La pérfida Maricarmen

0

Karina Castelao

Hay en “Django desencadenado” un conocido personaje interpretado por Samuel L. Jackson, Stephen, que representa al esclavo más papista que el papa, y un meme de estos días donde el amo le pregunta:«¿quieres que haya precios asequibles para todos? — no, quiero que la vieja también se joda».

Hay mucha gente, demasiada, que no quiere solucionar el problema de la vivienda, solo quiere que “la vieja también se joda”. Gente llamando a Maricarmen, sinvergüenza, aprovechada, mala persona, mandándola a la mierda, que a ver si se muere pronto…. está pasando, sí.

Hablemos de Maricarmen.

Maricarmen se fue a vivir a Madrid, a la zona del Retiro, en el año 56 con sus padres. Ella tenía 17 años, ellos no lo sé. Tenía un hermano menor.

Su padre tenía una lechería y en la zona había muchas casas con huerta y animales, gallinas, cerdos y vacas. Eso era Madrid en aquella época. Así que le pareció el sitio adecuado para instalarse. Pero murió tan solo cuatro años después de abrir el negocio.

Desconozco qué hizo la madre, si continuó con la lechería o qué, pero el caso es que Maricarmen, que seguía en casa, había estudiado secretariado (en aquella época ser auxiliar administrativo se llamaba así) y empezó a trabajar en una farmacéutica.

Su madre, ya viuda, subrogó el contrato de alquiler y los años fueron pasando.

Pero en 1994 la ley cambió y las llamadas rentas antiguas dejaron de poder ser subrogadas a los hijos más allá de dos años.

La madre de Maricarmen vivió hasta el año 2005. Mientras tanto, Maricarmen, tras 49 años de vida laboral, se jubiló y se quedó en casa cuidando de su madre.

Maricarmen tenía sobre 67 años cuando su madre falleció, ya no trabajaba ni podía trabajar y cobraba una pensión, supongo que íntegra, de poco más de 1.000€.

La posibilidad de comprar el piso no cabía en sus planes. Ningún banco le iba a conceder una hipoteca a una mujer de su edad y ella no la hubiera podido pagar con su pensión en una época donde los préstamos hipotecarios rondaban ya el 5% de interés.

Además, tal opción tampoco se dio. El casero decidió continuar con las condiciones del contrato de alquiler tal cual durante 13 años más, hasta que en 2018 vendió el piso que era el hogar de Maricarmen a una empresa inmobiliaria, Urbagestión.

Urbagestión no resolvió el contrato para expulsar a Maricarmen como cabría esperar y siguió cobrándole hasta 2020, cuando cayó del guindo y se dio cuenta del beneficio de oportunidad que estaba perdiendo. Así que comenzó los trámites para expulsarla de la casa donde había estado viviendo más de 60 años.

Pero resulta que no era cierto que pudiera echarla tan fácilmente porque, el hecho de haber estado conforme en mantenerla dos años más como inquilina cobrándole puntualmente el alquiler, a Maricarmen le generaba derechos según la doctrina de actos propios. Por tanto, en un primer juício, Maricarmen ganó y el juez dictó que se podía quedar en su casa.

Urbagestión no se quedó ahí, ya era una cuestión de orgullo que una vieja discapacitada con una pensión de mierda les ganara. Así que recurrió y, esta vez, la Audiencia de Madrid, les dio la razón. Porque el que tiene plata, jode y mata, y Maricarmen tenía la razón pero no el dinero para defenderla.

Así que Urbagestión ya se tomó el desahucio de Maricarmen como una cuestión personal, y el día 23 de septiembre la echó a la calle sin mirar atrás.

A Maricarmen la insultan por haber defendido sus derechos, por no dejarse aplastar, por querer vivir en su hogar, por ser mayor y no resignarse, por recibir apoyo y por representar el orgullo y la dignidad. Es un símbolo del enfrentamiento de las personas al capital, a la crueldad del mercado. Y por eso se la ataca.

Maricarmen nunca ha sido el enemigo, el rival. El enemigo es otro, el codicioso que echa a la calle a un inquilino que cumple con sus obligaciones para así ganar más. Maricarmen siempre ha tenido, no solo la razón, sino el derecho de su lado, pero Urbagestión ha tenido más dinero para abogados.

Y la gente, demasiada mezquindad y envidia.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.