La libertad es un desierto. Hoy nos hemos levantado con una de esas noticias extraordinarias que le dejan a uno con el regusto de la esperanza danzando dentro de la boca como un caramelo envenenado. Hoy Julian Assange ha sido liberado. Al parecer salió de la prisión de máxima seguridad de Belmarch en la mañana de San Juan, después de haber quemado dieciocho años de su vida en la pira más grande que existe, la inquisición del Imperio Norteamericano. Había pasado allí 1901 días.
El tribunal Superior de Londres le concedió la libertad bajo fianza y fue liberado en el aeropuerto de Stansted rumbo a Australia. Siempre según WikiLeaks. Tras una escala en Bangkok y otra en las Islas Marianas, donde finalmente tendrá que presentarse en los juzgados para corroborar su libertad en esta colonia de USA. Al parecer el acuerdo alcanzado recalca que Assange se declara culpable de vulnerar la Ley de Espionaje y USA considera que la pena que ha cumplido en la prisión londinense ya deja sin efecto sus delitos. Recordemos que el 2010 reveló secretos de las guerras de Irak y Afganistán así como terroríficos datos de detenidos ilegales que USA tenía presos en Guantánamo, entre otras muchas cosas. Esperemos que no sea una encerrona del gobierno norteamericano para llevarse a Julian a su territorio, y que Assange pueda al fin descansar en Australia, su país natal.
Pero sigamos, ¿Qué es la libertad? Según el diccionario de la RAE: “Facultad natural que tiene el hombre de obrar de una manera o de otra, y de no obrar, por lo que es responsable de sus actos.” En una segunda acepción dice: “Estado o condición de quien no es esclavo.” No es baladí esta acepción ya que nos predispone a aceptar nuestra condición de que somos libres de nuestro destino, de nuestra condición, de hacer lo que deseemos hacer o, incluso, lo que debemos hacer. Así pues Julian Assange ha usado su libertad porque creía que debía mostrarnos la realidad tal y como era. Le ha costado toda su vida pero lo ha hecho, ha ejercido sabiamente la libertad y también ha aceptado las consecuencias. Pero lo que quiero refrendar es la primera afirmación de este artículo, la libertad es un desierto porque desde el primer minuto, cuando muestras al mundo lo que todos deberían saber, estás solo. Comienzas tu travesía por el desierto. Y, aunque, efectivamente, haya tenido innumerables muestras de solidaridad, la celda la compartía consigo mismo. Tanto en los cuatro años que estuvo, prácticamente preso, en la embajada de Ecuador como en los más de cinco años que ha estado preso en Londres ha estado solo. La verdad conlleva esa soledad, esa travesía por el desierto. Y es que vivimos en un mundo depravado que premia a los asesinos y psicópatas y destruye a quienes se atreven a cuestionar el poder y su uso indiscriminado.
Desconocemos si la proximidad de las elecciones norteamericanas y la necesidad que tiene el Presidente Biden de congraciarse con amplios sectores de sus votantes ha tenido o no algo que ver en este grato desenlace pero tenemos muchos ejemplos de que USA no funciona sino al amparo de necesidades internas o externas. Toda acción tiene su porqué y parece que los futuros votantes de USA pueden tragar con una guerra en Ucrania y un genocidio en Palestina pero, claro, algo tiene que darles para parecer más progresista.
Quedémonos con la capacidad de elegir que tenemos todos y denunciemos toda injusticia sin pensar en las consecuencias que podría tener para nosotros esa denuncia porque los poderes que nos atan saben muy bien controlar nuestro miedo, y la ausencia de miedo también proporciona libertad. Incluso esos poderes temen nuestra acción porque nuestra acción les puede desalojar del poder. En cualquier caso resulta llamativo que USA deje de perseguir a Assange, quizá es un síntoma más de su debilidad o el anticipo de otro desierto por donde el Imperio y su desmoronamiento tendrán que transitar. Esperemos que nuestra propia libertad, conquistada por personas comprometidas y libres como Julian Assange, nos lleve a la pronta desaparición del Imperio, quien deberá caminar, solo, por el propio desierto que se ha fabricado. Si te encuentras con él, no te pares, no les des ni agua y procura que se extingan con dolor porque no será más que una sombra del dolor que nos ha causado a toda la humanidad.







