José Antonio Egido, sociólogo, politólogo y antropólogo, presidente de la Asociación Cultural Volver a Marx.
El sector de la burguesía compradore más reaccionario y pro imperialista que representa la vergonzosa “Premio Nobel de la Paz” María Corina Machado presiona a la camarilla Trump-Rubio-Radcliffe. Quiere que exija a la presidenta encargada Delcy Rodríguez adelanto de elecciones presidenciales. Sería, según este grupo, la vía rápida para apoderarse del poder ejecutivo de Venezuela y controlar el país.
Pero detengámonos un momento ¿Que es la burguesía compradore venezolana? De la página 44 a la 47 de mi libro Venezuela vencerá describo en el apartado “Una burguesía estéril” la diferencia que existe entre la hasta ahora débil burguesía nacional y la más implantada “burguesía compradore” que el eminente historiador Federico Brito Figueroa en su libro “Venezuela contemporánea ¿País colonial” llama “burguesía asociada a los monopolios norteamericanos (p.139)
¿Por qué yo le llamo a este sector “compradore”? Porque lo creo un apelativo más descriptivo de un fenómeno propio de los paises dependientes, semicoloniales y semifeudales en América Latina y el Caribe, África y Asia. Compradore es una palabra portuguesa que en algunos paises asiáticos designaba al agente nativo que servía de intermediario con las empresas colonial-imperialistas de los paises occidentales. Concepto empleado por Samir Amin, René Lefort, Jean Paul Sartre, Mao Zedong y Ludo Martens. El dominio de los monopolios imperialistas creó una burguesía venezolana a su servicio. Las concesiones que entregan en 1907, 1912 y 1915 los presidentes Castro y, sobre todo, Gómez para explotar el petróleo las reciben ciudadanos venezolanos. No pueden ser extranjeros quienes lo hagan. Pero estos venezolanos entregan ese derecho inmediatamente a la Shell y a la Standard Oil New Jersey que se ponen a explotar el petróleo. La profesora Judith Valencia exclama el 10 de abril: “¡los venezolanos siempre traicionan!” para denunciar a estos testaferros que son el germen de la burguesía compradore. Mao la define así en 1935 para su país: “En China, país semicolonial y económicamente atrasado, la clase terrateniente y la burguesía compradora son verdaderos apéndices de la burguesía internacional, y su existencia y desarrollo dependen del imperialismo”.
Esta burguesía se convierte en un sector social antivenezolano que impide el desarrollo económico nacional. Tal desarrollo debilita su propia situación de poder y privilegio en la sociedad. La capa más antigua de la burguesía, la comercial y rentista, es debilitada e impedida de convertirse en una verdadera burguesía nacional industrial. El golpe de Estado que da en octubre de 1945 el líder trotskista Rómulo Betancourt contra el gobierno burgués-progresista de Medina Angarita “frustra el desarrollo de una burguesía industrial, con sentido nacional” dice Federico Brito Figueroa (óp. cit. p.142). Para los años 60 los grupos económicos venezolanos que controlan el 14 % del capital existente (excluyendo el petróleo y el hierro) son burguesía compradore ligada al capital norteamericano: el grupo Vollmer-Zuloaga, Mendoza Goiticoa, Boulton, la Polar-Mendoza Fleury, Delfino, Phelps, Sosa Rodríguez, Neuman (p. 143 del libro que citamos). Fracción burguesa que en “la segunda mitad del siglo XX endeuda al país, exporta 90.000 millones de dólares, huye del país con más de la mitad de los depósitos bancarios y se asigna sueldos que superan 75 veces a los de sus empleados” según el escritor Luis Britto Garcia. El golpista Betancourt fue operador de la familia Rockefeller en los años 40 y 60. Y los presidentes Carlos Andrés Pérez y Caldera fueron operadores del Grupo Cisneros, líder de la burguesía compradore en los 80 y 90, según la profesora Valencia.
El presidente Chávez elimina los privilegios en el “negocio petrolero” de esta clase antinacional. Responde intentando eliminar a Chávez con el golpe de Estado del 11 de abril de 2002, hace 24 años. Golpe apoyado por la Central de Trabajadores de Venezuela (CTV) que Betancourt controló desde 1943 expulsando a los comunistas y se convirtió en auxiliar de los compradore. Tambien apoyado activamente por los medios de comunicación en manos de estos: Venevisión del Grupo Cisneros, Globovisión de Guillermo Zuloaga pariente de Corina Machado, Nelson Mezerhane dueño del Banco Federal y Alberto Federico Ravell tambien accionista principal de Televen. Y por la Conferencia Episcopal. Y un sector de altos jefes militares formados en la Escuela de las Américas del Pentágono.
Hoy este sector compradore liderado por la heredera de la familia Machado Zuloaga, María Corina Machado, quiere tomar el poder político. Así privatizar toda la economía, entregarla a los monopolios extranjeros y erradicar toda memoria de los avances sociales y políticos construidos por la Revolución bolivariana. Después de haber solicitado intervención militar estadounidense para derrocar a los gobiernos legítimos de Chávez y de Maduro y haber aplaudido la acción militar norteamericana del 3 de enero de 2026 está frustrado porque Trump prefiere obtener concesiones económicas del gobierno de la presidenta Rodríguez.
Recuperado en parte de su desconcierto pasa al contraataque aprovechando los retrocesos del gobierno de Rodríguez bajo presión estadounidense. Entiende que la amnistía que ha concedido a opositores, la reforma de la ley de hidrocarburos y varias limitaciones a la soberanía debilitan al gobierno. Además, Washington se niega a levantar las sanciones económicas y entrega sólo una parte del dinero por la venta del petróleo venezolano. Resultado: la inflación sigue subiendo. Además, el gobierno no distribuye con regularidad las bolsas CLAP creadas por Maduro para compensar los rigores de la guerra económica lanzada por el imperialismo.
Las promesas demagógicas de Trump sobre una mejora de las condiciones de vida de las masas no se cumplen.
En este contexto difícil para las masas un cabecilla sindical aliado a Maria Corina Machado, José Patines al frente de una coalición sindical tan derechista como la CTV de 2002, organiza manifestación en demanda de subida salarial que se convierte en disturbios en el centro de Caracas.
El gobierno norteamericano encuentra así la excusa para no levantar las sanciones
Probablemente el ladino Marco Rubio está cocinando a fuego lento al gobierno venezolano en acuerdo secreto con la golpista Corina Machado. Cuando el chavismo caiga en el descrédito y se incrementen las fisuras internas entre los fieles a Rodríguez y los críticos con sus medidas, Rubio, Trump, la CIA, la Exxon Mobil y el Pentágono presionarán para un adelanto electoral que entierre lo que queda de gobierno chavista.
De momento Patines apoyado por Corina convoca una manifestación hacia la embajada de su país de referencia, los EEUU, para pedir elecciones. Buscan culminar la contrarrevolución que fue derrotada muchas veces por las masas pobres venezolanas y los militares patriotas desde el 2002.
El proceso nacional patriótico y revolucionario hoy no necesita del mundo juicios atolondrados sino comprensión y solidaridad.








