Manifiesto de la plataforma La lucha está en la calle
Este Primero de Mayo, la clase trabajadora vuelve a las calles en un contexto marcado por el agravamiento de todas las contradicciones del sistema capitalista. Lejos de ofrecer soluciones, el capitalismo profundiza la precariedad, empobrece a la mayoría social y somete a los pueblos a la guerra, la explotación y la incertidumbre.
La precariedad se ha convertido en norma. Contratos temporales, jornadas parciales impuestas, salarios insuficientes y condiciones laborales cada vez más degradadas dibujan un panorama en el que trabajar ya no garantiza una vida digna. La pérdida de poder adquisitivo golpea con fuerza a millones de familias obreras, mientras los precios de bienes básicos, la energía y los alimentos no dejan de subir.
A esta realidad se suma una lacra intolerable: las muertes en el trabajo. Cada accidente laboral mortal es consecuencia directa de un sistema que antepone el beneficio empresarial a la vida de las personas trabajadoras. No son accidentes, son asesinatos laborales fruto de la explotación y la falta de medidas reales de seguridad.
El acceso a la vivienda se ha convertido en otro de los grandes problemas de nuestra clase. La especulación, los fondos buitre y la mercantilización de un derecho básico expulsan a miles de personas de sus hogares o las condenan a destinar la mayor parte de su salario a un alquiler abusivo. La vivienda no es un negocio: es un derecho que debe ser garantizado.
La desigualdad entre hombres y mujeres de la clase trabajadora sigue siendo una realidad. La brecha salarial, la mayor precariedad, la parcialidad forzada y la sobrecarga de cuidados recaen especialmente sobre las mujeres trabajadoras. Esta situación no es casual, sino funcional al sistema, que se sostiene también sobre esta doble explotación. La lucha por la igualdad real es parte inseparable de la lucha de la clase trabajadora.
El deterioro de los servicios públicos es otra cara de esta ofensiva. Sanidad, educación, transporte y otros servicios esenciales son debilitados deliberadamente para abrir nuevos espacios de negocio al capital privado. Defender lo público es defender las condiciones de vida de la clase trabajadora.
Mientras tanto, el imperialismo arrastra a los pueblos a conflictos bélicos que solo benefician a las grandes potencias y a los monopolios. Las guerras no son inevitables: son la expresión más violenta de la lucha por el reparto de mercados, recursos y esferas de influencia. Son los trabajadores y trabajadoras quienes pagan las consecuencias con sus vidas y su futuro.
Al mismo tiempo, asistimos a un preocupante auge de fuerzas reaccionarias que, lejos de cuestionar el sistema, lo refuerzan mediante el odio, la división y el recorte de derechos. Estas fuerzas actúan como punta de lanza del capital en momentos de crisis, desviando el descontento social hacia chivos expiatorios y alejándolo de sus verdaderos responsables.
La represión contra el movimiento obrero y sindical se intensifica. Se persigue, sanciona y criminaliza a quienes se organizan y luchan por sus derechos. Pero la historia demuestra que cada derecho conquistado ha sido fruto de la organización y la lucha colectiva.Ningún gobierno ha mejorado nuestras condiciones sin la presión de la lucha organizada en sindicatos y organizaciones de clase.
Frente a esta realidad, la clase trabajadora no puede permanecer pasiva. Es necesario reforzar la organización en los centros de trabajo, en los barrios y en todos los espacios de vida. Solo mediante la unidad, la conciencia de clase y la lucha organizada será posible hacer frente a este sistema y avanzar hacia una sociedad donde la vida esté por encima del beneficio.
Este Primero de Mayo no es solo una jornada de reivindicación, sino también de compromiso. Compromiso con la lucha, con la solidaridad de clase y con la construcción de una alternativa al capitalismo y al imperialismo.
Porque frente a su crisis, nuestra respuesta es organización. Porque frente a su explotación, nuestra respuesta es lucha. Porque el futuro pertenece a la clase trabajadora.
¡Viva el Primero de Mayo!¡Viva la lucha de la clase obrera!








