Con este título ha imaginado el Villano un próximo programa en la televisión. Ahora se lo describo. Pasen y vean:
Apertura del programa: Interpol desembarca esposado de un avión en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid Barajas a uno de los prófugos más buscados de las últimas décadas en España. Sancho Puertourraco, el sádico asesino y violador que en los noventa conmocionó al país con uno de los crímenes más crueles y salvajes que consignan las crónicas de la España negra había sido localizado, yo que sé, pongamos que en Uzbekistán. Es sólo una suposición, puedo poner el país centroasiático como cualquier otro, solo es por ilustrar. Y al bajar del avión grita: «¡Pedro Sánchez hijo de puta! ¡Que te vote Txapote!». Entonces cualquier presentador de un programa de actualidad de los de la tele, le llamaremos yo que sé, Asier Álvarez, comienza a hablar:
—Buenas noches, nos complace traerles hoy aquí a comentar la actualidad a un personaje controvertido, que estuvo en paradero desconocido muchos años, y que sí, tiene un pasado, pero como han visto desde el mismo momento de su reaparición demostró un conocimiento de la actualidad española que un programa como el nuestro, en el que no tememos hablar de nada, ni dar voz a nadie no podíamos dejar de lado. Buenas noches, Menchu Report, nuestra segunda al cargo ¿quieres añadir algo sobre nuestro nuevo colaborador?
—Sí, Asier, Buenas noches . Yo lo que quiero empezar diciendo, —buenas noches a nuestros telespectadores, por cierto—, es que Sancho ha dado una muestra muy buena de cómo la redención es posible. Había cometido un error en el pasado, sin duda terrible, cuando secuestró, violó y mató a aquellas quince personas en la localidad de Villaceniza, pero en cuanto le vimos reaparecer el país se dio cuenta de que tenía mucho que aportar. A mí me complace tener en el programa al primero que le dio voz, Buenas noches, Romualdo India.
—Buenas noches, Asier y Menchu, bueno, yo cuando decidí ir a verle a su celda y ponerle un micrófono para que hablara sabía que la nueva inquisición progre y los podemitas no iban a tolerar la visión de alguien que cuestionaba la superioridad moral que creían tener. Por el asuntillo de Villaceniza se le había estigmatizado, pero en cuanto me puse delante de él vi que sabía lo que había que hacer para arreglar Ceuta, que estaba muy al corriente de los chanchullos de Begoña Gómez, que desde luego, con su visión, podía aportar más que nadie sobre la Ley Sólo sí es sí… Un conocimiento que no podíamos perdernos.
—Muy interesante esto que dices, Romualdo, sobre cómo la cancelación quería privarnos de una voz lúcida para que no conozcamos lo que se cuece en las altas instancias. Si hay alguien que sabe de esto es Jaime Soprano Illa. ¿Qué tienes que decir ante este triunfo de la verdad, Jaime?
—Bueno, yo lo que quiero decir es que Sancho no había sido juzgado y ya le estaban tachando de criminal. Es lo que cuento en el libro que presentaré mañana en la fundación FAES, ya sabéis, Sancho es inocente, donde analizo todo el recorrido, desde que allí en el avión, el público en las redes, aunque por supuesto han intentado censurarlo, se dio cuenta de que Sancho tenía una lucidez y un carisma que venía a salvarnos de ciertas prácticas totalitarias.
—Sí, Jaime—interviene Asier— porque a partir de su alegato al bajar del avión, viendo algunas cuentas en redes, que los de siempre, que ven nazis por todas partes, han descalificado de antemano, es cuando el Partido Popular y Vox empiezan a pedir su liberación y ponen a su ejército de abogados a disposición de Sancho, y eso ha facilitado que hoy lo tengamos aquí. Vamos a darle paso ya . Buenas noches, Sancho Puertourraco.
—No tan buenas como la que pasé la noche de Villaceniza, ja, ja, ja.
Todos ríen. Asier felicita a Sancho por su sentido del humor a pesar de todo por lo que ha pasado y le pide que cuente cómo seguía la actualidad en España desde su escondite.
—Hombre, yo por las redes había visto la indignación de España contra los socialistas, ¿no? Entonces empecé a indagar, vi la condena al hermano de Sánchez, los señalamientos a periodistas y cómo e llevaron casos como los de la manada, ¿no? Porque esa mujer, Irene Montero y Belarra nos han querido señalar a muchos por un error de una noche.
—Claro que sí, Sancho. Bueno, entonces, tú en el avión gritas eso, no, y los ciudadanos en redes comienzan a pedir tu libertad, a hacerse camisetas de Free Sancho, y llega un momento que tu voz es tenida en cuenta.
—Sí, claro. Tengo que agradecer mucho a Vox y a Partido Popular su intercesión a mi favor y me complace anunciar aquí que próximamente tengo intención de presentarme a alcalde de Villaceniza por Vox. Ellos desde el principio entendieron que a mí no se me perseguía por una noche desenfrenada, sino por mis opiniones políticas. Evidentemente Stalin nunca dijo que persiguiera a nadie por disentir y aquí tampoco. Así que si uno había tenido un pequeño desliz hacía casi 30 años tenían la excusa perfecta las feministas más obtusas y la censura progre para descalificarte.
—Pero eso es lo que yo quería decir—interrumpe Soprano Illa—, en el libro que he escrito, —por cierto, Sancho, gracias por contarme con tanto detalle lo que ocurrió—, insisto en ello porque en realidad a Sancho no se le había dado la oportunidad de defenderse. El juez que lo exoneró, que por supuesto hay quien dice que también prevaricó, lo dejó muy claro. Desde el mismo suceso de habías tenido una campaña de odio en la prensa y había gente que amenazaba por la calle con hacerte daño.
—Claro, es que aquí algunos contradicen hasta al tribunal supremo—decía India—. Lo que dicen de que el supremo se metió de oficio en el caso para emitir el fallo que exoneraba a Sancho por su indefensión manifiesta durante años es una actuación un poco extraña, y basándose en que el juez que lo emitió fue visto aplaudiendo un mitin de Abascal, es sólo otra patraña más para amedrentar al poder judicial cuando se atreve a mostrar sus opiniones.
—Bueno, Sancho, ¿qué puedes decirnos sobre lo de Ceuta?—preguntó Asier.
—Que los MENAS y los moros comenten cada día 18 crímenes como el de Villaceniza que tanto les escandaliza ahora a los palmeros del sanchismo y los están dejando entrar. Yo por una noche mala hace treinta años me llegaron a esposar y me querían meter una burrada de años de cárcel, pero esos campando a sus anchas.
—Abascal te ha definido como la voz valiente que la dictadura de género teme en España.
—Sí, desde aquí quiero agradecerle que me haya puesto en el frente del grupo del partido dedicado al estudio de la protección de la familia y los menores. Con ese grupo seguro que el pequeño incidente en el que me vi involucrado no hubiera ocurrido.
—Se te ha echado en cara porque tu primera medida en tu programa como alcalde de Villaceniza va a ser quitar el monumento que tienen los muertos aquel día en el cementerio de la localidad.
—Sí, es que es un poco injusto que ellas tengan esa visibilidad. Cambiaremos el monumento por uno con todos los vecinos de Villaceniza que hayan sido víctimas de violencia y malos tratos en la indacia donde estemos todos. Porque yo también sufrí malos tratos
Puertourraco derrama una lágrima y solloza minetras Asier le consuela:
—No te preocupes, Sancho, que has demostrado un valor tremendo para ponerte al frente de todos los problemas que han marcado tu vida.
—Es muy duro—dice Puertourraco enjugándose las lágrimas—. ¿Dónde está esa izquierda inquisitorial y el feminismo cuando hay que proteger a víctimas que no les convienen?
—Yo, perdonadme que intervenga—dice Soprano Illa—, he dedicado mucha parte de mi obra a esto. Todas las víctimas y casos son igual de nobles y merecedoras de reparación.
—Yo quería añadir—dice Menchu Report— que algunos ya te han hecho responsable de que ese monumento haya aparecido con pintadas alusivas a los MENAS, llamando guarras privilegiadas a tus víctim… bueno, a aquellas personas y con proclamas a favor de Vox. ¿Qué tienes que decir a eso, Sancho?
—Eso es un ejemplo más de esta inquisición que ha creado el nefasto sanchismo. La libertad de expresión hay que respetarla siempre.
—Claro que sí. Sancho Puertourraco, muchas gracias por haber estado aquí esta noche—le despide Asier— y quiero anunciarles… ¿lo digo yo o lo dices tú Sancho?
—Sí, que a aprtir de la semana que viene tendré sección fija en este programa. Se titulará La ceniza en la Villa y trataremos todos los casos de abusos a menores y de género con otra perspectiva.
—Gracias, Sancho. Un placer y esperamos ya ansiosos la primera entrega de tu sección.
Bueno, esta emisión que hemos imaginado parece un poco excesiva. Pero es que acabo de ver los nuevos tertulianos que lleva Telecinco a su programa el Tiempo Justo, a todos los rebotados del PP y Vox hablar en tertulias televisivas, a Víctor de Aldama de adalid de manifestaciones anticorrupción de derechas, medidas como quitar del cementerio de la Almudena a martillazos la placa en memoria de los asesinados por el franquismo y sustituirlas por otras que incluyan «a todas las víctimas», a negacionistas de la violencia de género dirigir las medidas de estos partidos para este problema, a programas donde dan lecciones de moral gentuza que aparece en documentos que los ligan a redes pederastas y un larguísimo etcétera, permitan al Villano tener para sí que si un criminal asesino de 15 personas apareciera mañana y dijera que hablaba en contra de Sánchez, le daban un programa y le convertían en figura.









