José Antonio Egido, sociólogo, politólogo y antropólogo, presidente de la Asociación Cultural Volver a Marx
Los sucesos bélicos de la madrugada del 3 de enero (3E) de 2026 en Venezuela no fueron una simple escaramuza militar. Fueron infinitamente más graves. Una brutal acción relámpago de las fuerzas militares estadounidenses bajo órdenes del gobierno Trump derrotaron a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) que fue incapaz de defender la soberanía e integridad del territorio y de proteger a su jefe supremo, que es, a la vez, jefe del Estado y jefe del partido de gobierno, el Partido Socialista Unido de Venezuela(PSUV). Gran parte de dichos sucesos no son aún conocidos por la opinión pública.
Se abrió una nueva etapa en las relaciones internacionales marcada por la impunidad del imperialismo norteamericano para cometer cualquier crimen contra el derecho internacional en cualquier país del mundo donde vean peligrar su hegemonismo arrogante.
Pero, sobre todo, se abrió una etapa trágica para la Revolucion Bolivariana marcada por la derrota militar, el secuestro de su magistratura suprema y la pérdida de gran parte de su soberanía bajo la amenaza de esta potencia extranjera que desprecia el sistema de las Naciones Unidas y el Derecho Internacional. Como denunció el presidente venezolano Cipriano Castro en 1905 frente a una agresiva flota europea, la “planta insolente del extranjero” ha mancillado el suelo venezolano.
La experiencia fallida de las invasiones y ocupaciones por parte del imperialismo norteamericano de países soberanos como Afganistán, Somalia, Yugoslavia, Irak, Libia y Siria aconseja a los estrategas de Washington no derrocar de momento el gobierno venezolano legítimo sino dejarlo sobre el terreno siempre que acate sus órdenes e instrucciones. La disolución de las fuerzas armadas de Afganistán, Irak, Libia y Siria; la ejecución de sus dirigentes y cuadros y la destrucción del aparato del Estado no han permitido a los grandes monopolios gringos saquear a conciencia todos los recursos naturales, petróleo, gas, cereales y reservas varias de estos paises.
Además, la CIA ha acumulado la suficiente desconfianza en los inútiles lideres pro gringos venezolanos (los Carlos Andrés Pérez, Carmona, Ledesma, Ramos Allup, Guaidó, Borges, Leopoldo López, Guevara, Maria Corina Machado…) como para dejarles la gestión de un país que llevarían en un par de días a un caos inextricable de violencia y desorden. Todo ello en perjuicio de la sed de riquezas de los Halliburton, Exxon Mobil, Conoco Phillips, Chevron, Valero, BP, Shell, JP Morgan, Citigroup, …
Trump y Rubio mienten cuando afirman su deseo de que el pueblo venezolano salga de la pobreza y dificultad creadas por sus propias sanciones que han destruido la economía del país desde 2016. Lo único que quieren es controlar los grandes recursos naturales, robar el dinero venezolano, controlar el petróleo, gas, tierras raras, madera, oro, uranio y otros recursos y, a medio plazo, disolver tanto la petrolera estatal Petróleos de Venezuela Sociedad Anónima (PDVSA) como la FANB y prohibir el PSUV y las fuerzas populares revolucionarias para instalar una junta con sus agentes probados como ya hicieron en 1908, 1945, 1948, 1958 y 2002. El modelo de Trump y Rubio para Venezuela es el típico “Estado fallido” neocolonial como los actuales Panamá colonizado desde 1989, el Ecuador destruido por una oligarquía narcotraficante, el Perú desgobernado por una mafia servil a Washington o la Argentina devastada por un impúdico agente gringo-sionista.
Si lo consiguen esto sería el fin de Venezuela como Estado y como país como ya han hecho Washington y sus esbirros con Afganistán, Yugoslavia, Repúblicas de Krajina y de Bosnia occidental, Irak, Siria, Libia, Somalia… Hoy Venezuela ha retrocedido en los avances soberanos que representó la anterior ley de Hidrocarburos de Chávez de 2001 y 2006. La razón es favorecer el ingreso de monopolios extranjeros inversores en el petróleo venezolano. Pero ignorar que el país está con una pistola en la cabeza en manos de un asesino sin escrúpulos que desprecia la vida, la justicia y el derecho es manipular la realidad y confundir a los pueblos del Mundo.
Los puntos centrales de este problema son en este momento:
1.- Delcy Rodríguez no es hoy ninguna traidora, como señala una campaña insidiosa de los servicios de inteligencia a través de los medios de comunicación que controla recogida por usuarios desinformados de las redes incapaces de identificar este fake grosero.
2.- Hasta lo que se sabe, sin descartar traiciones en el ámbito militar venezolano que ya se produjeron cuando el golpe de Estado contra Chávez de abril de 2002, el asalto al puente internacional de Tienditas y el intento de golpe de Estado de 2019, la razón principal de la derrota venezolana fue la superioridad militar desplegada por los imperialistas que debieron asesinar a la escolta cubana y gran parte de la venezolana del presidente Maduro.
3.- Objetivamente, como dice el ex vicepresidente venezolano Elías Jaua hoy Venezuela es un país ocupado.
4.- El pueblo venezolano está resistiendo con sentido de la realidad y construyendo una nueva unidad nacional para superar el mayor desafío de su historia como Estado (desde 1830).
5.- La situación es diariamente cambiante. Si los imperialistas siguen amenazando con un nuevo golpe terrorista demoledor y con asesinar a los dirigentes es porque no pueden dominar al indómito pueblo venezolano.
6.- El gobierno, el PSUV y el Gran Polo Patriótico, la FANB y el pueblo se esfuerzan en ampliar en lo posible los márgenes de maniobra económica y política para garantizar la supervivencia del país y el control soberano de los recursos para superar los años de gran crisis causada por este mismo imperialismo criminal representado por los USA, Canadá, la Unión Europea, Japón y la OTAN y otras instituciones que estos dominan como el FMI y el Banco Mundial apoyado servilmente por los lacayos locales latinoamericanos con insuficiente solidaridad de débiles gobiernos progresistas de Colombia, México, Brasil, Chile y Uruguay.
7.- La ofensiva internacional solidaria desatada en todo el mundo tras el ataque criminal del 3E debe fortalecerse y proseguir sin cesar hasta que la pareja presidencial secuestrada en Nueva York recobre la libertad y regrese a la patria venezolana y desaparezcan la amenaza militar enemiga, todas las sanciones ilegales y la injerencia norteamericana, causa fundamental de las dificultades del país.
Enfrentar con hechos comprobados y análisis sustentados dando la voz a los actores venezolanos que defienden el país la campaña mediática imperialista es tarea fundamental que vamos a acometer en adelante.








