Lidia Falcón
Cuando nos hallamos en plena efervescencia electoral, las organizaciones de izquierda solo difunden las controversias y críticas que enfrentan a las diversas formaciones políticas, pero no he hallado información alguna sobre los programas que unos y otros y otras defienden. Diríase que los electores únicamente tenemos que escoger entre las personas que se presentan como candidatos sin que sepamos cuales son los programas de gobierno que nos proponen.
Resulta absolutamente ridículo y, sobre todo, doloroso, comprobar que en este año de Gracia de 2026 ningún partido de izquierda se propone proclamar la República, como se planteó hace noventa y cinco años, y se impuso por abrumadora mayoría con los votos del pueblo español.
No puedo aceptar que en este primer cuarto del siglo XXI, NINGUNA CANDIDATURA DE IZQUIERDA plantee la inmediata proclamación de la República, que tan sangrientamente nos arrebataron hace casi un siglo. Me pregunto cómo funcionan los cerebros de los dirigentes del Partido Comunista, de Izquierda Unida, Más Madrid, Más España, los Comunes, Podemos, y algún otro partidito que se reclama de la más pura línea revolucionaria, cuando cree que puede presentarse a elecciones con honradez sin mencionar la corrupta monarquía que arrastramos desde hace siglos, y consentimos que el jefe de esa mafia se pasee por España a su libre albedrío, del que se ha publicado ya su biografía donde conocemos sus negocios con las más corruptas y criminales monarquías del planeta, y los regalos principescos de que hacia destinatarias a sus amantes.
En un resumen ofrezco a continuación el imprescindible programa electoral que debe defender cualquier formación política que se reclame, honradamente, de izquierda.
1.- Proclamar la III República.
2.- Extraditar a la familia real y expropiar todos sus bienes que pasarán a ser propiedad del Estado español.
3.- Abolir los títulos nobiliarios.
4.- Expropiar los latifundios en poder de la aristocracia, los llamados grandes de España, que pasarán a ser propiedad del Estado. Una ley especial determinará de qué forma y mediante qué recursos se explotarán esas tierras.
5.- Eliminar el Senado que es ahora una Cámara sin destino claro y que sirve de refugio a las organizaciones reaccionarias.
6.- Redactar una Constitución por una Comisión de expertos en Derecho que establezca los derechos y obligaciones de todos los españoles y españolas, que será escogida entre los diputados y diputadas elegidos en Cortes, y que será más tarde aprobada por el Congreso por mayoría absoluta.
7.- Declarar el Estado español laico y eliminar la categoría de la Iglesia católica como preferente.
8.- Prohibir a cualquier iglesia el ejercicio de la docencia reglada. Ha llegado el momento de eliminar a la Iglesia de la enseñanza oficial.
9.- Incautarse de los bienes de la Iglesia católica a la que se le prohibirá ejercer cualquier profesión mercantil o negocios.
10.- Salir de la Unión Europea y recuperar la independencia y soberanía sobre nuestros recursos económicos y decisiones de política internacional.
11.- Salir de la OTAN y anular el presupuesto que ahora debemos entregar.
12.- Cancelar los acuerdos con EEUU y cerrar las bases militares de ese país que siguen operando en territorio español.
13. Reducir el presupuesto de Defensa y renunciar a la producción de armamento.
14.- España tiene que renunciar a la guerra como instrumento de política nacional.
15.- Toda la riqueza del país, sea quien fuere su dueño, está subordinada a los intereses de la economía nacional y afecta al sostenimiento de las cargas públicas, con arreglo a la Constitución y las leyes.
16.- Se expropiarán todas aquellas empresas que tengan evidentes fallos de explotación y causen pérdidas al erario público, y se nacionalizarán para extraerles el beneficio necesario.
17.- Se recuperarán sectores de producción industrial y agraria de explotación pública, que se han abandonado por imposición de la Unión Europea, para no depender de las importaciones e inversiones extranjeras, y dejar de ser una nación turística.
18.- Nacionalizar las empresas eléctricas, las minas y los astilleros y las plantas nucleares.
19.- Construir y o expropiar un millón de viviendas de necesidad social, para el alquiler de las clases necesitadas.
20.- Regular el salario mínimo de acuerdo con las necesidades vitales de los trabajadores.
21.- Redactar una nueva Ley del Trabajo que reconozca los derechos de los trabajadores en función de la protección de los mismos.
22.- A estos principios habrán de adaptarse las leyes que se aprueben en el Congreso.
23.- Elaborar unos nuevos planes de educación para todos los grados de la enseñanza que saquen del atraso en que se hallan hoy nuestros alumnos como se ha constatado en el último Informe PISA.
24.- Aumentar el presupuesto de Educación pública hasta que sostenga con eficacia y dignidad todos los grados de la enseñanza. Suprimir la enseñanza privada concertada.
25.- Dotar de medios y recursos económicos y humanos suficientes al Servicio Público de Salud. Renunciar a utilizar medios de la sanidad privada para cubrir las carencias del servicio público.
26.- Establecer una Inspección de Trabajo que vigile estrechamente las diferencias de contratación en las empresas a las mujeres y los hombres, procediendo a abrir actas de inspección con sanciones, cuando el patrono clasifique de modo diferentes a unas y otros para establecer sueldos y emolumentos de toda clase inferiores para las mujeres a los de los hombres.
27.- Derogar las leyes denominadas “Del Sí es Sí» Y la “Ley Trans”.
28.- El derecho a la interrupción libre del embarazo, a partir de las primeras doce semanas, podrán ejercerlo todas las mujeres, a costa de la sanidad pública.
29.- Se elaborará una nueva ley de violencia machista que proteja a las mujeres y a los niños víctimas de maltrato y se tomarán medidas eficaces que eviten los asesinatos machistas.
30.- Se aprobará una ley que estime como trabajo productivo y aportación a la sociedad la maternidad y el cuidado y crianza de los hijos, que cotizará para las futuras pensiones de la madre.
Se trata, en definitiva, de hacer realidad la máxima marxiana: “A cada cual según sus necesidades y de cada cual según su capacidad”.
MADRID, 12 DE OCTUBRE DE 2026.








