Comunicado de Soberanía y Trabajo
Por una paz justa y por la solución de los problemas reales de las clases populares, ni rearme, ni OTAN, ni UE
La Unión Europea, con Úrsula Von Der Leyen al frente, y seguida por todos los gobiernos europeos incluido el Reino Unido y exceptuando Hungría y Eslovaquia, llaman a las armas. Se trata de convencer a los pueblos de la Europa de la UE que hay que armarse, pues según ellos nuestra seguridad está en peligro y para ello se utiliza la terrible falacia de que Rusia nos quiere invadir. No sólo es falso que Rusia quiera invadir Europa, sino que aun suponiendo que ése fuera su deseo, sería técnicamente muy difícil, por no decir imposible.
Incitar a la guerra contra un falso enemigo, en realidad evidencia la incapacidad occidental de competir ya en los mercados -en especial los relacionados con la tecnología- en un mundo que está cambiando. Además de ello, ponen de manifiesto otras terribles intenciones: pretenden aumentar la ya existente explotación de la clase trabajadora hasta unos límites desconocidos hasta el momento.
Sólo en el caldo de cultivo de la guerra, los intereses capitalistas e imperialistas pueden sostenerse a pesar de su decadencia, como podemos comprobar en los récords de beneficios que estos años han presentado las grandes empresas y el IBEX, además de permitir las condiciones que benefician a rentistas y especuladores, caso de los fondos de inversión que ya manejan parte de las empresas antes nacionales. Ese beneficio extraordinario surge de la vuelta de tuerca que ejercen sobre la clase trabajadora, cada vez más oprimida.
Es la voluntad de las oligarquías y las elites europeas volver a la Guerra Fría. Como mínimo a una carrera de armamentos, que consumirá miles de millones en lugar de solucionar los graves problemas que arrastra la ciudadanía, como son la carestía y la especulación de la vivienda en España, así como la destrucción de la sanidad pública, la privatización de las pensiones que la UE exige y las reducciones salariales e incrementos de impuestos para la guerra. Existen incluso sospechas de que Macron, el presidente francés, pretende (pues así lo ha insinuado) la posible incautación de ahorros bancarios del pueblo. Toda una orgía de información tendenciosa respecto a la cuestión de de dónde van a salir los tristemente famosos 800.000 millones de euros, y de que es imprescindible gastarlos para nuestra “seguridad”, como si no hubiera algo más inseguro que la guerra.
Pero es que las informaciones acerca de dónde proceden los fondos, son igualmente mentirosas. Se habla de “Fondos europeos” como si los fondos europeos nos llovieran del cielo y no fueran suministrados por todos los estados europeos, incluida España, que por cierto es uno de los grandes pagadores. Es decir, los fondos de la UE son nuestros fondos y salen de nuestro dinero, y en lugar de ir a favorecer la industria, la agricultura o los servicios públicos, irán destinados a incrementar los ejércitos, favorecer a la industria de armamentos de los EEUU y la guerra que personajes como Kaja Kallas, jefa de la “diplomacia europea” quieren provocar.
Ante esto, exigimos al Parlamento español que se oponga a los créditos de guerra, y al Gobierno de España que deje de seguir las indicaciones de Úrsula Von Der Leyen, Kaja Kallas, Macron y Zelensky, y salvaguarde la paz en Europa. Paz mediante un tratado de seguridad duradero.
En lugar de destinar fondos a favorecer el complejo militar y la oligarquía guerrera, se deben construir un millón de viviendas públicas sociales, incrementar la sanidad pública y defenderla de la privatización, garantizar el sistema público de pensiones, incrementar la educación pública y de calidad y frenar todas las privatizaciones. Pero para garantizar todos estos bienes y necesidades, hay que abandonar la UE y una OTAN cada día más devaluada y desprestigiada.
No creas las mentiras que los medios de comunicación corporativos te dictan diariamente para prepararte para la guerra.









