Esos días de Granada
Donde un cielo de trombosis renqueaba pájaros muertos
Golondrinas destejidas por la lluvia rasante
Que tiraba de mis rodillas hacia un abismo de bismuto
Se decide entre paréntesis
Y la nube busca un hueco desde donde mecerse en la Alhambra
Y aquí te asesinaron Federico
Aquí pasaron tus pies por el puente del inframundo
Donde la braquicardia era un desperdicio de sentires y abrazos
Y el fusil solo lo portaban las tarántulas de trapo
De un cielo sin anteojos te han preñado de plomo y rubíes tu frente de torrente
Y baja por el Darro un sudor de pórfido y mantequilla
Como si los fusileros te hubieran besado la noble calavera
Y ahora alzas la vista y los sectarios te nombran entre los suyos
Como si ser lo que eras fuese tan solo un sentimiento
Esos que te hubieran forjado una cadena entre pierna y pierna
Son los que te celebran entre toneladas de carmín y popper
Tienen color de siluro sus manos y voz de pimienta y negación
Pero son tan casposos como los que te desearon café
Mientras florezcas sin floreros serás el que nos llama siempre
A medio día
Dispuesto a escanciar desde tu casa los cantos de amor oscuro
Y calzar las sandalias del pueblo como lechuzas sangrantes
No serás de los que con un disfraz de alcanfor
Se transforman en sexos tropicales y en géneros espejo
No serás de los que niegan la existencia de las mujeres
Ni de aquellos que sustancian el brillo en cuerpos equivocados
No serás de los que huelen a Mengele
Ni de los que mutilan cuerpos sanos
Serás el dulzor de todos los salmos y todo lo contrario
A lo que son esos seres desalmados
Que te asesinaron y que te siguen asesinando cada día
Llamándote Trans o Queer o lo que no serás nunca
Porque esos días en Granada me lo han dicho
Desde tu cielo de trombosis y tu huerta de san Vicente
Desde todos los pájaros muertos en agosto
Como recién asesinados mientras nacíamos
Como si las gaviotas recrearan la danza de tu último trance
Este ademán tuyo tan granado
Tan decididamente vivo entre los muertos
Que tiraba de tus dedos hacia la cumbre de nuestro verbo
Y decidido a nunca postergarte
Te levantas ahora a plantarles cara
Desde tu lugar próximo a la Alhambra
Ciégales su cerrazón
O al menos llévatelos contigo
Y que en Viznar se construya como una derrota su servilismo al poder
Y sus discursos ofendidos
Sus cancelaciones y su misoginia
Su simplicidad y su terror con brillantina.








