«No deseo que las mujeres tengan poder sobre los hombres, sino sobre ellas mismas», es una frase que aparece en el libro de ensayo “Vindicación de los derechos de la mujer”, publicado por Mary Wollstonecraft en 1792, tras comprobar como la Declaración de los Derechos del hombre y del ciudadano, adoptada por la progresista Asamblea Nacional Constituyente, dejaba fuera de la consideración de ciudadana, y por tanto carente de derechos, a todas las mujeres, y ahora la exclusión no era por gracia del dios de turno, sino por “evidencias” históricas y “razonamiento” filosófico.
Mary Wollstonecraft expone de forma magistral en su ensayo que las “evidencias” históricas y el “razonamiento” filosófico estaban viciadas de base, porque lo que realmente mostraban las evidencias históricas y el razonamiento filosófico, era que desde tiempos remotos, las mujeres, las hembras de la especie, la mitad de la humanidad, las que habían posibilitado la continuidad de la especie poniendo siempre en riesgo su vida, habían sido despojadas de forma despótica de sus rasgos como seres humanos plenos, pasando a ser consideradas como seres humanos devaluados, y permaneciendo en situación de dependencia perpetua y obediencia absoluta respecto a la superioridad masculina, en todas las áreas de relación y desarrollo humano, y la sexual nunca fue una excepción.
Sus denuncias a la irracionalidad e injusticia del ordenamiento social patriarcal no gustaron a un precursor del VOXismo de la época, que la etiquetó como “la hiena con enaguas”.
Aunque no había sido la única persona en denunciarlo, tal y como recoge la excelente Feminista y Doctora en Filosofía Celia Amorós en su libro “Tiempo de feminismo. Sobre feminismo, proyecto ilustrado y postmodernidad” (2.000):
__”El feminismo históricamente ha tenido precursores (…) El ilustrado Benito Jerónimo Feijoo en su “Defensa de las mujeres” (1726), en Teatro Crítico Universal (Tomo I, Discurso XVI: “Los autores que tocan esta materia ( salvo uno u otro muy raro) están tan a favor de la opinión del vulgo, que casi uniforme hablan del entendimiento de las mujeres con desprecio. (…).
Al caso: hombres fueron los que escribieron esos libros, en que se condena por muy inferior el entendimiento de las mujeres. Si mujeres los hubieran escrito, nosotros quedaríamos debajo. Y no faltó alguna que lo hizo.”
__”Lo que confirma al vulgo en su concepción sobre las mujeres es que se ve apoyado por el sentimiento de los sabios” (1673), dirá Poulain de la Barre. El vulgo toma de este modo sus juicios por regla de los suyos, “sin darse cuenta de que casi todos los filósofos tienen al propio vulgo por única regla y no es precisamente la ciencia aquello sobre cuya base se pronuncian…”. Los filósofos se instituyen a sí mismos, en tanto que varones, en intelectuales orgánicos de los varones no filósofos, produciéndose de este modo un efecto de investidura recíproca y reconocimiento especular que produce efectos de bloqueo epistemológico.”
La base conceptual de la Teoría Política Feminista empezaba a articularse, y también lo hacía en paralelo la reacción patriarcal de desprestigio, rechazo, minusvaloración, y ocultación de todo lo que pusiera en riesgo la inercia del supremacismo masculino. Celia Amorós definió el patriarcado como un sistema metaestable, y este titular referido a la machosfera del 8/3/2026 evidencia lo muy acertada que estaba:
__”Las redes sociales, un foco de machismo. Los comentarios en redes se basan en la infantilización, la burla, la ironía y el descrédito. Patrones que se repiten en ellas pero no en ellos.”
Y es que de la inercia del modelo de socialización patriarcal y su supremacismo sexista (entre otros adoctrinamientos) no hemos salido, por mucho que intentaran colarnos un inexistente “heteropatriarcado”. Pero quien carece de una sólida formación política asentada en los valores democráticos de la igualdad, y en las ancestrales resistencias supremacistas que la siguen impidiendo, acaba convertido/a en colaboracionista del sistema en vez de en opositor/a.
Pero ese nunca fue el caso de las mujeres referentes para la ideología Feminista.
«A excepción de la niebla, parecía controlarlo todo, y aun así estaba enojado». Esta es una frase que aparece en el ensayo “Una habitación propia” de Virginia Woolf, publicado en 1929. (Esta frase recogida por los medios de comunicación el 5/3/2026 parece estar muy en sintonía: “Un 49% de la población siente que la promoción de la igualdad discrimina a los hombres”.)
Tan solo un año antes las mujeres habían conseguido el derecho al voto en situación de igualdad con los hombres en Gran Bretaña, en un proceso vindicativo que había costado unas cuantas décadas, ya que la primera asociación pro sufragio femenino se había constituido en 1851.
Y había sido tan costoso (aunque no ha sido la vindicación por el sufragio igualitario más prolongada, hubo mujeres a las que parecía que no les iban a reconocer nunca una valía intelectual similar a los hombres, para poder votar igual de bien o de mal que ellos ya lo habían estado haciendo, como es el caso de las mujeres suizas, cuyo derecho al sufragio no llegó hasta 1971), porque la normalización respecto a la acaparación del poder y del espacio público por parte de los hombres era prácticamente completa, y si percibían amenazas a su hegemonía, la fratria podía activar distintos resortes para mantenerlo.
Y es que a pesar de la creciente presencia de mujeres contestatarias y con una capacidad intelectual muy notoria ante esta injusta hegemonía, las “evidencias” históricas y el “razonamiento” filosófico respecto a la inferioridad de las mujeres ahora se veía apoyada por los avances “científicos” (Darwin es un buen ejemplo), porque el saber humano y la investigación científica continuaban, y continúan estando, presas del cepo patriarcal, que siempre ha conseguido mantener su ordenación social con base supremacista vinculada al sexo manteniendo su impronta androcéntrica.
Y esa impronta androcéntrica tiene dos gigantescos soportes culturales/institucionales como apoyo central para el adoctrinamiento: el hurto de nuestros derechos sexuales y de nuestros derechos reproductivos, tal y como certeramente desarrollaron en dos libros clave 2 ideólogas Feministas radicales: “Política sexual” (Kate Millet, 1970), y “El contrato sexual” (Carol Pateman, 1988).
Ya que poniendo como unidad de medida para el desarrollo personal, el bienestar, la salud, para lo que es bueno y valioso (referencia de Ana de Miguel) a los hombres, “prácticas culturales” institucionalizadas como las siguientes, ¿qué problema suponen, a pesar de que estemos en el s. XXI?: la tortura del matrimonio infantil, la del matrimonio como “reparación moral” ante una violación, la del matrimonio forzado, la de la inexistencia en el Código Penal del delito por violación conyugal, la de la imposición de gestar y parir, la de la invención del ficticio SAP, la de la ablación del clítoris, la del encarcelamiento textil, y presidiéndolos todos la anulación del derecho al No Sexual normalizado, exhibido, y comercializado por el sistema pornoprostitucional (referencia de Lydia Delicado).
Por eso es muy importante señalar la enorme carga de colaboracionismo patriarcal, y de erosión democrática para los valores de la Igualdad de Derechos, Oportunidades y Responsabilidades respecto a mujeres y hombres, que tiene una noticia que apareció a principios del mes de Agosto, y que merece una ampliación informativa con referencias políticas que el medio de comunicación que la publicó no se tomó la molestia de aportar. Pero para eso estamos las activistas Feministas, y a ello se suma el hecho de que mi afiliación política está en el PFAC (Partido Feministas al Congreso).
La noticia informaba de lo siguiente:
__»La Justicia estudia si suspende el veto a las ONG no abolicionistas de la prostitución de las subvenciones de Igualdad.
La Audiencia Nacional admite a trámite el recurso contencioso-administrativo que han interpuesto tres organizaciones contra el nuevo requisito en las ayudas de trata y violencia machista, que obliga a reconocer la prostitución como “una forma de violencia sexual”.
__»El recurso, presentado por el Comité de Apoyo a las Trabajadoras Sexuales (CATS), la fundación Ámbit Prevenció y la asociación Genera, considera que los nuevos requisitos “constituyen un condicionamiento ideológico directo” sobre las organizaciones solicitantes de las ayudas que “vulnera” los artículos 14 y 16 de la Constitución.
Además de estas, la asociación Stop Abolición también ha presentado paralelamene un recurso con el mismo objetivo: el de tumbar la obligación de declarar que la prostitución es una forma de violencia machista a través de sus estatutos o mediante experiencia previa. Además, las ONG deben firmar una “declaración responsable” en la que lo afirmen.»
Lo primero que voy a hacer es una precisión terminológica: «ONG no abolicionistas de la prostitución», quiere decir que son entidades que prioritariamente reclaman que se acepte como trabajo la prostitución, bajo la falacia patriarcal y mercantilista del «trabajo sexual».
Porque para que exista la formulación de la servidumbre sexual moderna bajo la etiqueta de «trabajadora sexual», previamente tiene que reconocerse al ejercicio de la dominación sexual masculina bajo pago como «trabajo».
También aportaré información económica que creo que tiene su importancia para entender mejor este intento de veto a una medida que en 2007 ya tenía que haberse adoptado, y que trata de impulsar ahora el Ministerio de Igualdad. Este es un reportaje publicado el 21/3/2023:
__«Varias asociaciones que consideran la prostitución un trabajo más, reciben elevadas cantidades de dinero público, incluso del Pacto de Estado contra la Violencia de Género, para blanquear esta actividad, especialmente en el Levante español.
Desde Cataluña y Aragón hasta la Región de Murcia, ayuntamientos, diputaciones y consejerías liberan fondos en subvenciones públicas para la organización de charlas, talleres, presentaciones de libros y jornadas en donde la defensa de la prostitución es el tema central.
A eso hay que sumar las partidas procedentes del Estado a través de distintos ministerios. Algunas de ellas, incluso, ofrecen cursos para mujeres que se inician en la prostitución previo pago de 90 euros como Aprosex que, según recoge en su web, celebró en 2021 la 17ª Edición de los Cursos de Profesionalización para Trabajadoras Sexuales.
Cinco asociaciones –Comité de Apoyo a las Trabajadoras del Sexo (CATS), Associaciò Genera, Aprosex, Asociación Casa Alba y el Sindicato Otras– concentran las subvenciones de cuatro Comunidades Autónomas que, a través de distintas convocatorias, obtienen fondos para mantener estas actividades. De ellas, la que más dinero público recibió fue el Comité de Apoyo a las Trabajadoras del Sexo que, entre 2019 y 2022 gestionó 790.639 euros procedentes de la Región de Murcia (Gobierno autónomo y Ayuntamiento), la Comunidad de Valencia y del Estado.»
Y ahora procedo a aportar la información política que no aparece en el artículo, y que es la clave para entender el volumen real que han alcanzado las entidades denunciantes, y qué siglas políticas lo han posibilitado :
__ el gobierno tripartito (PSC- ERC- ICV-EUiA) establecido tanto en la Generalitat catalana como en el Ayto de Barcelona dejó en manos de “la izquierda a la izquierda” toda la gestión política vinculada con Mujer/Igualdad.
__el elemento de conexión entre la información política que acabo de dar y la noticia publicada, es que la dirección del Instituto Catalán de las Mujeres queda en manos de ERC, y que en el Ayto de Barcelona se crea en 2006 por parte de la Concejalía de Mujer y Derechos Civiles, bajo la dirección de ERC, una oficina llamada ABITS (Agencia per l´Abordament Integral del Treball Sexual).
__hay innumerables ejemplos de insolvencia política de ERC a la hora de ejercer su función en el caso del Instituto Catalán de las Mujeres, uno de ellos es el apoyo económico para la elaboración y publicación del libro “Los pasos (in)visibles de la prostitución. Estigma, persecución y vulneración de los derechos de las trabajadoras sexuales inmigrantes en la ciudad de Barcelona”, que es una defensa acérrima del reconocimiento legal del trabajo sexual, y de la libre elección de las trabajadoras sexuales. El libro fue presentado, contando también con el apoyo del Instituto, por Cristina Garaizábal, cofundadora y portavoz del Colectivo Hetaira, asociación madrileña pro trabajo sexual a la que el gobierno conservador de Mariano Rajoy le concedió la Utilidad Pública.
__la Fundación Àmbit Prevenció recibe financiación tanto de fondos públicos como privados, por ej. participa en convocatorias y concurrencias de administraciones y agencias oficiales (Ayuntamiento de Barcelona, la Agència Catalana de Cooperació al Desenvolupament o ministerios nacionales). Àmbit Dona es un programa de atención integral para mujeres que ejercen el trabajo sexual, cuya presidenta es Mercé Meroño Salvador, y estos son unos fragmentos de su Comparecencia (17/3/2022) para informar en relación con el Proyecto de Ley Orgánica de Garantía Integral de la Libertad Sexual. Por acuerdo de la Comisión de Igualdad:
“Trabajo en la Fundació Àmbit Prevenció desde los años noventa. Soy una mujer cis y blanca de clase trabajadora y de una generación de mujeres nacidas en los años sesenta. (…) Por todos esos motivos, nos hemos posicionado como una entidad proderechos en cuanto a la consideración del trabajo sexual y como aliadas de las trabajadoras sexuales, ya que tienen voz propia. (…) Queremos una ley que no sirva de agenda política al servicio de intereses específicos del feminismo blanco, cis, abolicionista y eminentemente punitivista. Queremos que la agenda la marquen todas las mujeres en su pluralidad. Y a partir de aquí me remito a diferentes voces de mujeres que han reflexionado y aportado contenidos que deben ser incorporados también en este espacio. Una de ellas es nuestra querida Dolores Juliano, (…) reflexiona sobre la conflictiva relación que han tenido los feminismos con las mujeres infractoras y pertenecientes a sectores subalternos y estigmatizados, entre ellas, las mujeres presas y también las trabajadoras sexuales. Pone en duda la vocación paternalista de ciertos feminismos que apelan al derecho penal para proteger a estos sectores, y reivindica la apuesta política de reconocer a estas mujeres como interlocutoras válidas capaces de articular demandas propias. (…).
Kenia García, escort, y su artículo “La libertad sexual y tu consentimiento son válidos hasta que decides ser puta”, publicado en El Comején, (…)en lo referente a la tercería locativa, la ley afirma en el artículo 187 que si una persona destina un inmueble a la prostitución de una persona ajena, aun con el consentimiento de esa persona, se la puede procesar e imputar hasta tres años de prisión, lo que se traduce en la posibilidad de imputar por este delito desde a arrendatarios de inmuebles donde muchas veces trabajan mujeres para evitar trabajar en la calle a trabajadoras sexuales que subarriendan habitaciones a compañeras para trabajar y vivir, ya que no tienen otra manera de hacerlo, y exprostitutas que arriendan inmuebles a trabajadoras sexuales, porque saben muy bien que muchas de ellas en
condición administrativa irregular no tienen forma de alquilar legalmente un inmueble.
Reconoce que el artículo 187 bis anula nuestro consentimiento: la libertad sexual y tu consentimiento son válidos hasta que decides ser puta. Como queda mal criminalizarte, entonces lo que haremos es criminalizar todo tu universo para acorralarte. Eso es lo que está haciendo este ministerio de las mujeres con las trabajadoras sexuales. Libertad sexual donde supuestamente se pone en el centro el consentimiento de las mujeres y paradójicamente anula el de las trabajadoras sexuales. García pone énfasis en la centralidad del discurso abolicionista: se sostiene sobre la falacia de equiparar trata y prostitución, y es desde allí que esta ley se atreve a afirmar que las trabajadoras sexuales son víctimas per se, y por ello no se les puede reconocer ni voluntad ni capacidad de agencia.”
__el programa Àmbit Dona colabora de forma coordinada y recurrente con la Agència per a l’Abordatge Integral del Treball Sexual (ABITS)
__Genera es una asociación en defensa de las libertades y los derechos sexuales y de género: “Derechos de las mujeres y de las trabajadoras sexuales. Trabajamos por la mejora de las condiciones de vida y la defensa de derechos de todas aquellas mujeres y personas disidentes en cuanto al género en situación de vulneración.”
__Dolores Juliano, aprovechando su reconocimiento académico, creó LICIT (Línea de Investigación y Cooperación con Inmigrantes Trabajadoras Sexuales), con financión tanto pública como privada, y en un fragmento del libro “Entre el impacto y la pérdida de autonomía: estrategias de los movimientos sociales” (2006), aparece lo siguiente: “LICIT, que, incluso siendo una entidad eminentemente política, había intervenido en la gestión de determinados servicios de salud y soporte jurídico y social para trabajadoras sexuales, por las cuales recibían subvenciones y tenían personas contratadas.
Llegó un momento sin embargo que consideró que esta situación podría limitar la autonomía política de la entidad. Por esta razón LICIT explicó que en abril de 2006 optó por traspasar a una asociación independiente, Genera, la parte de la gestión de servicios, junto con sus recursos económicos, materiales y humanos.”
__en un reportaje bajo el epígrafe Género con el título “Combates a favor de la salud y la dignidad de las personas que ejercen la prostitución”, publicado el 26/6/2026, entrevistan a la directora de Feminismos y LGTBI del Ayuntamiento de Barcelona, Bárbara Roigque explica el funcionamiento de ABITS, a Mercè Meroño, presidenta de la Fundación Àmbit Prevenció, que explica el funcionamiento del programa Àmbit Dona, y a Marta Farrés, trabajadora social de Genera, que, entre otros dogmas patriarcales, afirma lo siguiente:
“Nuestra perspectiva es desde los derechos, no desde el asistencialismo, y les explicamos que como trabajadoras sexuales tienen una serie de derechos”. (…) Gracias a un convenio con la Conselleria de Salud de la Generalitat, Genera puede pedir tarjetas sanitarias para estas mujeres, además de proporcionar preservativos durante las visitas. “Ellas están muy preocupadas por las enfermedades de transmisión sexual. Se cuidan mucho, quienes más preocupadas están por su salud son ellas mismas, son muy conscientes”. (…) Hay muchas mujeres que están ejerciendo la prostitución y, a causa del estigma, se tienen que esconder. No pueden decir que son trabajadoras sexuales en su comunidad de vecinos, a las madres del colegio cuando llevan a sus hijos, a su familia… Cuando tú llevas una doble vida, te produce un poco de desgaste emocional. Aquí ofrecemos un espacio, o allá mismo cuando vamos a los clubes, e intentamos acompañarlas y explicar que es el estigma, que no es culpa suya, que el hecho de tenerte que esconder a veces provoca desajustes”.
Pero es de justicia explicar que tras ese gobierno tripartito de izquierdas, CiU ganó las siguientes elecciones y formó el gobierno de la Generalitat y el del Ayto de Barcelona, pero ABITS siguió con la misma denominación, usando la misma terminología, y vió incrementado su presupuesto. Y así hasta el día de hoy, nuevamente con un alcalde socialista.
Durante años, importantes cantidades de dinero público que en cumplimiento de la Ley Orgánica 3/2007, de 22 de marzo, para la igualdad efectiva de mujeres y hombres, debían estar dirigidas “a combatir todas las manifestaciones aún subsistentes de discriminación, directa o indirecta, por razón de sexo y a promover la igualdad real entre mujeres y hombres, con remoción de los obstáculos y estereotipos sociales que impiden alcanzarla.”, se han estado utilizando lamentablemente para todo lo contrario, porque concebir políticamente la actividad pornoprostitucional como “trabajo”, sólo es posible si aceptas que las apetencias sexuales de los hombres están por encima del derecho a la preservación de la salud integral de las mujeres, y que no consideras una necesidad democrática su igualdad socioeconómica con los hombres, ni de obligada aplicación para ambos sexos el derecho a la dignidad laboral.
Es decir, con dinero público, partidos tanto conservadores como progresistas, llevan décadas boicoteando la obligación democrática de combatir una de las manifestaciones más persistentes, globalizadas, y nocivas, de discriminación por razón de sexo: la actividad pornoprostitucional.
El concepto de “trabajadora sexual” es una estafa democrática, porque el dinero putero no compra un “trabajo/servicio sexual”, sino la anulación de derechos sexuales que garantizan la dominación sexual. El putero sabe que no es trabajo sino servidumbre, y es precisamente eso lo que busca.
Así que fomentar esta ancestralidad patriarcal es una auténtica aberración en términos democráticos, y supone una gravísima carencia en la formación política de todos los partidos que tienen representación parlamentaria en la actualidad.
Voy a acabar este artículo retomando a la extraordinaria pensadora con la que inicié este artículo, Mary Wollstonecraft, que expuso en “Vindicación de los derechos de las mujeres” con total claridad los vínculos de sometimiento existentes entre prostitución y matrimonio, establecidos por el orden social que había situado a los hombres como a la humanidad superior, que había dejado carentes de la misma formación a mujeres y a hombres, lo que había ido cimentando cultural y socioeconómicamente la aceptación del sometimiento sexual y reproductivo de las mujeres como medio de subsistencia:
__ «Si el matrimonio es el fundamento de la sociedad, todo el género humano debe educarse según el mismo modelo o la relación entre los sexos nunca merecerá el nombre de camaradería; (…) las mujeres (…) hasta que se conviertan en ciudadanas ilustradas, hasta que sean libres al permitírseles ganar su propio sustento e independientes de los hombres […] del mismo modo que un hombre es independiente de otro, no será posible que estén preparadas para ser sus compañeras en lugar de sus concubinas».
En 1792 Mary Wollstonecraft tenía una mentalidad democrática de la que carecen políticas/os en 2026, y esto supone un gigantesco lastre para frenar con efectividad el avance del negacionismo patriarcal, y su enorme carga de violencia supremacista vinculada al sexo.









Interesante artículo. Gracias!