Por María Pasquín
¿Por qué la mayoría de las mujeres no queremos ir a la guerra?
Muchos machistas utilizan este argumento para cuestionar el feminismo: si queremos igualdad, deberíamos querer ir a la guerra. Lo increíble es que hayan olvidado la lucha de muchos hombres que no quieren ir. La pregunta correcta es: ¿por qué queréis ir vosotros?
Ya sabemos que el sistema oculta y descalifica a todos aquellos hombres y movimientos que se han opuesto a las guerras; borra y distorsiona los motivos por lo que se opusieron.
No están tan lejos en nuestra historia los que se rebelaron contra la idea de morir por mentiras, causas dudosas o argumentos falaces que legitiman lo indefendible: en 2001 se consiguió acabar con el servicio militar obligatorio. Anteriormente en 1984, se había conseguido legalizar la Ley de Objeción de Conciencia que costó mucho tiempo y esfuerzo. Aproximadamente 1500 jóvenes encarcelados, unos 20 000 insumisos durante ese periodo. Otros ejemplos; aquellos que se opusieron a la guerra de Vietnam y los que intentaron irse de Ucrania porque no estaban dispuestos a matar ni a morir.
Seamos realistas, ¿quiénes van a la guerra? ¿Que hombres son enviados al frente a morir?, ¿a qué edad?, ¿cuándo se recurre a Mercenarios?, ¿Por qué vienen?, ¿por qué?, ¿de qué clases sociales?, ¿qué lobbies o intereses hay detrás?, ¿quiénes se enriquecen? ¿Quiénes se endeudan y tendrá que pagar el coste durante generaciones? Sería lógico responder a todo esto antes de querer que las mujeres, también vayamos.
Otra cosa para analizar son los arquetipos que incitan a luchar, las fantasías que los abalan, las presiones simbólicas creadas contra los que no quieren ir a la guerra, los videojuegos que la fomentan…
Sería muy positivo que actualmente se retomaran y se profundizaran los estudios ya existentes y sobre todo que lo hicieran hombres.
En vez de preguntarse por el pacifismo de las mujeres, habría que preguntarse cómo se condicionan a los jóvenes (y sobre todo los más desfavorecidos) para que vayan al frente.
Volvamos a la pregunta inicial: ¿por qué no queremos ir las mujeres a la guerra? La respuesta es otra pregunta: ¿por qué queréis ir vosotros? Porque consideráis que es algo digno de vivir y por lo que vale la pena morir. ¿Qué sentido tiene matar gente? ¿Qué argumentos justifican todo lo que va a suceder tras hacerlo?
Se puede entender que la guerra se idealice cuando se ignora la realidad de lo que implica. Pero dejemos la fantasía a un lado y miremos esta realidad. ¿Es acaso una casualidad que asesinen a periodistas y personal de las ONG que intentan mostrar lo que en realidad sucede?
Ahora es necesario que mujeres y hombres volvamos a trabajar unidos, porque el reto al que nos enfrentamos nos interpela a todas y todos. Intentemos generar un nuevo paradigma lo mas realista posible. Sabemos que actualmente hay conflictos que no podemos resolver de otra forma que no sea la guerra
A lo mejor hay causas necesarias, pero estaría bien que empezáramos a buscar nuevos caminos, ¿no tenemos razones reales suficientes para hacerlo?
Tras la Segunda Guerra Mundial se intentó; tenemos una base en la Carta de los Derechos Humanos y en el derecho internacional. Hay que desactivar y destruir
muchas trampas que se pusieron para que nada cambiara y el poder sobretodo del mercado que nos está destrozando y campa a sus anchas en todo el mundo.
Hay mucho que analizar desde muchos prismas: históricos, literarios, filosóficos, antropológicos, etc.
Tenemos que encontrar mecanismos que impidan el ascenso al poder de los líderes que tenemos; razonemos, ¿Qué poderes económicos e ideológicos subyacen para mantener y potenciar unas élites tan mediocres que son incapaces de ver más allá de sí mismas y que anhelan el poder por encima del bien común?
Así que, en lugar de preguntarnos por qué las mujeres no queremos ir a la guerra, Preguntemos: ¿por qué no hemos conseguido aún implantar una forma de resolver los conflictos que no sea la guerra?, ¿a quién le interesa que no solucionemos este problema? ¿Se puede solucionar? ¿cómo se boicotean los intentos que la humanidad hace por superar esta barrera? Es hora de ser adultos y no niños irresponsables, en una adolescencia perpetua. Hay que mirar esa parte oscura, la maldad humana y las fantasías camufladas como verdades que la respaldan.
Las trincheras creo que están en educar en la realidad, en el espíritu crítico, en el cuidado mutuo, en el bien común, en los derechos y los deberes.
Basta de adolescentes con preguntas estúpidas, donde todo queda en superficialidades baratas y eslóganes aprendidos, donde se cancela, castiga y mata a los que intentan mostrar esta cruda realidad.








