Dale alas y volará
al pueblo de Andalucía,
dale alas y volará,
que es un ave doloría
que busca la libertad
que le han negado toda su vida.
Fandango de Huelva interpretado por El Cabrero
Sirva esta breve nota de homenaje a la figura de El Cabrero, referente del cante jondo y parte de la banda sonora del pueblo andaluz. Recuerdo las largas tardes de verano en el taller de mi padre, donde a la faena acompañaba siempre un transistor en el que sonaba alguna emisora de flamenco. Cuando el locutor anunciaba al Cabrero, mi padre al momento prestaba oídos, porque era «de los buenos». Y es que José Domínguez, El Cabrero, nunca buscó grandes reconocimientos pero disfrutó del mayor de todos, el seguimiento fiel del público que admira la pureza artística y el compromiso inquebrantable de los ideales.
Nos dejó hoy José Domínguez Muñoz, conocido como El Cabrero (Aznalcóllar, 1944), cantaor flamenco y cabrero español, figura del cante jondo ortodoxo, además de señalada voz de protesta andaluza. Conocido por su compromiso social y su estilo auténtico, fue conocido por su cante, sus letras reivindicativas y su amor por la naturaleza.
Moderno personaje de las antiguas elegías bucólicas, El Cabrero mantuvo su profesión de cabrero de manera paralela a su carrera musical, negándose a abandonar su estilo de vida tradicional.
Como reflejo de su compromiso, José prefería los palos más duros, fandangos, seguiriyas y tonás, con un tono sobrio pero muy reconocible y auténtico. Gozó del reconocimiento en diferentes premios y también en cierta proyección internacional, actuando en festivales por parte del mundo. Sus cantes suelen incorporar letras críticas contra los abusos de poder y reflejan la lucha de los campesinos. Fue un firme defensor de la libertad y la independencia artística, distanciándose de la comercialización del flamenco.
En las letras de sus coplas es palpable ese carácter indómito:
Piden tierra y se la niegan
tierra para trabajar
piden tierra y se la niegan.
Hay otros que piden
más armas para hacer la guerra
y a esos sí que se la dan.
Y las referencias al pueblo andaluz, al republicanismo:
Muchos prometen la luna
hasta llegar al poder,
muchos prometen la luna,
y cuando arriba se ven
no escuchan queja ninguna
y te tratan con el pie.
Adonde haya un hambriento
no hablen de igualdad
donde haya un hambriento.
Ya se encarga el capital
la monarquía y el clero
que “haiga” desigualdad.
Su personalidad inquebrantable, su personalidad original en lo tradicional, su irreverencia al poder y su compromiso con el cante sin maquillajes, hicieron de él una figura irrepetible del cante.








