Se expone la necesidad actual de estudiar la epistemología dialéctico-crítica que emplea el marxismo leninismo. A continuación presentamos los fundamentos de las categorías propuestas por Marx y Lenin en sus análisis para el estudio de la compleja totalidad que soporta el mundo contemporáneo bajo el dominio del modo de producción capitalista
“Lo concreto es lo concreto porque es la síntesis de múltiples determinaciones, es decir, unidad de lo diverso”
Karl Marx. Contribución a la crítica de la economía política
El objetivo del ensayo es identificar en la Dialéctica un enfoque para observar los resultados que la misma obtiene en las formas de comprensión del concepto del conocimiento en Marx y Lenin opuesto a los paradigmas neoliberales dominantes.
Episteme y Doxa
El término“Episteme”procede del griego ἐπιστήμη, es conocimiento en tanto «conocimiento justificado como verdad», se traduce al castellano como conocimiento científico que se diferencia del término “Doxa” que se refiere a la creencia común o mera opinión.
Entre los materialistas presocráticos griegos como Heráclito, la episteme no era un conocimiento abstracto de Ideas como consideraba Platón, sino un saber práctico y encarnado (embodied knowledge), el procedimiento por cual el desempeño del cuerpo humano que supo evolucionar para actuar en una situación dada (por ejemplo, cómo hacer fuego en los orígenes de los homínidos o bien saber manejar un ordenador en la actualidad), es el “epistatai” ( ἐπιστάται), la supervisión arraigada de la naturaleza y el devenir.
La locución nominal “saber hacer” como parte del conocimiento procedimental, o como saber realizar eficazmente los pasos de una tarea o habilidad, hace referencia al saber práctico que se obtiene al convertirse una persona en el objeto de la acción. Un conocer haciendo (savoir faire) sobre el movimiento constante del mundo material circundante distinto del saber teórico de los idealistas, centrándose en la comprensión del “logos” (razón universal) en movimiento y la habilidad para la supervivencia, una visión que revaloriza la experiencia sobre la mera teoría abstracta, así lo supo valorar Engels en su escrito: “El papel del trabajo en la transformación del mono en el hombre” (1876) enfocado en el «hombre concreto» que se produce a sí mismo a través del trabajo y las relaciones sociales e incide decisivamente en evolución de la especie humana.
El marxismo leninismo se fundamenta en una epistemología dialéctico-crítica que ve al conocimiento como un proceso de abstracción para ir de lo sensible a lo conceptual, criticando el positivismo y el empirismo simple. Busca entender la realidad social desde la lucha de clases y el conflicto social construyendo categorías (episteme) que desvelen las relaciones materiales y la explotación capitalista, y diferenciándose de la especulación filosófica abstracta, proponiendo una ciencia social unificada con fines prácticos y revolucionarios.
Se caracteriza por ir de lo abstracto a lo concreto, ve el conocimiento como un proceso de construcción social, y analiza las contradicciones entre lo real y lo posible para cuestionar el orden social existente. Es el enfoque del conocimiento que integra la dialéctica (movimiento y contradicción) con la crítica social, buscando no solo entender la realidad sino también la transformación de los medios de producción.
Lenin señaló en los “Cuadernos filosóficos” que, si bien «Marx no nos dejó una “Lógica” (con mayúscula), dejó en cambio la lógica de El Capital […]. En El Capital, Marx aplicó a una sola ciencia la lógica, la dialéctica y la teoría del conocimiento del materialismo [no hacen falta 3 palabras: es una y la misma cosa], que tomó todo lo que había de valioso en Hegel y lo desarrolló.»
-Materialismo histórico
La epistemología tiene como centro el objeto concreto de la investigación o búsqueda que aporta al investigador la perspectiva a partir de la cual puede reflexionar sobre el objeto, sobre su conocimiento, sobre los resultados de ese conocimiento, las vías para obtenerlo, la lógica del mismo, su valor y su alcance, es decir los criterios en los cuales basarse. Entendida como expresión del conocimiento exacto y como el conjunto de conocimientos que condicionan las formas de entender e interpretar el mundo a lo largo de los procesos históricos.
Marx para el desarrollo del conocimiento desarrolla ideas metodológicas sobre el tránsito de lo concreto sensible (la realidad tal cual la percibimos) a lo abstracto (hacia abstracciones cada vez más puras (conceptos universales como el capital o la sociedad), y de lo abstracto a lo concreto pensado, para luego reemprender el retorno desde esas abstracciones y reconstruir la realidad concreta de manera científica, no sólo observada sino comprendida en sus leyes internas y relaciones sociales, pasando por lo abstracto para volver a lo concreto enriquecido.
1. Punto de partida: Lo Concreto Representado (el Objeto)
Comienza con la experiencia sensible de un objeto o fenómeno concreto (por ejemplo, la economía, el valor de cambio).
Este es el punto de partida empírico, pero aún no científico.
2. Análisis, el viaje hacia la abstracción
Se descompone lo concreto en sus elementos más simples a través del análisis. Se llega a conceptos abstractos cada vez más generales (ej. la forma del valor, el trabajo abstracto). Este es el movimiento de lo particular a lo universal, despojando al objeto de sus determinaciones superficiales.
3. Lo abstracto-universal. El punto culminante
Las Determinaciones más simples. Se alcanzan las categorías más fundamentales y abstractas (por ejemplo, la mercancía, el capital, la ley del valor). Aquí reside la esencia teórica del fenómeno, su estructura racional.
4. Síntesis: el Viaje de Retorno
De la abstracción a lo concreto pensado. Desde esas abstracciones simples, se reconstruye el objeto de manera mental. Se vuelve a lo concreto (la población, la sociedad) pero ahora no como mero dato empírico, sino como un todo complejo y estructurado, comprendido en su desarrollo y leyes internas.Este «retorno» es la síntesis dialéctica: no es volver a la misma superficie, sino a una comprensión más profunda y científica de la realidad concreta.
Describiendo el método en sus diferentes fases, Marx señala:
«De lo concreto representado llegaría a abstracciones cada vez más sutiles hasta alcanzar las determinaciones más simples. Llegado a este punto, habría que reemprender el viaje de retorno […], pero esta vez no tendría una representación caótica de un conjunto sino una rica totalidad con múltiples determinaciones y relaciones. El primer camino es el que siguió históricamente la economía política naciente. Los economistas del siglo XVII, por ejemplo, comienzan siempre por el todo viviente […]; pero terminan siempre por descubrir, mediante el análisis, un cierto número de relaciones generales abstractas determinantes […]. Una vez que esos momentos singulares fueron más o menos fijados y abstraídos, comenzaron los sistemas económicos que se elevaron desde lo simple […]. Este último es, manifiestamente, el método científico correcto»
-Praxis y Transformación
La praxis significa la acción reflexiva en Aristóteles, pero Marx la vinculó íntimamente a la transformación material. El conocimiento verdadero está ligado a la acción; el objetivo no es solo entender el mundo, sino transformarlo (11ª Tesis sobre Feuerbach) superando el modo de producción capitalista. Para Marx, la praxis es la actividad humana fundamental que unifica la teoría y la práctica, un proceso dialéctico donde los seres humanos transforman la realidad material (a través del trabajo) y, al hacerlo, se transforman a sí mismos y crean su propia historia, siendo la acción consciente y la lucha de clases las expresiones clave de esta actividad revolucionaria para cambiar el mundo.
Sus características son:
• El nexo Teoría-Práctica: La teoría sin práctica es incompleta y falsa; la verdad reside en su realización práctica. La práctica sin teoría es ciega.
• El Trabajo como praxis: El trabajo consciente es la manifestación central de la praxis, a través del cual se produce la civilización y se genera la historia.
• Transformación Humana: Es lo que define al ser humano: no solo conoce, sino que modifica activamente el mundo natural y social (ciudades, tecnología) y, en ese proceso, se humaniza y crea nuevas realidades históricas.
• El carácter revolucionario: La praxis se materializa en la lucha de clases y la acción política (la praxis revolucionaria) para superar la opresión y transformar el sistemua capitalista, aplicando el conocimiento para cambiar las condiciones materiales.
• El fundamento antropológico: La capacidad de hacer praxis es lo que distingue fundamentalmente a la especie humana en el reino animal que le permite un desarrollo consciente y creador constante, creando un nuevo nicho ecológico: la cultura.
–Materialismo dialéctico
Es el enfoque del conocimiento que integra la dialéctica (movimiento y contradicción) con la crítica social, buscando no solo entender la realidad, sino también la transformación de los medios de producción. Por ello supone una ruptura a la horade pensar la sociedad que quiebra la visión de la clase burguesa y revela las leyes del modo de producción capitalista para superarlo.
En Marx se destaca
• El contenido relacional de sus proposiciones, que se asumen como conceptos abiertos.
• El empleo de la abstracción para crear categorías (como «valor», «mercancía», «clase») que desvelan las leyes subyacentes del capitalismo, más allá de las apariencias superficiales
• La realidad es concreta en tanto es siempre síntesis de
múltiples determinaciones, unidad de lo diverso.
• Lo concreto (y complejo) aparece en el pensamiento como proceso de síntesis, como resultado, no como punto de partida, aunque sea el efectivo punto de partida, y, en
consecuencia, el punto de partida también de la intuición y de la representación
• Determina la lógica específica de ese objeto específico que es el modo de producción capitalista. Marx introduce elementos de análisis e interpretación novedosos que le permiten superar las limitaciones de la concepción del problema del valor en las reflexiones realizadas por los economistas burgueses como Adam Smith y David Ricardo.
• La comprensión de la sociedad como una totalidad, que revela el carácter complejo, articulado y jerarquizado de los elementos que la componen en su interacción dialéctica
• La totalidad del modo de producción capitalista, según Marx, se edifica sobre una «base contradictoria«: la contradicción entre las fuerzas productivas y las relaciones sociales de producción. Esta tesis se encuentra en “La ideología alemana”:
“En el desarrollo de las fuerzas productivas, se llega a una fase en la que surgen fuerzas productivas y medios de intercambio que bajo las relaciones (sociales) existentes, sólo pueden ser fuente de males, que no son ya tales fuerzas de producción, sino más bien fuerzas de destrucción”
• El carácter que asume la ascensión de lo abstracto a lo concreto como método epistemológico de carácter hermenéutico en la investigación de la sociedad, que posee la cualidad de interpretar, comprender y explicar textos, símbolos, acciones o fenómenos, reconociendo que el significado no es fijo sino que surge de la interacción entre el intérprete, el contexto y el objeto interpretado,
• La presencia de la dialéctica como clave epistemológica para la comprensión de la sociedad. La clave epistemológica se refiere a los principios fundamentales que sustentan la creación, validación y límites del conocimiento, preguntándose cómo sabemos lo que sabemos, las fuentes (razón, percepción), la verdad y la justificación, y cómo se diferencia el conocimiento científico de la opinión, siendo crucial para la investigación y para comprender la naturaleza de la realidad que percibimos.
Como lo formula Adolfo Sánchez Vázquez: la praxis es «un proyecto de transformación de la realidad a partir de una crítica radical de lo existente, basándose a su vez ambos
aspectos en un conocimiento de la realidad que se pretende transformar». Marx efectúa un riguroso análisis científico del funcionamiento estructural del sistema capitalista, pero también se enfrenta críticamente a los efectos deshumanizantes del sistema. Y, desde ese análisis científico y esa crítica humanista, propone un nuevo proyecto socio-histórico -un nuevo «horizonte utópico«-. La explicación sociológica y la reflexión ética van a la par y, juntas para fundar una teoría operativa de las causas, las condiciones y los objetivos de la revolución social moderna.
“La filosofía de Hegel es un álgebra de la revolución, ejerce un efecto verdaderamente liberador y no deja piedra sobre piedra del mundo cristiano, del viejo mundo de las tradiciones que se ha sobrevivido a sí mismo”
A. Herzen, Erinnerungen,1907
Lenin entre 1914 y 1915 realizó la lectura de obras que le permitieron reflexiones sobre la cuestión de la dialéctica. En 1914 estudió en Leibniz la idea de sustancias espirituales autónomas dotadas de automovimiento, conocida con la denominación de “mónada” de la que Lenin rescata la esencia dialéctica: el movimiento, el cambio y la contradicción. En diciembre de ese año a partir del estudio de “La Ciencia de la lógica” de Hegel reformula «La lógica no es la ciencia de las formas exteriores del pensamiento, sino de las leyes del desarrollo ’de todas las cosas materiales, naturales y espirituales’ es decir, del desarrollo de todo el contenido concreto del mundo y de su cognición, o sea, la suma total, la conclusión de la historia del conocimiento del mundo»
Así nos expone:
• Objetividad del examen; ni ejemplos ni divergencias, sino la cosa en sí.
• Insistencia en la tesis de la concreción de la verdad, de la concreción de los conceptos en los cuales la realidad se expresa, en el vínculo continuo entre las palabras y las acciones, ya que únicamente este vínculo puede facilitar la real síntesis razonable de lo abstracto con lo concreto, de lo universal con lo particular y lo singular.
• Un concepto (como una forma de pensamiento) y un término (un símbolo verbal) son dos cosas esencialmente diferentes.
Al resumir el Segundo Libro de la Ciencia de la Lógica extrae la “doctrina de la esencia”
• Las múltiples relaciones de las cosas y define la dialéctica como «la teoría que muestra cómo los contrarios pueden y suelen ser (cómo devienen) idénticos; en qué condiciones son idénticos, al transformarse unos en otros, por qué el espíritu humano no debe entender estos contrarios como muertos, rígidos, sino como vivos, condicionales, móviles, que se transforman unos en otros»
• Desarrollo de las cosas, su automovimiento, su propia vida.
• Las tendencias y aspectos internos que son contradictorios
• Los procesos, los fenómenos como suma y unidad de los contrarios.
• La lucha y despliegue de esos contrarios, las tendencias contradictorias
• La unión del análisis y la síntesis, análisis de las distintas partes y del conjunto, la suma de esas partes.
• Las transiciones de cada definición, cualidad, rasgo, aspecto, propiedad, a cada cual de las otras.
• El infinito proceso de profundización del conocimiento humano de las cosas, de los fenómenos partiendo del fenómeno para llegar a la esencia y de la esencia menos profunda a otra más profunda.
Lenin hace la distinción entre apariencia (Schein) y esencia (Wesen) e insiste a la vez, en su conexión, al subrayar la importancia de desvelar la estructura subyacente de los hechos pero sin suponer que su apariencia cotidiana sea irrelevante, para explicarlo proporciona una metáfora brillante:
«Lo inesencial, lo aparente, lo superficial, suele desvanecerse, no se aferra tan “estrechamente”, no se “establece con tanta firmeza” como la “Esencia”. Etwa [Aproximadamente como] el movimiento de un río: la espuma en la superficie y las corrientes profundas por debajo. ¡Pero incluso la espuma es una expresión de la esencia!» [1]
• Los conceptos lógicos son subjetivos en tanto permanezcan “abstractos”, en su forma abstracta, pero al mismo tiempo expresan las cosas-en-sí.
La naturaleza es tanto concreta como abstracta, tanto fenómeno como esencia, tanto momento como relación. Los conceptos humanos son subjetivos en su abstracción, en su separación, pero objetivos en su conjunto, en el proceso, en la totalidad, en la tendencia, en la fuente.
• El camino dialéctico del conocimiento de la verdad, del conocimiento de la realidad objetiva, va desde la percepción viva al pensamiento abstracto, y de éste a la práctica.
El pensamiento que opera de lo concreto a lo abstracto… no se aleja de la verdad sino que se acerca a ella. El concepto abstracto de materia, de ley de la naturaleza, de valor, etc., en una palabra, todas las abstracciones científicas, reflejan la naturaleza de una manera más profunda, verdadera y completa.
• El recurso a la práctica, es crucial porque involucra una fusión de la comprensión intelectual con la existencia objetiva.
La acción humana, en el sentido en que Marx entendía la cuestión en su análisis del trabajo humano, no es ni una mera extensión del pensamiento ni tampoco un simple acontecer objetivo en el mundo exterior, es un acto consciente. En la actividad consciente, los seres humanos superan la abstracción del pensamiento al integrarlo a la realidad concreta e inmediata en toda su complejidad. Este es el momento en el que constatamos si el pensamiento realmente asume una forma objetiva, si realmente puede crear el mundo, o si ha captado equivocadamente la naturaleza de la realidad y es por ende incapaz de ingresar a la cadena histórica como una fuerza objetiva que, en el caso de la lucha de clases, se apodera de las masas.
Así lo certifica Lenin cuando escribe que: «la práctica es más elevada que el conocimiento (teórico), porque posee no sólo la dignidad de la universalidad, sino también la de la realidad inmediata”.
• La práctica supera la distinción entre lo subjetivo y lo objetivo, así como la brecha entre esencia y apariencia.
Lenin sienta de esta manera las bases para la teoría leninista del partido. El conjunto de la concepción del partido exige una dialéctica que comprenda la unidad de los opuestos, la naturaleza esencial de la práctica y la naturaleza histórico-concreta del desarrollo.
Durante 1915, al estudiar el libro de Lasalle “La filosofía de Heráclito, el oscuro de Éfeso” señala: «Miles de años han pasado desde el momento en que nació la idea de ‘la conexión de todas las cosas’; ’la cadena de las causas’. Una comparación de cómo han sido entendidas estas causas en la historia del pensamiento humano ofrecería una teoría indiscutiblemente concluyente del conocimiento»
• El infinito proceso de revelación de nuevos aspectos y relaciones.
• De la coexistencia a la causalidad y de una forma de conexión y de interdependencia a otra más profunda, más general.
• La repetición en una etapa superior, de ciertos rasgos, propiedades de la inferior.
• El pretendido retorno a lo antiguo (negación de la negación).
• Lucha del contenido con la forma y a la inversa. El rechazo de la forma, la transformación del contenido.
• De la transición de la cantidad a la calidad y viceversa.
En 1915, en el marco de estas lecturas, Lenin escribe el texto “En torno a la cuestión de la dialéctica”, que sintetiza de algún modo estas reflexiones, destacando que «la idea de la división de un todo único y el conocimiento de sus partes contradictorias […] es la esencia una de las principales, si no la principal característica o rasgo de la dialéctica.»
En una sección del artículo “Una vez más sobre los sindicatos” por el debate de 1921 centrado en el grado en que los sindicatos debían estar integrados al Estado, Lenin aplica el método dialéctico al criticar por un lado el eclecticismo de Bujarin con su actitud teórica de un mosaico de piezas y fragmentosen sustitución de la interacción dialéctica entre economía y política propia del marxismo, la dialéctica exige una consideración global de las correlaciones en su desarrollo concreto y no un puzzle de “por un lado; por el otro” o “lo uno y lo otro” [2], uneclecticismo inerte y vacío.
También critica el pensamiento unilateral de Trotsky ya que éste había olvidado que «la política debe preceder a la economía» porque «sin un abordaje político correcto a la cuestión, la clase dada no podrá mantener su dominación, y por consiguiente, tampoco podrá cumplir su tarea en la producción».
Para Lenin, ambos casos eran la representación del «punto de vista de la lógica formal o escolástica, no de la lógica marxista o dialéctica», hace uso de los conceptos hegelianos de totalidad y mediación, la lógica dialéctica exige que un objeto sea tomado en su desarrollo, en su cambio, en su “automovimiento”. Para tener conocimiento verdadero de un objeto, debemos examinar todas sus facetas, sus conexiones y sus “mediaciones” para salvaguardarse contra los errores y el esquematismo.
En su último artículo sobre filosofía, escrito en 1922 para la revista Pod Znamenem Marksizma (Bajo la bandera del marxismo) Lenin insta [3] al estudio sistemático de la dialéctica de Hegel desde un punto de vista materialista tomando como base el método de Marx de aplicar la dialéctica en la esfera de las relaciones políticas y económicas. Así es cómo podemos aplicarla en los acontecimientos actuales especialmente la guerra imperialista moderna y la construcción del socialismo en pleno siglo XXI.
La adjetivación de la epistemología como “crítica” apunta a la asunción que está inconforme con el estatus quo de la realidad y de un propósito práctico-transformador del objeto abordado, aplicable no solo a los saberes sobre el mundo,
sino también al propio mundo real. En ello, el aporte de la dialéctica materialista como método filosófico general es esencial. No por casualidad la filosofía para Marx debe ser una
crítica radical de todo lo existente y propiciar no sólo la interpretación del mundo, sino, sobre todo, su transformación práctico-revolucionaria.
[1] Cuadernos filosóficos, Buenos Aires, Ediciones Estudio, 1963.
[2] Lenin: Obras completas, vol. 42 pp. 274-317
[3] Lenin, On the Significance of Militant Materialism, Selected Works. Moscú, Progreso, 1968








