“no robaba, sisaba dinero;
cantaba el domingo en el coro / y sustraía con decoro”
Robert L. Stevenson. El pirata y el boticario
La Coalición de los Dispuestos es un concepto acuñado a principios de la década de 1970 por el profesor del MIT Lincoln P. Bloomfield, a diferencia del multilateralismo organizado clásico, es una metáfora conceptual [1] según la cual la cooperación internacional debe entenderse como la realizada por grupos selectivos de Estados y otros actores, que se unen de forma flexible (es decir, informal) para alcanzar eficazmente sus objetivos.
El término nos evoca la coalición ominosa de las 30 naciones que públicamente dieron al menos algún apoyo a la invasión de Irak liderada por Estados Unidos por George W. Bush en 2003. La fuerza de invasión resultante, que no logró encontrar las armas pero derrocó a Saddam Hussein y empujó a Irak a un largo período de caos interno y derramamiento de sangre, estaba dominada por un contingente de más de 150.000 unidades de fuerzas estadounidenses, el Reino Unido aportó 45.000 soldados y España bajo el gobierno de Aznar participó con 1.300 unidades.
En el Reino Unido, uno de los pivotes de la “Coalition of willing” vuelven a la carga, el primer ministro británico, Keir Starmer convocó para el sábado 22 marzo una segunda reunión, esta vez virtual, de países tras otra semana frenética de la diplomacia internacional con el contacto telefónico del martes 18 marzo entre Trump y Putin.
Se abordará en la reunión cómo pueden ayudar a Ucrania militar y financieramente, además de evaluar el apoyo para cualquier futura misión de mantenimiento de la paz. Asistirán a la reunión 25 países a la convocatoria, incluyendo estados europeos no comunitarios, Ucrania, Australia, Canadá, Nueva Zelanda, Ucrania y funcionarios de la OTAN y del ejecutivo de la Unión Europea. Starmer por su oficina oficial declaró “debemos esforzarnos al máximo para intensificar la presión económica sobre Rusia”
En Alemania, otro pivote del Club, antes del 25 de marzo en que tomarán posesión de sus cargos los nuevos diputados, el próximo presidente de Alemania Friedrich Merz con la complicidad de socialdemócratas y verdes consiguió que los diputados salientes del Bundestag aprobaran eximir de las normas de deuda establecidas en la Constitución sobre el gasto en defensa y seguridad, incluyendo las agencias de inteligencia y la asistencia a Ucrania, por un valor superior al 1% del PIB. También se aprobó un fondo de 500.000 millones de euros financiado mediante préstamos, para financiar la infraestructura alemana durante los próximos 12 años. Una vez aprobado, Merz declaró que debería ser «el primer paso hacia una nueva comunidad de defensa europea», que podría incluir países fuera de la Unión Europea, como Gran Bretaña y Noruega.

Pirateria en el siglo XXI
La Gran Bretaña sigue fiel a su tradición histórica de la piratería con que construyó su Imperio. Los momentos de crisis pueden generar oportunidades, según informa Bloomberg el martes 18 marzo tuvo lugar lugar en Londres la reunión bilateral entre la representante de la diplomacia europea, la estonia Kaja Kallas y el ministro británico de Asuntos Exteriores, David Lammy, para revisar “iniciativas innovadoras” con el fin de aumentar conjuntamente la financiación de la defensa europea. Entre las medidas que se estudiaron estuvo sobre la mesa cómo se garantizará la protección legal y financiera adecuada para incautar los miles de millones de los activos confiscados del Banco Central ruso, teniendo en cuenta la resistencia de algunos países europeos, como Bélgica y Alemania, que siguen preocupados por la posibilidad de que la confiscación vulnere el principio de inmunidad de los Estados según el derecho internacional y afecte al euro, afirmaron.
Euroclear ya expresó su preocupación por el impacto negativo por las intenciones de la UE de usar los activos rusos congelados. Alrededor de 300.000 millones de dólares pertenecientes al Banco Central ruso (BCR) han sido congelados en Occidente, principalmente en moneda extranjera, oro y bonos gubernamentales. Alrededor del 70% de ellos se encuentran en el depósito central de valores Euroclear en Bélgica, que posee el equivalente a 190.000 millones de euros.
Es probable que los depósitos mantenidos en Europa generen entre 15.000 y 20.000 millones de euros en beneficios después de impuestos desde ahora hasta finales de 2027, el final del actual ciclo financiero de la UE, dependiendo de la evolución de las tasas de interés globales.
En el Reino Unido el Banco Central ruso tiene 26.000 millones de libras que podria seguir el mismo camino, las instituciones financieras ya manifestaron que se resisten a la idea, temen que pueda socavar la confianza en la City de Londres. Sólo el 8.5 % de los fondos se encuentran en Estados Unidos.
Lammy y Kallas también debatieron la propuesta de la UE para permitir que los Estados miembros inviertan 150 000 millones de euros de préstamos de la UE en material de defensa, que podrán destinarse a la compra de armas de terceros países como el Reino Unido, Noruega y Suiza, según las fuentes. El Reino Unido al no ser miembro de la UE no tendría que contribuir al fondo, pero se beneficiaría de los pedidos de los Estados miembros a empresas de defensa británicas como la firma británica BAE Systems, segundo contratista militar global y fabricante de los famosos tanques Challenger y modelos de cazas como el Eurofighter o el F35 que incrementó su valor bursátil en un 49 % y se revalorizó en más de 9.000 millones.
[1] Rodiles, Alejandro, ed. (2018): “Coalitions of the Willing and International Law”. Cambridge University Press








