se aproxima una previsible caída de las temperaturas.
  • Garantizar la cobertura de ayuda psicológica gratuita para todas las personas afectadas por la DANA que lo requieran. Especialmente aquellas que se vieron en inminente peligro de muerte, que han perdido a familiares o no dan con su paradero.
  • Habilitar ERTEs para que las personas afectadas puedan atender la cobertura de sus necesidades básicas, dispensándolas de la obligación de trabajar mientras no se recuperen las condiciones mínimas de habitabilidad en sus viviendas.
  • Garantizar, con cargo a los presupuestos de la GVA, españoles o europeos, rentas básicas de supervivencia a aquellas personas que han perdido su trabajo o su fuente de ingresos como consecuencia de la DANA.
  • Gestionar con los bancos ayudas a coste cero y créditos blandos para ayudar al pequeño y mediano comercio a recuperar su actividad.
  • Que la UME, los militares desplegados, el personal de emergencias, etc. no salga de esas poblaciones hasta que se hayan repuesto las condiciones básicas anteriores a la DANA de cada una de ellas.
  • Y, en general, adoptar todas las medidas que se deriven de las necesidades de la población afectada y que estas sean atendidas con eficacia.

Y, en paralelo con todo ello, 

  • Instar una Comisión de investigación independiente, que investigue las causas -y los responsables- de que la población no recibiera las alertas que hubieran evitado la pérdida de vidas humanas, así como la investigación de las causas -y los responsables- de que se mantuviera en el más absoluto abandono a la población afectada, depurando las responsabilidades civiles y penales a que hubiera lugar en ambos casos.
  • Establecer un nuevo procedimiento de prevención, gestión y respuesta desde las instancias políticas responsables ante fenómenos climáticos de esta gravedad basados estrictamente en criterios expertos, en este caso, proporcionados por la AEMET, que contemple asimismo pautas claras e inmediatas de cooperación y co-responsabilización  entre CCAA y Estado.

Todo ello, no solo para que los poderes públicos asuman las consecuencias de su eventual dejación de responsabilidades, sino también para generar el aprendizaje institucional que garantice protocolos efectivos para que estos gravísimos hechos no se vuelvan a reiterar en el futuro. Y también para reconducir las políticas públicas de manera que se neutralicen, o al menos se minimicen, las graves consecuencias que el cambio climático genera en vidas, infraestructuras y bienes materiales.

Solo así se podrá recuperar la confianza en las instituciones que, aprovechándose de la desgracia ajena, determinados grupos ideológicos están intentando socavar. 

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.