Este juego de suma cero
Figura geométrica de mil caras difusas
Este axioma involuntario
Esta soledad futura
Me está hablando en el costado
Clavada como mil puntas solícitas
En la Testud de mi cuaderno
En la repisa que asola la ausencia de la luz
En el lomo de la luciérnaga
Que no ilumina a nadie
Y sin embargo existe
En la suite de mi discurso
Vacío como un palíndromo amarillo
Y me dice cosas impropias
Incómodas digestiones
Digresiones de manual
Diferencias y rencillas
Este juego de suma cero
Me dicta conciencias que nunca acaban
Serpientes fecundas y disuasorias
Cataplasmas de la modernidad
Que aflige a más de uno
Este juego de suma cero
En el que vamos bloqueando uno a uno
A todos los que ejercen su peso
De una forma discontinua y cadavérica
A aquellos que se resisten
A estar de acuerdo con nosotros
Pues algún día
Negarán la presencia de nuestros dioses
O dilapidarán la fortuna de nuestro verbo
O emanciparán su pensamiento del nuestro
O dejarán de saludarnos
O se emocionarán con lo que odiamos
O se desnudarán en un charco distante
O se mecerán en la ruedas del oprobio
O discutirán con nosotros y nos ganarán
O limpiarán su trasero con nuestra bandera
O se reirán de nosotros sin más miramiento
O se arrepentirán de su militancia
O negarán que existimos
O se morirán simplemente
Y así empezará la duda
La mayéutica
La diáspora del reconocimiento mutuo
La importancia del número
El altavoz de la impaciencia
Porque que no se equivoque nadie
En este mundo del pajarito
Se desea la ira sobre todas las cosas
Se desata la violencia
Se marca la distancia
Que nos hará irreconocibles
Y sin embargo
Seguirán existiendo las injusticias
Las guerras cadavéricas
Los robos masivos
La delincuencia más vil
Que es la de lo público
Y nosotros
Con nuestras guerras intestinas
Nos bloquearemos a la menor diferencia
Y dejaremos de utilizar nuestra masa sin fin
Para cambiar las cosas
Y dejaremos otra vez la Revolución para otro día.








