“Si Europa quiere evitar la guerra, Europa se ha de preparar para la guerra, la era del dividendo por la paz ya pasó”
Von der Leyen, 4 marzo 2025
En 1832 se publicaba “Vom Kriege» del prusiano Carl Clausewitz que definía la estrategia como «el uso del compromiso para lograr el objetivo de la guerra» parece que la presidenta de la Comisión Europea, Von der Leyen asume el enfoque cuando nos sugiere un cambio hacia una mentalidad que se prepara para la guerra como si fuera una parte integral de la política y la seguridad europea, no bastaba con el ordoliberalismo germano en los orígenes de la UE sino que se profundiza en la raigambre militar prusiana que reverdece en Bruselas, las élites neoliberales europeas buscan una alianza financiera y comercial más estrecha entre ellas y, a su vez, una remilitarización de la UE como instrumento útil para su proyecto de Europa potencia.
La militarización de la UE no comenzó como respuesta al conflicto armado de Ucrania bajo el paraguas de la OTAN, el Tratado de Lisboa (firmado en 2007 y vigente desde 2009) ya supuso para la UE un distanciamiento del proyecto fundacional de la UE, inspirado, al menos inicialmente, en la paz y en los DD HH. De hecho, vemos que el aumento en los gastos militares de la UE ha sido planificado y constante, las empresas de armas europeas conforman hoy en día el segundo sector económico que más crece, solo por detrás del de la inteligencia artificial, el espejismo de la “wishful thinking” militarista europea de los actuales dirigentes políticos de la UE arrastra a la población europea a la ilusión de que la paz la traerán las armas y la guerra.
Así el Plan ReArm Europe/Preparation for 2030, destinado a estimular la inversión en defensa, prevé la creación de un nuevo instrumento financiero, el SAFE (Security Action for Europe) en forma de préstamos a los Estados miembros por un importe de 150.000 millones de euros. También se invita a los Estados miembros a activar la cláusula nacional de salvaguardia del Pacto de Estabilidad y Crecimiento para aumentar su gasto en defensa (hasta el 1,5 % del PIB anual durante un período de 4 años)
El 2 de septiembre de 2025, la Agencia Europea de Defensa informaba que los 27 países de la UE superarán este año los 100.000 millones de euros en inversiones en armamentos; y que la I+D militar se acercará a los 17.000 millones. 2024 supuso el sexto año consecutivo en el que los Estados miembros han excedido el valor de referencia colectivo del 20%: el gasto en defensa destinado a las inversiones en defensa ha ascendido al 31 % del total —el porcentaje más alto registrado. Los pronósticos para 2025 indican que esta proporción continuará creciendo.
Gasto militar español inmerso en el rearme.
El Consejo de Ministros del Reino de España del 22/04/2025 aprobó el Plan Industrial y Tecnológico para la Seguridad y la Defensa que implementa 10.471 millones euros para engrosar el presupuesto del Ministerio de Defensa y catapulta la inversión en gasto militar. En 2025 este aporte de 10.471 millones euros al Ministerio de Defensa más el propio presupuesto del Ministerio de Defensa alcanzará los 33.123 millones de euros de manera que se cumplirá con el compromiso (el 2% del PIB de España) que nos obliga la OTAN por ser miembro de su estructura militar.
Más allá del maquillaje de los focos mediáticos este plan militarizador no pasó por el debate y aprobación del Congreso de los Diputados ya que no es parte integrante de unos nuevos presupuestos generales, sino que es una reconfiguración de las cuentas de 2023 y 2024 prorrogadas en 2025, un plan que tendrá efecto en las cuentas públicas e influirá en las políticas de defensa y seguridad nacional.
Según el documento presentado por el Gobierno español a la UE y la OTAN, la inversión provendría principalmente de la reorientación de parte de algunas partidas de los fondos Next Generation; de los ahorros generados en los últimos años por la política económica; del margen de algunas partidas presupuestarias no ejecutadas en los presupuestos de 2023 y 2024
Desglose:
- 1.357 M€ de los fondos aportados desde la UE para hacer frente a la crisis de la Covid, los denominados Next Generation.
- 2.819 M€ recursos aportados desde el Fondo de Liquidez Autonómica (FLA).
- 1.395 M€ de una transferencia desde el Fondo de Contingencia.
- 1.745 M€ de recursos no ejecutados en diversos ministerios de los ejercicios de 2023 y 2024.
- 1.681 M€ de una transferencia desde el Ministerio de Industria.
El plan que el Gobierno denominó “Plan Industrial y Tecnológico para la Seguridad y la Defensa” se destinará a 5 partidas:
1. La mejora de las condiciones laborales, aumentar el número de efectivos y la preparación y el equipamiento de las FFAA a fin de equipararse con la de los países más avanzados de la UE: 3.712,49 millones (35,45%). Sólo 679 millones de los 3.712 a incrementar las retribuciones del personal y aumentar en 7.500 nuevos efectivos las fuerzas armadas, evidencia que esta partida se dirige principalmente a adquirir «equipamiento», es decir, programas de armamento.
2. El desarrollo y adquisición de nuevas tecnologías de telecomunicación y ciberseguridad: 3.262,76 millones (31,16%)
3. La fabricación o compra de nuevos instrumentos de defensa y disuasión: 1.962,98 millones (18,75%)
4. El refuerzo de las FFAA para la gestión de emergencias y desastres naturales 1.751,53 millones (16,73%)
5. La mejora de las condiciones de seguridad de las 16 misiones de paz que actualmente España realiza en el exterior en las que participan cerca de 3.000 militares y guardias civiles bajo la bandera de la OTAN o la ONU. 328,74 millones (3,14%)
Además, se llevarán a cabo los correspondientes ajustes y devoluciones de créditos para Programas Especiales de Modernización anteriores (-5%). Según el Gobierno a lo largo de su ejecución, el Plan contribuirá a consolidar el crecimiento económico de España, con un impacto estimado de entre el 0,4%y el 0,7% que impulsará una nueva ola de innovación tecnológica y desarrollo industrial en España. Supondría la creación de 36.000 empleos directos y 60.000 empleos indirectos en todo el territorio, esto último es una falacia sobre el efecto multiplicador de empleo por la inversión en defensa demostrada por informes en EEUU y RU:
Heidi Peltier, investigadora Asociada Sénior de la Univ. de Brown demuestra que el gasto militar en EEUU es ineficiente para el empleo: el gasto en educación y salud generaría más empleos y, al mismo tiempo, reduciría el presupuesto federal. El gasto militar genera un promedio de 5 empleos por cada millón de dólares. La misma inversión en otros sectores genera más empleo: casi 13 empleos en educación, 9 en salud y entre 7 y 8 en infraestructura y energías limpias
Un trabajo de estudio para el Gobierno escocés publicado en diciembre 2024 sobre lo que se conoce como «efectos multiplicadores del empleo” por sectores económicos demuestra en sus tablas de entrada-salida (Input-Output) que el sector del gasto militar tiene uno de los «multiplicadores de empleo» más bajos de todas las categorías analizadas, ocupando el puesto 70 de 100 en términos de empleo que genera, siendo el primero el sector de la salud que es dos veces y media más «rica en generación de empleos» que la inversión en gasto militar. Aparte del sector sanitario muchos otros sectores tienen un beneficio económico más amplio debido a la inversión, como la construcción, la alimentación y sectores manufactureros.
Un estudio de 2007 “The U.S. Employment Effects of Military and Domestic Spending Priorities” de Robert Pollin y Heidi Garrett-Peltier de la Univ. Massachussetts de Amherst, explicita que la producción de armas requiere en porcentaje muchos menos trabajadores que la producción y los servicios civiles. En EEUU por cada mil millones de dólares gastados, se crean 17.000 puestos de trabajo en energía limpia, 20.000 en sanidad, 29.000 en el sistema escolar, pero sólo 11.600 empleos en el ámbito militar
Asimismo hay que añadir otras partidas
•El 1 de julio de 2025, el Consejo de ministros aprobó 17 nuevos Programas Especiales de Modernización (PEM) del Plan Industrial y Tecnológico de la Seguridad y la Defensa por un total de 14.538 millones de euros para el periodo 2026-2037
•El 26 de septiembre de 2025, se concedían préstamos desde el Ministerio de Industria a las industrias militares, destinados a la prefinanciación de 13 proyectos, principalmente empresas como Airbus, Navantia, Indra e Hisdesat, para proyectos de modernización aérea, naval y satelital por un importe de 7.334 Millones de euros a tipo de interés cero para llevar a cabo la fabricación de los Programas Especiales de Armamentos y así cumplir con los compromisos establecidos con la OTAN







