La agresión flagrante de la internacional pederasta capitalista contra Irán ya ha tenido una primera consecuencia para mí, que ustedes están comprobando: a la hora en que me enteré de que los criminales sionistas estaban desatando su furia contra otro país, yo ya tenía un artículo escrito para otro tema que ha pasado a ser papel mojado. Pasemos, pues, a escribir sobre el asunto más candente de la política internacional en este momento.
La primera sensación que me viene a la cabeza es que todo esto era muy previsible desde el momento en que Estados Unidos había concentrado tal fuerza militar en los mares próximos a Irán que no tenía sentido si no era con intención de usarla. Luego también eran previsibles las palabras grandilocuentes de los dos cabecillas de la red pederasta y genocida mundial, la sensación de absoluta irrelevancia que transmite la UE —a pesar de que se pone de parte de los violadores y asesinos de menores—, nuestros mandatarios nacionales jugando a condenar la acción pero sin que se enfaden mucho con ellos y la campaña de lavado de cerebro de los medios occidentales calificando al país agredido como el que pone en peligro la estabilidad de Oriente Medio.
Pero sobre todo me vienen a la cabeza todos los argumentos que desde las elecciones de USA de 2024 he visto a favor de Trump. Supongo que nadie que me conozca entenderá lo que voy a decir como una defensa del partido demócrata norteamericano pero, como quien ha logrado colocar a su pelele allí ha sido el lado trumpista, tengo varias cuestiones que hacer a los MAGA de USA y del resto del mundo, que existen.
En primer lugar, todos aquellos zumbados que decían que tenía que llegar el viejo naranja al poder porque lo woke pervertía a los niños y los estaban poniendo en peligro a manos de pedófilos y abusadores, ¿dónde están desde que se ha descubierto que los que tenían una red de millonarios pederastas mundiales eran los del lado que para ellos eran los buenos? No los he visto sacar las armas en los capitolios de los Estados de la unión ni hacer manifestaciones surrealistas ante las embajadas de Israel.
Otros a los que apelo son todos esos ejemplares cristianos con sus perfiles de internet llenos de simbolitos de los cristianos de oriente medio. ¿Qué tienen que decir con el converso de ISIS que han puesto como pelele a dirigir Siria, de las iglesias atacadas por Israel en Gaza y del bombardeo y declaración de guerra a un régimen tan teocrático y autoritario como quieran pero que respetaba a los cristianos hasta el punto de que una estación del metro de Teherán está dedicada a la Virgen María?
Todos lo que decían que comprendían la postura de los votantes de Trump por la confusa situación económica, ¿qué opinan de la espiral inflacionista donde los ha metido el narcisista color mandarina?
Mención especial merecen todos los «latinos con Trump» que creían que por arrimarse al ganchito humano se iban a librar de ser detenidos, deportados y trasladados a campos de concentración, que así se puede calificar ya lo que se ha montado en los Estados Unidos del zumbado traficante de niños.
Todos los que aún defienden al ganchito delirante porque está plantando cara a las drogas, ¿qué tienen que contarnos de que las calles de Estados Unidos sigan llenas de toxicómanos mientras los esbirros del narco mexicano recientemente abatido tuvieran armas de gran capacidad suministradas por USA e Israel?
Por último, y sobre todo, me gustaría saber en qué agujero se han metido los que durante meses, y este era un argumento que se oyó hasta la saciedad, decían que en el conjunto del mundo era mejor una victoria de Trump porque el pederasta naranja sólo se dedicaría a hacer de las suyas en casa y no iniciaría guerras fuera. Estos demostraron ser unas auténticas águilas. Desde que volvió a la Casa Blanca ha tacado Yemen, Nigeria, Venezuela, Irán, Siria… Repito, la historia nos ha demostrado sobradísimamente que los demócratas en absoluto eran garantía de paz y estabilidad, pero es que de Trump se nos juró y perjuró que no se iba a meter en ningún follón.
Todo esto son preguntas que de momento, a la espera de más detalles de lo ocurrido en Irán, se agolpan en mi cabeza. Seguiremos informando y pendientes, pero lo que definitivamente ha quedado enterrado es cualquier argumento o motivo esgrimido para apoyar al amigo naranja de Epstein. Que sí, que los republicanos y demócratas tradicionales no eran mejores, pero que nunca hay que engañarse cuando un millonario ignorante, narcisista y psicópata llega a un puesto de poder. Como les decía, de momento, el primer efecto de su ataque a Irán yo lo he sufrido teniendo que cambiar mi artículo para esta semana pero me temo que no será el último, el más grave, ni seré yo el único no ya en el mundo, sino en Europa, que lo padezca.









