Nacho Escursell
En mi sana costumbre de dar palos a la escuela austríaca de economía, voy a abordar uno de sus mitos (si, mito, recalco) fundacionales. Adam Smith contaba una fábula que es más o menos así: “Primero hubo un herrero, que quería pan, pero el panadero no quería herraduras, así que el herrero conseguía manzanas a cambio de herraduras y luego el panadero que quería manzanas le daba pan. Así que inventaron el dinero para hacerse la vida más fácil.”
¿Qué hizo la escuela austríaca de economía? Montar un marco teórico con esa fábula, afirmando que el dinero lo creaba el mercado de manera espontánea, sobre algo que tuvo valor de uso previo, como la plata… y colorín colorado, esta fábula se ha acabado.
PERO NOOOOOO
No hay evidencia antropológica o histórica de que el dinero surgiese así.
¿Qué ocurría en la realidad de esa fábula? El panadero le apuntaba la deuda al herrero y se la cobraría cuando tocase. Antes que el dinero, aparecieron las deudas, el crédito y la contabilidad.
El primer registro histórico lo tenemos en la antigua Mesopotamia, los templos llevaban un registro contable en placas de barro (que era abundante, el papel era carísimo), y se inventaron una unidad de cuenta (los siclos) para hacerse la vida más fácil, era un equivalente a cierta cantidad de cebada y plata, nadie veía la plata que estaba en cofres en manos del monarca, pero todos veían el grano y los apuntes contables. Entre otras cosas porque los templos (que tenían una función más burocrática que religiosa) eran el almacén del grano, los impuestos eran para mantenerlo funcionando, nadie quería que su grano se echase a perder, y apuntaban:
“Fulano debe tantos siclos al templo.”
“Le debemos a Mengano tantos siclos.”
Y como el templo tenía medios para cobrar deudas y que se respetasen los acuerdos (se imponía si hacía falta), el sistema funcionaba. La necesidad era de llevar un registro de cuentas (contabilidad), más que facilitar los intercambios.
¿Cuándo aparece el dinero de acuerdo con la historia? Con las guerras, por el siglo VI (AC, hay que irse muy atrás). El rey de turno acuñaba unas monedas con su cara y les pagaba a los soldados con esa moneda, la idea no era traer una carretilla de grano para cada uno, eso es inviable. Y tras la conquista, el rey con su corte se plantaba delante de los campesinos conquistados y decía:
“Ahora me van a pagar los tributos con esa moneda que tiene mi careto hermoso, el que no lo haga, le doy de patadas y lo mato en la plaza (no necesariamente en ese orden).”
Aquí hay un elemento clave, el dinero se impone por la fuerza. Y lógico, tu vida está en riesgo, le vendes grano, fruta y lo que haga falta a los soldados para conseguir esas monedas y pagar los tributos. Y así el Rey montaba un mercado de la nada.
Hoy en día, si no pagas impuestos el Estado tiene medios para cobrarlo y con intereses y te amargan la vida, fijo. Así que todos aceptan ese dinero, porque el Estado (o entidad equivalente) lo hace valer por su monopolio de la violencia… después de todo, ese dinero es una unidad de cuenta y el cobro de deudas es la base, así de simple.
Recordemos, si hay un mercado funcional, es porque hay una entidad fuerte que puede hacer valer el cobro de deudas y hacer respetar las reglas o no hay mercado. Sino la contabilidad es papel mojado. A esta conclusión llegaron Karl Polanyi (de izquierdas) y Brian Caplan (libertario), primero hay un Estado, luego surge el mercado.
Otro caso histórico interesante es el de la dinastía Song en China que usaban dinero fiduciario, y el nieto de Gengis Khan (Kublai Khan) lo llevó al extremo, se tiene la idea que los mongoles eran unos bárbaros… LOS COJONES, eran los más listos de la clase.
El gran Khan decía “todo el oro es mío” y lo quitaban a todo kiski, por las buenas, o te daban de patadas y te mataban (no necesariamente en ese orden) para conseguirlo. El oro solo valía para comerciar fuera de las fronteras del imperio. Básicamente cuando entrabas al imperio, te daban un fajo de billetes a cambio de tu oro (recuerda que pasa si no lo das) y hala… ¡a gastar campeón! Dentro del territorio mongol (que era grande como día sin pan) solo valían los billetes del Khan. Y si te pillaban comerciando con oro… ufff… vamos a decir que los tipos eran creativos en el uso de la violencia.
Este dinero fiduciario, valía para pagar a los soldados en una invasión (que las hacían todo el rato), hacer carreteras, puentes, mercados, etc. Primero se gastaba y luego se recaudaba. Básicamente, esto invalida una de las premisas de la escuela austríaca, nunca fue “voluntad del mercado.”

Incluso Enrique I de Inglaterra ante la escasez de oro, se inventó un tipo de dinero que hacían cortando y puliendo varas de avellano, el rey se quedaba una mitad llamada foil y el ciudadano con la otra llamada stock.
Hagamos un pequeño aparte: En Mali no le daban tanto valor al oro, la riqueza era la sal, el oro sobraba y la sal era de primera necesidad, ¿tenías 30 kilos de sal en un cofre? Pues estabas forrado. Los bereberes que controlaban la ruta de comercio intercambiaban sal por oro a peso, de ahí salía la inmensa riqueza de los bereberes que controlaban el Magreb y el Sahel.
Pero volvamos a lo nuestro… el sistema de varas de avellano se introdujo alrededor del año 1100 y estuvo vigente hasta 1826. Sobrevivió incluso a la creación del mismísimo Banco de Inglaterra en 1694. Durante siglos, la principal potencia económica del mundo se financió con palos de madera. El dinero no tiene valor de uso previo, sáquense esa idea de la cabeza, vale porque alguien puede imponerlo, por la fuerza. 7 siglos con palos “el musical” … prometo hablar de esto pronto.
Cuando los soldados, los constructores, etc, están parados y pones ese dinero para activarlos, no hay drama. Pero ojo, hacer dinero tiene límites, el problema salta cuando dedicas ese dinero a pagar seda de calidad, vino del bueno… sectores que no están ociosos, ahí generas la inflación con la creación de dinero, no antes.
Y a todo esto. ¿Dónde hay registros de trueque en la antigüedad? Bueno… el trueque solo se veía cuando personas de diferentes sociedades y grupos se ponían a comerciar. Era la forma de negociar con “forasteros”, o directamente, “enemigos.”
Dentro de la misma sociedad, no había trueque, salvo colapso. El caso más reciente ampliamente documentado fue con el colapso del imperio romano de occidente, al no haber autoridad, hubo trueque para salir del paso, sin una autoridad que imponga reglas y un sistema, todo eso no funcionaba, aun así, el dinero romano, siguió circulando un largo tiempo. La desaparición del imperio no trajo la libertad, dio pie al feudalismo, al vasallaje y la servidumbre, con economías locales débiles y un escaso comercio, es lo que tiene cuando desaparece la entidad estatal.
Por cerrar la idea, el dinero nació por la necesidad de apuntes contables, llevando un registro de deudas. El resto es cuento, nunca mejor dicho.
Una versión de este artículo se publicó originalemente en https://x.com/HAcontecido









«…el papel era carísmo», perdón?? El papel no existía en Mesopotamia, o te refieres al papiro (que es egipcio, no recuerdo que se encontrasen papiros en toda Mesopotamia en esas épocas tempranas) por otro lado, aunque no sé qué enseñan en las facultades de economía donde debiera estar clarinete cómo surgió el dinero, te diré que en las de Historia siempre se ha sabido -desde que se han podido leer las tablillas sumerias- que los templos operaban como centros de acumulación de bienes y de crédito, en cualquier caso, las monedas aparecen como forma de facilitar intercambios y no siempre tuvieron una forma circular y de pequeño formato, se pueden considerar objetos monetables desde conchas hasta cacao, etc. Y ya en época Neolítica por ejemplo, el uso de la variscita que circulaba por Europa (extraída en las minas de Gabá) se puede considerar como moneda de cambio de productos, por poner un ejemplo conocido en la Península Ibérica, no recuerdo si en el Paleolítico Superior hay algo similar, pero vamos, podría ser.