Ángel Romero Martín-Gambero, Universidad de Málaga
Introducción
Hace poco más de dos meses, el 18 de octubre, comenzamos el Máster en Profesorado. En una de las primeras sesiones de la asignatura ‘’Sociedad, familia y educación’’ se planteó si creíamos que los individuos pensábamos por nosotros mismos. Sin duda, la cuestión planteada era sumamente interesante ya que en el mundo actual recibimos información abundante, constante y desde una multitud de fuentes, ya sea hablando con otras personas, a través de la radio, la televisión, o en el mismo teléfono móvil que llevamos todo el día con nosotros y nos mantiene permanentemente conectados.
Además, en el momento en el que el profesor planteó dicha cuestión nos encontrábamos inmersos en la precampaña electoral de cara a las elecciones del día 10 de noviembre, por lo que el bombardeo informativo era abrumador. Recuerdo que el profesor dijo algo así como:
«Algunas mañanas escucho la cadena COPE y me entran unas ganas tremendas de votar al Partido Popular dentro de unas semanas. Pero es que a la mañana siguiente escucho la cadena SER y cambio de opinión, pensando que lo mejor es votar al Partido Socialista»
Esto que dijo el profesor, en un tono ciertamente bromista, es solo un ejemplo de los intentos de manipulación, adoctrinamiento o de influenciar el pensamiento de los ciudadanos, en este caso desde distintas cadenas de radio. En la última sesión de la asignatura, volvió a dirigirse hacia un tema parecido a éste. Proyectó las imágenes de varios personajes de renombre en el país (el jefe del Estado, el fundador de la multinacional del sector textil Inditex, un empresario relacionado con una de las más importantes cadenas de televisión del país, un jerarca de la Iglesia Católica y un famoso futbolista) y preguntó: «¿Quién creéis que manda más?».
A continuación, trataremos de diseccionar como desde algunos ámbitos se trata de tener influencia sobre lo que piensan los individuos.
Argumentación
En primer lugar, creemos necesario tratar de acotar y definir el término «manipulación» de forma general. La manipulación es un concepto que se puede utilizar para describir acciones físicas como la manipulación de alimentos, pero nosotros nos queremos referir a la manipulación de carácter comunicativo que trata de modificar o influenciar la forma de pensar de las personas.
Teniendo en cuenta lo anterior, la manipulación la podemos definir como una práctica comunicativa e interaccional en la que el manipulador ejerce control sobre otras personas, generalmente en contra de su voluntad o de sus intereses, lo cual implica poder o abuso de poder por parte del sujeto manipulador (Van Dijk, 2006).
Una vez realizada la definición podemos pasar a describir su presencia en distintos campos.
La educación
Como es evidente, la educación tiene mucha relación con la forma de pensar de las personas. Aunque si una persona no es educada de ninguna forma estaría condenada a ser manipulada por aquellos que sí lo hayan sido. El pedagogo José Manuel Esteve definió la educación como el conjunto de los procesos de aprendizaje, pero considerando como educativos solo algunos de estos tipos de aprendizaje (Esteve, 2010).
El mismo autor (Esteve, 2010) definió el concepto de manipulación en el ámbito educativo como un proceso de aprendizaje caracterizado por la intención del que enseña (educador), que oculta algo al que aprende (educado) con el objetivo de que este último llegue a una respuesta interesada. Distinguió entre dos tipos de procedimiento de manipulación: el adoctrinamiento y el condicionamiento.
La manipulación como adoctrinamiento es algo ciertamente habitual de ver en el ámbito educativo. No son pocos los profesores que ocultan una parte de verdad a sus alumnos cuando enseñan, exponiendo los hechos con parcialidad en sus sesiones docentes. Durante mi etapa académica en el grado universitario he vivido en primera persona como se estudiaba la Economía desde una sola perspectiva, siendo la Economía una ciencia social, y por tanto sin demostración científica de que una de las perspectivas sea la correcta.
Por otra parte, los contenidos que deben impartir los docentes vienen determinados desde arriba, es decir, desde la Administración Pública la cual configura al sistema educativo, siendo este «el conjunto de organizaciones educativas de los diferentes niveles y etapas educativas, reguladas por las normas emanadas de la administración educativa, así como de las funciones sociales a cumplir» (Iglesias de Ussel & Trinidad Requena, 2012).
Entonces, los profesores imparten contenidos que son previamente definidos por la Administración, es decir, el sistema puede utilizar su capacidad coercitiva para imponer qué es lo que se aprende y de esta forma manipular a los educados. Los teóricos del conflicto ya señalaron en la década de 1970 que el sistema de enseñanza y la educación funcionaban como un mecanismo de perpetuación de la sociedad y de aceptación del orden social existente (Macionis & Plummer, 2011). Bordieu y Passeron realizaron la siguiente dura crítica a los sistemas de enseñanza: ‘’cada sistema de enseñanza institucionalizada debe las características específicas de su estructura y de su funcionamiento al hecho de que debe producir y reproducir, a través de los medios propios de la institución, las condiciones institucionales cuya existencia y persistencia son necesarias tanto para el ejercicio de sus funciones propias (…) como para la reproducción de una arbitrariedad cultural (…) cuya reproducción contribuye a la reproducción de las relaciones entre los grupos y las clases’’ (Bordieu & Passeron, 1996).
Pero la educación no se transmite únicamente a través de la escuela y del sistema de enseñanza, la familia también es un sujeto activo en la educación. Por tanto, los padres al educar a sus hijos también tienen responsabilidad en la construcción de su forma de pensar. La familia es esencial en el proceso de transmisión de normas, conocimientos y valores, y algunos autores (Jaime Castillo, 2000) han señalado en algunos estudios como las normas políticas fundamentales son transmitidas de padres a hijos durante la infancia temprana, siendo un hecho constatado el decisivo papel que juega la familia en la transferencia de las lealtades ideológicas.
Medios de comunicación y presiones de las grandes empresas
La manipulación no es algo exclusivo de la educación, ya sea de ámbito institucional o familiar. Entre los días 2 y 15 de diciembre de 2019, se celebró en Madrid la 25 Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP25). El cambio climático es uno de los mayores desafíos a los que se enfrenta la sociedad a nivel planetario en el presente siglo, y según prestigiosos científicos está provocado en gran parte por las emisiones de gases de efecto invernadero de las grandes multinacionales.
Pues resulta sorprendente que, durante la conferencia, la empresa dedicada al sector de la energía ENDESA comprara las portadas de los principales periódicos españoles, erigiéndose como el patrocinador oficial de la cumbre del clima. Esta empresa fue la más contaminante del país en 2018 según el informe anual del Observatorio de la Sostenibilidad, generando un 23% de las emisiones industriales y el 9% de las totales (Observatorio de la Sostenibilidad, 2019).
Este caso es un ejemplo claro de las presiones que realizan las grandes empresas para mejorar su imagen de cara a los ciudadanos. Siendo patrocinadores oficiales del evento pueden hacer creer que son una empresa comprometida con el medioambiente, cuando realmente son la más contaminante del país.
Las series de televisión como elemento normalizador de la precariedad
Por último, podríamos tratar sobre una situación surgida a raíz de la dura crisis económica que estalló en 2007 y que poco a poco se va normalizando: el fenómeno de los pisos compartidos. A priori el compartir piso nos podría parecer lo más normal, es algo que siempre ha hecho la gente joven y los estudiantes universitarios. El problema reside en eso, antes compartir piso era algo propio de los estudiantes que copaban la mayor parte de este nicho del mercado de alquiler de viviendas, pero ahora ya no es así. Con los datos extraídos del informe de un portal inmobiliario (Pisos.com, 2018), podemos ver como la demanda de pisos compartidos según la edad se está diversificando y ha dejado de ser algo propio y exclusivo de los jóvenes.
Además, en otro informe (Fotocasa, 2019) también se advierte que la edad media de los españoles que buscan compartir piso o que ya lo hacen, ha aumentado de 29 a 34 años (5 años de diferencia) en el periodo 2018-2019.
¿Y por qué hablamos de esto? Porque eso de ver a treintañeros o personas incluso con mayor edad es algo que se ha ido normalizando de forma progresiva. Y un elemento que ha ayudado a esto han sido algunas series de televisión que se encuadran en el género de la comedia de situación. Si queremos destacar a la más famosa de todas ellas sin duda tendríamos que mencionar la serie Friends.
Friends es una famosa serie de televisión estadounidense emitida desde 1994 hasta 2004, considerada por algunos críticos como la mejor comedia de situación de la historia de la televisión y en la que se puede destacar la actuación de Jennifer Aniston o Matt Leblanc que posteriormente darían el salto a las producciones para la gran pantalla de Hollywood. El argumento de la serie es simple, un grupo de jóvenes cercano a los 30 años comparten piso en el Nueva York de mediados de los 90 y principio de la década del 2000 y viven multitud de situaciones agradables que buscan la risa del espectador.
Esta serie tuvo un gran impacto, de hecho, hoy sigue siendo emitida en algunas cadenas 15 años después de su fin. Ésta, junto con otras producciones parecidas, en su mayoría de origen norteamericano, ha ayudado a normalizar la situación antes descrita, haciéndolo percibir como algo simpático y divertido. Podemos comprobar como incluso al compartir piso, se le ha renombrado (Brualla, 2018) con un término anglosajón para hacerlo más vistoso y aceptable: coliving.
Conclusiones
Después de todo podríamos concluir lo siguiente:
- Sobre lo comentado en el plano de la educación, lo que advertían los teóricos del conflicto sobre la reproducción del sistema y la sociedad a través de la educación es algo que entra dentro de la lógica y de la legitimidad del propio sistema. Si tuviera que achacarle algún fallo a su teoría, sería sobre su crítica acerca del mantenimiento de las clases sociales gracias al sistema de enseñanza. Precisamente, gracias al sistema de enseñanza público construido con el Estado del Bienestar, durante décadas se ha sucedido una movilidad social ascendente entre generaciones. También es cierto que ese ascensor social parece haberse detenido y existen serias dudas de que los jóvenes de la actualidad vayan a tener un futuro laboral con mejores condiciones que sus progenitores.
- Hemos podido comprobar cómo los medios de comunicación en ocasiones no cumplen la función de defender los intereses de las mayorías, plegándose ante las presiones del poder, en este caso empresarial. El ejemplo era más que claro, a través de la compra de portadas durante la COP25, la multinacional Endesa trata de hacer creer que son una empresa limpia y que actúan contra el cambio climático.
- Finalmente, hemos visto como a través de las series de televisión se normaliza el hecho de la precariedad habitacional, algo que hace décadas hubiera supuesto enormes protestas y hoy cada vez parece más aceptado, recibiendo pocas soluciones por parte de los gobernantes.









¡Buenas ficciones para todos!
¿Qué se diría de alguien que ejecuta la fuerza bruta, el engaño y la corrupción para gobernar un jardín de infantes?
¿Qué códigos comunicativos se preseervan en ese tipo de molde?
De una aberrante separación sobreviene la inercia de una lógica unión de lo inocente y lo perverso, lo femenino y masculino, configurándose así una quimera que posee un particular lenguaje.
«En la oscuridad, cualquier luz es suficiente, sin embargo una polilla puede dirigirse hacia una equivocada»
Los adultos se acostumbran, pero qué escucharían de sus niños.
¿Dónde empieza y en dónde termina el jardín de infantes en realidad?
Otros preguntarán, cuándo…
La estupidez, no sólo puede ser distinguida, andar bien vestida y ser ilustrada, también puede viajar en carreta o a la velocidad de la luz, o estár en más de un sitio al mismo tiempo.
La estupidez cuántica no escapa a la relatividad en dónde se convierte en infinita, porque allí fue engendrada. Y fue el cómico, Albert Einstein, el que descubrió que su engaño se desvanece cuando su masa es cero.
El producto y resultado de una fábrica, es lo que es, no puede ser algo más del propósito para lo que fue programado. Y en ella trabaja mucha gente que la confunde con la Vida, cuando es simple teatro. Lucro en el defecto y la resiliencia en la virtud, se hermanan y se llama normalidad en la cadena de montaje.
El resultado del adiestramiento con premios y castigos es convertir al premio en no ser castigado. Consecuentemente, ninguna persona es ajena a los efectos de la descomunicación. Aunque se adapte y compense el defecto y se terciarice la responsabilidad, la realidad terminará tocando a su puerta dejando en evidencia el principio de armonía. Las señales son inequívocas, las virtudes y defectos nunca mienten, y el dolor y sufrimiento siempre tienen razón.
¿Quién escribe el guión?
Unos miran hacia la pantalla de cine y dicen, ¡es sólo ficción! y cuando le dan la espalda hablan de realidad.
Éste dilema se soluciona dándose cuenta quién queda de un lado, y quién del otro.
Pero…
¿Quién es el intermediario, ese extraño relator que cuenta lo que sucedió y sucederá, y lo que nunca ocurrirá oculto en su silencio?
Es una encrucijada interesante, pero si nos adentramos al inframundo griego del defecto, nos remitirá al cercano mito de Jesús en su crucifixión, el ritual del sacrificio de la verdad, la vida, el amor y la justicia que justifica al verdugo, al que se le transfiere ilusoriamente una responsabilidad que regresa mas temprano que tarde a cobrar la cuenta, y el que se posiciona como agente evolutivo o azote divino autorizado. Y por el otro lado nos encontramos con su resurrección en virtud, Cristo, una refrescante consciencia renacida lógicamente en el mismo cuerpo, que observa y comprende el fenómeno de la cruz y ficción. La frustración del iniciado ante la creída e inalcanzable perfección es la que se rinde ante el mas fuerte, la seductora muerte, y con ello adorar al intermediario, el que tiene el poder de matar y de su amenaza. Nadie luchó, lucha ni luchará por su vida mientras no muera la apariencia, como bien dice el manual.
Sin embargo, ésta historia comienza una ficción antes, con la de un paraíso perdido llamado Dios, luego Estado, y ahora «I.A.», con la promesa de regreso hacia la tierra prometida.
«Cuando la esperanza es lo último que queda, ya no hay miedo a esperar o esperar la amenaza, y se la devuelve al baúl de los recuerdos para cuando se la necesite en primer lugar»
«Un mito conserva una condición existencial que puede ser una cárcel en la relatividad del defecto o bien un ejercicio para la virtud. Por eso la vida es cuento y la palabra ficción, y nos encantan sean bellos o de horror, pero mucho más vivirlos y compartirlos»
La mecánica es la misma durante el tránsito de la ausencia hacia la presencia.
Los sueños de ausencia, claman por los de presencia, necesitando a los que lleven a su destino. Y en el puente aparece el intermediario que bien cobra o paga según se requiera, es el genio de la lámpara que vende infinitos e insoportables futuros, que embargan presentes para enterrar pasados, y así alimentar el bucle de un autónomo circuito.
Los puentes del defecto nunca unen nada porque su objetivo es aislar en la medida y convertirla en la única realidad, expulsando lo que sobra hacia el misterio.
Un puente se construye de una sola manera, ¡bien!
El principio creativo no se hace esperar, y requiere un mínimo de dos.
La luz y los ojos tienen sentido siendo uno, la vista, y su fruto en lo observado, por lo tanto, los ojos de vida ven vida, y los de muerte lo suyo.
El (1;1); (1;0); (0;1) y (0;0), recrean el presente en el equilibrio de los polos, pasado en el retorno a la esencia, futuro en el avance trascendente y silencio del todo en la nada. No hay contradicción, sin embargo se simula una cuando existe conflicto entre los polos. Cuánto más pequeño el mundo resultante, más intenso y efectivo el infierno, estado temporal en dónde igualmente se aplicarán los mismos principios vitales y su magna pero condicionada abundancia.
En la dualidad del defecto, se encuentra la mafia de los autoelegidos en el lado bueno cedido, mientras del otro los auto expulsados, los esclavos.
El Ángel, Rey y Soberano, es el que custodia el reino con su espada de Fuego, de hierro y antivirus.
Mapa amo; territorio esclavo. La interferencia es a su intervención, la simulación a su simulacro.
El arquetipo «amo y esclavo» son extremos de una misma vara o cuerda disonante. Ficciones fantásticas, legales y técnicas conforman la frontera y manto de impunidad, un can Cerbero que muchos llaman verdad, acuñados con libros sagrados, Constituciones y softwares. Todo es perfecto hasta que no. El amo parasita el sistema aprovechándose del proceso y apropiándose de los resultados de la virtud y el defecto de los que gobierna. Pero es un esclavo mas al estar obligado a sostener la consciencia ideal y relativa en dónde brillan en la mediocridad, en su intento de llenar el vacío con lo superfluo. Por eso suplen su carencia con la fuerza bruta, el engaño y corrupción, que muchos creen y llaman inteligencia.
A las tonterías, por ser tontas, no se les presta atención, sólo cuando empiezan a dar comezón, y luego al hacer daño es cuando se les llama problema, y sin falta, aparece un veloz carro de bomberos que siempre llega tarde, cuando ya se ha realizado la cosecha y cumplida la misión.
Ningún iniciado, cliente, paciente, consumidor o creyente elige al presidente, Papa o rey, tampoco al director, juez, gerente, pastor ni general, y menos al dueño de la tierra, del dinero o de la empresa en donde se trabaja, pero es más entretenido pensar que si, jugando en un carrusel movilizado por una montaña rusa de sensaciones. Un circo.
El contrato es entre el uno y los ceros detrás de él. Unos saben, deciden y mandan, y otros ignoran, obedecen y se adaptan, y a cada parte le corresponde lo suyo y su administración.
«Roma, el mal mayor y menor beben de una misma fuente, en cambio Amor, sólo hay uno»
El amor es ciego y siempre jura eternidad en el matrimonio con la apariencia, sin embargo en la separación se quedará con lo amado. Por eso el cornudo es el último en enterarse pero el primero en saberlo.
Más allá de la locura, sea una democrática, militar, teocrática, monárquica, tecnocrática o un pentágono de ellas, siempre prevalece lo verdadero. La gente seguirá protegiendo lo amado, construido y festejado, cada vez más, sin sus cadenas.
A pesar de todo ésto, no hay que ser tan duros ni egoístas, porque el engaño, la mentira y la apariencia, tienen sentimientos, aunque también sus días contados.
La muerte de la apariencia es inevitable, y sucede en su transparencia dejando a todos desnudos.
Nadie puede esconderse ni esconder nada, y nada escapa a la mecánica con la que se programa el truco.
Sin embargo desde niños nos encanta jugar a las escondidas, ser encontrados y encontrar, recreando puertas y llaves en la ilusión.
Es lógico e inevitable inclinarse hacia la belleza, las estructuras perfectas armonizan por sí solas cuando sintonizan con otra en la que resuenan, especialmente en hechos más que palabras. Mientras la estructura ordenada de un sistema artificial que la simula, nunca es garantía de nada, si el que le da vida no la supera.
«La mano guía al martillo y no el martillo a la mano. Pero si se quiere clavar un clavo con un revólver, hay que tener mucho cuidado, ya que el arma no ve amigos o enemigos, por eso, a las armas las carga el diablo»
Si alguien descuidado se adentra en el cuento ajeno, no irá a dónde quiera, sino a dónde está predefinido ir. Y aunque esté confiado en lo que crée, sabe y obedece, es el programador el que los deja sin efecto para instalar una nueva regla. Una vez programado el Alfa y el Omega, las variantes son anecdóticas y suman las estadísticas. El amo creerá ser amo del tiempo, y el esclavo, estar en alguna parte de la secuencia.
En tal caso, el cuento sólo será contado cuando lo haga suyo y le haya dado un fin, porque la verdad es de todos y no tiene dueño. Y aunque el cuento sea tan sólo un sueño, cuando despierte, podrá sentir que realmente ha amado.
La carne al final de cuentas, concilia las posibilidades más extremas y aberrantes con la fragmentación en el olvido y la reproducción del recuerdo.
«Lo que pasa en Las Vegas, queda en Las Vegas»
La apariencia al Arte, el engaño a los sentidos, la autoridad a la íntima consciencia, mientras la idiotez a su correspondiente museo, entonces cumpliremos con el gran deseo del idiota emperador, el de quedar inmortalizado, siendo soberano en su incapacidad de amar.
…y así nos despedimos de la estupidez, esclavitud y la tiranía, aunque muchos dirán hasta luego.
FIN